Publicada
Actualizada

Quique aguarda a la sombra su juicio para conocer cuántos años le caerán por la atrocidad que cometió con Ainhoa: la chica con la que mantuvo una relación y una convivencia marcadas por la violencia de género, como así lo demuestra que la estranguló el 25 de octubre de 2025, solo cuatro días después de que ella rompiera el noviazgo.

EL ESPAÑOL ha accedido a un informe psiquiátrico del autor de este crimen machista del que aún no se han recuperado los vecinos de Librilla y que ha sido encargado por Fernando Murcia, abogado defensor de Manuel Enrique, de 27 años, conocido como ‘Quique’.

“Objetivo: determinar si don Manuel Enrique García Tolinos padece alguna patología psiquiátrica. Si así fuera, determinar la influencia de ésta en los hechos que se le imputan”, según expone la psiquiatra que firma este informe pericial, para sostener la defensa de Quique, con el objetivo de reducir su condena lo máximo posible, incluso de probar que es inimputable para cambiar la cárcel por un centro psiquiátrico.

De hecho, la psiquiatra sitúa a este veinteañero fuera del perfil clásico de maltratador y lo ubica dentro del perfil de aquellos que cometen un homicidio bajo la influencia de un trastorno mental.

"Intentamos arrojar luz sobre los hechos de este proceso, según publica Pablo Malo (parte doctrinal), existen 2 perfiles diferenciados de agresores. El primero, que representa entre el 33% y el 40% de los casos, carece de historial violento y se asocia a crisis vitales agudas (como ruina económica o separación reciente) y a ideación suicida".

"El segundo grupo, mayoritario (60-67%), corresponde al maltratador clásico, caracterizado por un control coercitivo, celos patológicos y escalada de agresiones".

"En nuestro caso, parece evidente que el perfil del Señor García, se corresponde con el primer grupo, ya que no hay historial violento (no hay antecedentes de denuncia), existe una crisis vital aguda (una separación), y hay ideación suicida, constando 2 antecedentes previos, relacionados con la relación de pareja".

Una foto panorámica de Librilla donde se produjo el crimen machista.

La psiquiatra llega a tal conclusión tras mantener una entrevista con este veinteañero en la prisión donde ha retomado sus estudios de ESO, además de analizar el historial clínico y vital de Quique: marcado por sus trastornos adaptativo y de personalidad evitativa; una infancia con un maltratador como figura paterna y una adolescencia con “pocos amigos”, a causa de su periplo hospitalario por su enfermedad de Crohn.

El documento hace énfasis en los dos intentos de suicidio de Quique, previos al crimen machista de Ainhoa: “Informe de urgencias del Hospital Virgen de la Arrixaca, del 16 de marzo de 2025. Ingresa por ideación autolítica, con ingesta de medicamentosa. Ruptura amorosa”. “Informe de urgencias del Hospital Virgen de la Arrixaca, del 17 de marzo de 2025. Ideación autolítica tras nueva discusión. Ingreso involuntario”.

El último ingreso data del mismo sábado 25 de octubre en el que asfixió a su exnovia. Después de dejar su cuerpo sin vida en el piso que ambos compartieron en el número 2 de la calle Totana en Librilla, Quique se fue a casa de su madre y se atiborró de pastillas.

En este último ingreso en La Arrixaca, el propio Quique le confesó a una de sus hermanas que agarró del cuello” y “asfixió hasta matarla” a su exnovia. Todo ello, después de que Ainhoa pusiera fin a la relación sentimental, el martes 21 de octubre. Solo cuatro días después, el sábado 25, Quique se presentó en la vivienda de la calle Totana, inició una discusión con su ‘ex’ que zanjó arrebatándole la vida.

“La relación con su novia era fundamental. Tuvieron una buena relación según las declaraciones de los testigos hasta que a principios de año su novia le es infiel y aquí todo cambia. El señor García realiza dos intentos de autólisis, en marzo de 2025, que precisan de ingreso hospitalario, refiriendo que la causa es una ruptura sentimental”.

“Según se refiere en las declaraciones de testigos, el señor García quería olvidarlo, pero no podía, llevándolos a dejar la relación y a retomarla en varias ocasiones”.

“En el documento 5 del Hospital Virgen de la Arrixaca, se recoge que estas dudas e incertidumbres repercutieron mucho en su estado de ánimo. El Señor García refiere que tiene dificultad para estar solo y que siente que tenía una relación de dependencia hacia la pareja”.

El Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia donde ingresó Quique por sus intentos de suicidio. Marcial Guillén / Efe

Esta evaluación psicológica, fechada el 28 de enero, ya ha sido aportada al Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Totana para que la magistrada lo analice. Es un informe de parte, algo que se nota en el énfasis que hace la doctora en la infidelidad de Ainhoa y en las conductas suicidas de Quique, subrayando que presenta una “vulnerabilidad" que resulta "extrema".

