D. García
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"Absurda". Así define el secretario general del PP de Algeciras, Jacinto Muñoz, la frase que Gabriel Rufián dijo el martes en los corrillos del Congreso de los Diputados.

"Representar a alguien de Algeciras a mí no me hace menos catalán ni menos independentista, me hace más normal y más útil. Y, quien quiera lo contrario, creo que se equivoca".

Los periodistas le preguntaban por la contradicción entre ser un acérrimo independentista y liderar un hipotético frente común de izquierdas para salvaguardar a España de la ultraderecha.

"Yo no creo que represente a nadie. A mí, desde luego, no", sentencia Muñoz en conversación con EL ESPAÑOL. "Estamos hablando de alguien cuyo único objetivo es romper España y separar a Cataluña del resto".

El político algecireño considera que Rufián no para de "insultar al resto de españoles que no son catalanes" y que todo aquello que ha defendido en el Congreso –la amnistía, la financiación singular, el referéndum– lo invalida para "dar lecciones" a los demás.

"Labia tiene, pero también una manifiesta mala educación en sus múltiples intervenciones", añade.

"Desde luego, no puede defender ni los intereses de Algeciras ni los de otro municipio. Estaría cobrando y comiendo de un sueldo público en un puesto desde el cual tendría la mirada centrada en romper España. Además, ¿qué sabe de nuestra tierra?”.

Rocío Arrabal, portavoz del Grupo Municipal Socialista y secretaria general del PSOE de Algeciras, aunque no ve mal la estrategia de una izquierda a la izquierda de Sánchez que sume alianzas, se pregunta algo parecido.

“A mí sólo me representa mi partido", insiste. "Yo no sé qué conocimientos tiene él [Rufián] de Algeciras. Me ha extrañado la mención. Podría haber nombrado la provincia de Cádiz. Ni idea de qué tiene en la cabeza. A los ciudadanos hay que hablarles claro".

Preguntada por la contradicción de defender los intereses de Algeciras siendo un independentista catalán, Arrabal responde con una pizca de ironía: "¡Yo le diría que bienvenido a España! Porque España no es Cataluña. Es algo mucho más grande y él siempre ha defendido los intereses de los suyos".

Arrabal asegura que el "modelo catalán, independentista", puede generar "rechazo en mucha gente", aunque su ideología "quizás ya no tanto". "Tendría que convencer a la gente de que realmente va a pelear o luchar por los intereses de todos por igual. Pero ahora él está por los intereses de los catalanes".

Y añade: "Aunque si se quiere sumar a los partidos que defendemos los intereses de toda España sin excluir a nadie, me parece estupendo que lo haga".

Jacinto Muñoz, por su parte, insiste en que "la izquierda lleva uniéndose y separándose continuamente". Para él, está "sumida en peleas internas para ver quién se lleva el escaño". No apuesta por que el frente de Rufián salga adelante. "No tiene futuro".

El frente de izquierdas

La idea de Gabriel Rufián es articular un frente amplio "plurinacional" que conecte a las izquierdas estatales, a partidos nacionalistas y a fuerzas soberanistas bajo un mismo paraguas electoral pero manteniendo cada cual sus siglas.

Si bien él no se ha posicionado abiertamente como el hipotético líder de esa coalición, tampoco ha rechazado la idea.

El diputado y portavoz de ERC ha resumido el plan con el mensaje de que "lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos", y ha pedido más cooperación ante el auge de la ultraderecha, en clara referencia a Vox, que ha duplicado escaños tras las elecciones de Aragón.

"Frente a 200 diputados de la derecha y ultraderecha decir que tenemos que hacer algo diferente no es ninguna locura", añadió en declaraciones recogidas por la prensa en los pasillos del Congreso.

El proyecto, sin embargo, genera dudas tanto dentro como fuera de ERC. En el resto de la izquierda, Bildu y BNG priorizan sus propios marcos territoriales, mientras los aliados de Sumar atraviesan su propia reordenación interna y evitan por ahora vincularse a un frente impulsado desde Cataluña.

El propio Rufián admite que quizá tenga "0% de apoyo político", pero cree que sí tiene "apoyo popular".