El presidente de la comunidad de vecinos donde fallecieron cinco jóvenes en un trastero de Manlleu (Barcelona) asegura a EL ESPAÑOL que "hace años, antes de la pandemia", en dicha buhardilla "había okupas".
Mohamed, Mustafa, Amin, Adam y Mochi. Los cinco chavales murieron el pasado lunes por la noche tras un incendio producido en la golfa -una suerte de trastero abuhardillado- en la sexta planta del número 66 de la calle Montseny.
El presidente indica que cuando se marcharon los okupas, hicieron un "gran esfuerzo": "Limpiamos el trastero, lo dejamos bien...".
"Da miedo"
En el bloque, tal y como sostiene este señor, residen 41 familias: "Es como un pueblo pequeño, es muy difícil saber la historia de cada piso. En cada casa vive un montón de gente".
Asimismo, desconoce la fecha en la que empezaron a subir los chicos al trastero. "No lo sé. No se quedaban ahí a dormir", agrega.
Él vive en el tercero. De hecho, el sábado, dos días antes de que se produjera la tragedia que segó la vida de los cinco jóvenes, el presidente subió a dejar "un par de juguetes y pintura". "Poca gente lo utiliza, como está ahí arriba, da un poco de miedo", apostilla este varón en una charla con EL ESPAÑOL.
El trastero, que se ubicaba en la parte alta del edificio, era muy pequeño y oscuro, no tenía ventanas ni ventilación y en su interior había algunos colchones, sofás y una estufa eléctrica. Los chavales lo utilizaban como punto de reunión para sus juergas.
Un barrio humilde de 21.000 personas situado entre Vic y Olot cuya población inmigrante, principalmente marroquí, roza el 25%.
Fachada del edificio donde ocurrió la tragedia que acabó con la vida de los cinco adolescentes.
Tenían entre 14 y 17 años. Los chavales cursaban 3.º y 4.º de la ESO. Cuatro de ellos estudiaban en el Instituto Antoni Pous, mientras que el otro restante pertenecía al Institut del Ter.
"Ellos subían, pasaban el rato y ya está. No tomaban drogas, pero sí vapeaban. No nos creemos que haya pasado esto", asegura, consternado, mientras muestra algunas de las últimas fotografías de sus amigos subidas a Instagram.
El alcalde de Manlleu, Arnau Rovira (Junts per Manlleu), asegura que el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) desplegó ayuda psicológica en los institutos en los que estudiaban los menores con la intención de "dar apoyo a todo el que pueda verse afectado por este trágico incidente".
"Los marroquíes son dueños"
Algunos vecinos afirman que el barrio en el que se produjo el fatal desenlace de Mohamed, Amin, Adam, Mochi y Musta "se trata de una zona problemática" donde "los marroquíes se han hecho dueños del barrio".
"Se veía venir que pasaría algo así. Esto se ha dicho muchas veces y nadie hace nada. Hace falta controlar más a la gente. Estamos mirando para otro lado. Muchos vecinos saben lo que pasa y callan".
Pese a todo, el alcalde, en conversación con este diario, asevera que "nunca hubo constancia de trasteros ocupados" ni "quejas o avisos". También descarta que la golfa fuese una infravivienda.
"Llevamos desde 2007 trabajando en este barrio. Nosotros hacemos muchas políticas de infravivienda. Sobre todo las detectamos en garajes, donde no hay medidas de seguridad ni ventilación. Somos un ayuntamiento muy proactivo en esa materia". añade el regidor.
"Pero esto ha pasado en un sexto piso y no constaban denuncias previas", prosigue. Fue como poner la mano en un soplete: todo lo que salió mal en el incendio del bar de Suiza con 47 muertos, según un bombero.
Miembros de la Policía Científica de los Mossos d'Esquadra trabajando frente al lugar del suceso.
Ni explosión ni deflagración
Las autoridades han descartado que hubiese una explosión. Tampoco una deflagración. La principal hipótesis que manejan es la de que hubo un fuego originado de forma accidental y que los menores murieron asfixiados.
Los bomberos recibieron el primer aviso a las 21:10 tras la presencia de humo en la escalera. 13 dotaciones de bomberos y 11 ambulancias se movilizaron y, en apenas media hora, hacia las 21:41, dieron el fuego por extinguido.
Las autoridades localizaron a una víctima en parada cardiorrespiratoria en el hueco de la escalera y a otras cuatro en el interior del trastero.
"El punto de inicio ha sido algún objeto de combustión rápida que ha provocado mucho humo en un espacio cerrado y sin ventilación", confirman a EL ESPAÑOL fuentes de Mossos cercanas a la investigación.
