Al caer la tarde, los actores de Puy du Fou se transforman para hacer vivir a los visitantes "una experiencia inolvidable". Desde primera hora de la mañana, el personal del parque temático empieza a trabajar en los ensayos del espectáculo, es en este momento cuando Pablo Sánchez Simón, Natalia Hidalgo y Juan Santiago atienden a EL ESPAÑOL.
Los tres artistas coinciden en que lo mejor de Puy du Fou es, no sólo el buen ambiente entre los compañeros, sino también la estabilidad laboral que les permite este trabajo. Y aseguran que se sienten "muy afortunados" desde que comenzó su camino en la empresa.
"Normalmente, en el mundo artístico, trabajas un mes, después estás parado tres... Nunca se sabe. Hay mucha incertidumbre", comparten los profesionales. Por el contrario, en el parque temático de Toledo gozan de un contrato estable durante los 12 meses del año, con un salario fijo que, según afirman, les permite "poder vivir cómodamente" en una sociedad en la que cada vez se complica más el acceso a la vivienda.
Pablo Sánchez tiene 29 años y, aunque sus inicios laborales comenzaron en la informática porque no tenía claro a qué quería dedicarse, pronto se dio cuenta de que no era lo que le llenaba y decidió "dar un giro a su vida" para estudiar animación e interpretación. Fue durante sus estudios cuando una profesora le habló de Puy du Fou, un nuevo parque temático en Toledo que seguiría los mismos pasos que el de Francia.
Pablo Sánchez Simón, empleado de Puy du Fou.
"Se me abrieron las puertas a un mundo que nunca imaginé que llegaría a gustarme tanto", cuenta el joven en conversación con este periódico.
Aprendizaje y oportunidades
Cuando Pablo llegó al parque en 2019 –año de su apertura–, a pesar de que no tenía experiencia en el mundo del espectáculo, el casting, en sus propias palabras, no se le dio mal del todo. "Yo partía de cero, no sabía bailar ni sabía combatir", recuerda, y añade: "Todo lo que sé es gracias a Puy du Fou".
El joven asegura que su aprendizaje es mérito de la empresa. "Toda la formación que nos han dado aquí ha sido increíble", remarca. Ahora, Pablo tiene "un nuevo reto y una nueva ilusión por seguir creciendo". "Desde los primeros espectáculos, el público se emocionaba y se reía conmigo, y no hay nada que me haga más feliz que eso. Así que decidí apostar por esto a corto, medio y largo plazo porque aquí nos dan muchas oportunidades", dice con cariño.
El toledano también destaca que, al ser de un pueblo de Toledo cercano al parque, para él "es una suerte" tener a sus familiares y amigos cerca.
El espectáculo 'A Pluma y Espada' de Puy du Fou.
Pablo y el resto de sus compañeros coinciden en que, en Puy du Fou se sienten "muy unidos y la relación laboral es fantástica".
Además, agregan: "El buen ambiente propicia que nos conozcamos entre todos, ya no sólo dentro del departamento artístico, sino también con los de mantenimiento, los técnicos…".
Estabilidad en la incertidumbre
Por su parte, Natalia Hidalgo nació amando el baile. La madrileña empezó a bailar cuando apenas había cumplido los tres años, y con ocho ya empezó su formación artística.
Natalia se inició en el mundo laboral dando clases de baile a niñas y asistiendo a bolos esporádicos, pero "nunca había tenido nada estable porque en la profesión es algo complicado".
Natalia Hidalgo, responsable de baile de Puy du Fou.
Según iba creciendo temió tener que cambiar de trabajo por la inestabilidad de su oficio. Hoy, a sus 35 años, su calidad de vida ha mejorado. "Encontré un trabajo estable de lo mío gracias a Puy du Fou, que nos da la tranquilidad de poder dedicarnos a lo que nos gusta", relata.
La madrileña conoció el parque temático por recomendación de una amiga. Primero trabajaba sólo los fines de semana, cuando abría el parque; con los años, el centro amplió sus experiencias y se inauguraron nuevos espectáculos. Es entonces cuando se mudó a Toledo para trabajar de miércoles a domingo en la empresa. Además, gracias a la estabilidad que le ha concedido trabajar en este parque temático, Natalia ha podido ser madre.
A Natalia le llamó especial atención que cuando hizo el casting, en 2020, no sólo bailaron, sino que también hicieron mucho deporte, algo que para ella fue novedoso.
Además, destaca que Puy du Fou "te ayuda a formarte", ya que la empresa cuenta con profesionales encargados de formar al resto de la plantilla. De hecho, Natalia es una de estas profesionales y actualmente cubre el puesto de responsable de baile.
"Apuestan por su plantilla"
Juan Santiago, que ya ha cumplido los 38 años, viene de Jaén y sabe que "el mundo de la interpretación es muy inestable". El jiennense buscaba un lugar en el que poder asentarse y, gracias a Puy du Fou, lo encontró.
Desde los 10 años sabe que quiere dedicarse a lo artístico. Recuerda un día que fue a ver una obra de teatro junto a su familia y salió completamente emocionado. "En ese momento lo supe", dice.
Juansa, licenciado en la ESAD (Escuela Superior de Arte Dramático) de Córdoba y con muchos años de experiencia en la profesión, recalca que desde el primer día que llegó a Puy du Fou valoraron sus conocimientos: "Apuestan por su plantilla y porque desde dentro evolucionemos". Además, comparte con sus compañeros el hecho de que dentro del parque pueden continuar con su formación.
Juan Santiago, intérprete de Puy du Fou.
El artista asegura que el suyo es "un trabajo muy vocacional que te tiene que gustar". "Lo tienes que amar", afirma convencido, y agradece a la empresa toledana el darle "la oportunidad" de trabajar en lo que le gusta, siendo el mundo de la interpretación "muy volátil".
Juansa recuerda cómo durante una jornada de trabajo se le acercó una familia para trasladarle que se habían emocionado realmente. "Lo más importante de este trabajo es la gratitud de la gente", cuenta convencido.
"Cuando vienes a Puy du Fou te quedas impactado. La gente piensa que no puede ir a mejor, pero con cada espectáculo que ven se quedan más emocionados", relata.
El intérprete confiesa que hay veces que incluso se cuela entre el público para escuchar la opinión de los espectadores. "Aprendemos mucho del feedback que nos da la gente", agrega Natalia durante la conversación.
Pasión y orgullo
"Para nosotros es un verdadero orgullo cuando vienen nuestras familias y amigos al parque y se van todavía ellos más orgullosos de vernos actuar", dice Juan Santiago. Además, habla de las sonrisas de los niños, de las que dice, le hacen pensar: "Por esto hago mi trabajo".
Pablo, Natalia y Juansa destacan que para ellos es verdaderamente reconfortante el ver cómo los niños empiezan a conocer la historia y sus personajes. "Sus referentes dejan de ser los Pokémon o los superhéroes, ahora quieren ser El Cid o Lope de Vega", observan.
El espectáculo 'El Último Cantar' de Puy du Fou.
"Nosotros trabajamos de tú a tú con la gente. Todo el mundo se ríe mucho. Los niños se lo pasan increíble y los adultos vuelven a su niñez", comparten los tres artistas al finalizar la entrevista. Y coinciden en una misma idea: "La gente nos da la enhorabuena a diario, eso es algo que llena mucho".