“Según refiere el señor García y se recoge en los documentos, la relación entre ellos era toxica y generadora de ansiedad. El señor García refiere que a principios de año era la infidelidad de su novia y posterior ruptura lo que le tiene muy ansioso, realizando intentos de autólisis en marzo de 2025”.

“Posteriormente, lo que quiere es romper la relación y lo intenta en varias ocasiones. Y según refiere, las amenazas de Ainhoa de difamarlo, decir que es un maltratador y que sus amigos se lo crean y se quede solo, es lo que motiva que intente hablar con ella y que no acabe la relación así. Cuando por fin deja a Ainhoa, se va del piso (21 de octubre), vuelve a casa de su madre y se encuentra tan bien que deja la medicación”.

“Pero el día 25 todo cambia. Según refiere, Ainhoa lo llama para que vaya al piso y nuevamente vuelve la pelea y las amenazas de decir a sus amigos, a sus padres, a su médico... que la ha maltratado”.

La psiquiatra analiza las circunstancias que rodearon a la discusión mortal de aquel sábado, en el famoso piso de la calle Totana: “Cuando Ainhoa le dice que no quiere seguir con quien le pone las manos en el cuello, piensa que lo está grabando, como ya había ocurrido en otras ocasiones, y que es algo que va a utilizar para demostrar que la maltrata”.

“Esta situación generaría estrés en cualquier persona, se siente nuevamente amenazado y sin recursos para manejarlo. Concretando, el principal estresor para el señor García es que Ainhoa quisiera hacerlo pasar por maltratador para contar que es un maltratador como su padre [...]”.

El portal del número 2 de la calle Totana en Librilla se encontró el cadáver de Ainhoa, el pasado domingo 26 de octubre. Marcial Guillén / EFE

La psiquiatra considera que Quique sufrió "estrés" el día de autos, lo que se sumó a sus trastornos y a una falta de control de las emociones, como lo evidencian sus dos suicidios frustrados antes de un sábado 25 de octubre que nadie olvida en Librilla:

"Estos intentos de autólisis, como respuesta casi inmediata a las discusiones, nos demuestran la hipersensibilidad al rechazo (trastorno de personalidad evitativa), y las dificultades para gestionar la frustración, la ira y la impulsividad, como recoge el documento 3 del Hospital Virgen de la Arrixaca”.

Todo ello, lleva a esta doctora a concluir que Quique tenía mermadas sus facultades volitivas aquel sábado: "Esta impulsividad es causada por un trastorno de personalidad o estrés, y esto, junto a su gran vulnerabilidad, pudo haber generado un estado emocional de suficiente intensidad como para mermar la capacidad de autocontrol y de discernimiento, produciendo una actuación fuera de reflexión, como fue coger del cuello a Ainhoa hasta asfixiarla”.

Raúl Pardo-Geijo, abogado que ejerce la acusación particular en representación de los padres de la pobre Ainhoa, sostiene que Quique es perfectamente imputable, que su intento de suicidio de aquel sábado solo es una coartada, y por ello, buscará que lo condenen el mayor número posible de años: "Se trata de un crimen de extrema gravedad".

El conocido abogado Raúl Pardo-Geijo, este lunes, en los juzgados de Totana. Badía

"El investigado conoció y quiso realizar los actos que ejecutó, por mucho que posteriormente ingiriese una cantidad indeterminada de comprimidos de benzodiacepinas que no le ocasionaron perjuicio significativo alguno en su estado de salud, con la exclusiva finalidad de presentarse como víctima de las circunstancias y solicitar, como ahora pretende, su inimputabilidad penal", según reflexiona Pardo-Geijo.

- ¿Cuál será la dinámica de los hechos que usted sostenga en su acusación particular?

- Raúl Pardo-Geijo: Ante la primera negativa de la víctima para retomar la relación sentimental, el investigado regresó al domicilio con el propósito deliberado de doblegar su voluntad y, al no conseguirlo, de forma sorpresiva e impredecible la agarró del cuello con ambas manos, derribándola al suelo y ejerciendo presión sostenida sobre su cuello hasta causarle la muerte por asfixia mecánica.

De esta forma, impidió cualquier posibilidad de solicitar auxilio o articular defensa alguna a Ainhoa, dada la posición de dominio físico del agresor, así como la propia naturaleza del método de estrangulamiento empleado. Tras consumar el homicidio, Quique abandonó el cuerpo sin vida en el lugar de los hechos y se trasladó a su domicilio a descansar.