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La Costa Tropical es una autopista para las narcolanchas. "Están averiadas las tres embarcaciones que tiene la Guardia Civil en Granada para combatir el tráfico de drogas", denuncian agentes destinados en Andalucía. "No tienen presión y enlazamos una racha de 'gomas' con otra, por las playas de Almuñécar y La Herradura".

EL ESPAÑOL ha accedido a un vídeo que corrobora de manera gráfica tales afirmaciones. Desde el 29 de enero, Punta de la Mona se ha convertido en una suerte de puerto improvisado para las narcolanchas que se resguardan de los efectos de las borrascas Kristin y Leonardo en esta zona del litoral granadino con acantilados y que es ideal para el buceo.

"Por el acento, los tripulantes de las lanchas del vídeo son marroquíes y gaditanos. A veces, hay 4 narcolanchas, otras veces son 5... Las que están vacías esperan un encargo para salir cargadas de droga a altamar y las que tienen garrafas se dedican al petaqueo. Hasta tienen gente en tierra que les lleva comida mientras amaina el temporal".

Puede parecer un incidente puntual que las tres embarcaciones de Granada estén en el dique seco a la vez, pero estos agentes detallan que en la Costa Tropical se ha reducido de 16 a 8 el número de guardias civiles destinados en el Servicio Marítimo: "La mitad han sido reubicados en Algeciras. Los que quedan deben cubrir turnos de 12 horas, desplazándose por carretera hasta Almería, para pedir prestada una patrullera".

De forma que se agravan las carencias en la costa almeriense donde el Instituto Armado "solo tiene operativas 2 de las 4 embarcaciones que tiene asignadas", para atajar alijos de fardos de hachís o cocaína. En Málaga, hay adjudicadas tres embarcaciones y "una de ellas ha sido trasladada a Algeciras (Cádiz)", de forma que sólo disponen de 2.

Cuatro narcolanchas, el 29 de enero, en la costa de Granada, reguardándose del temporal.

Durante el pasado verano, un momento álgido para el narco por las condiciones que suele presentar el mar, "llegaron a estar tocadas 16 embarcaciones de las 21 que tiene el Servicio Marítimo en Andalucía", convirtiendo en un coladero la zona del Alborán y el Mediterráneo.

De hecho, algunas embarcaciones averiadas se llegaron a dejar atracadas en muelles, usando la rotulación del Instituto Armado como señuelo disuasorio para ahuyentar a los traficantes de drogas.

"Están desmantelando el Servicio Marítimo: no hay un núcleo operativo en el mar contra el tráfico de drogas", según denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). "Es vergonzoso no disponer de medios materiales suficientes".

Justicia para la Guardia Civil (JUCIL) realiza un análisis similar: "La costa española está llena de narcolanchas y no podemos hacer nada. Hay sensación de abandono e impotencia ante la falta de medios y personal por parte de la Administración". "Se mueven por todo el litoral andaluz y en alguna ocasión, las narcolanchas ya han sido vistas por Cataluña".

El Ministerio del Interior niega estar desmantelando el Servicio Marítimo: "Hay 19 embarcaciones operativas en Andalucía". También recuerda que de enero a octubre de 2025, se han intervenido 222,5 toneladas de droga y se han practicado 4.600 detenciones por narcotráfico y contrabando, en el área de influencia del Plan Especial de Seguridad Campo de Gibraltar: Cádiz, Huelva, Málaga, Almería, Granada y Sevilla.

Además, se han incautado 960 medios de transporte a organizaciones criminales, 6 millones de euros y 683.000 litros de gasolina para el petaqueo. Todo ello, en el marco de 11.200 operaciones contra el narcotráfico y el contrabando, desarrolladas entre los meses de enero y octubre de 2025. "Un 12,7% más que en el mismo periodo de 2024".

El piloto de una 'goma' con un pasamontañas para ocultar su rostro.

El Ministerio del Interior sostiene que el Plan Gibraltar "es un modelo de referencia" en Europa para luchar contra el mundo del narco.

"Son ya cuatro los planes operativos impulsados y las organizaciones asociadas al narcotráfico, están sufriendo la mayor presión policial ejercida en la historia, como así lo demuestran las cifras de operaciones e incautaciones". "En próximas fechas se presentará el quinto plan que comprenderá dos años, hasta diciembre de 2027".

Los números que aporta esta fuente del departamento de Fernando Grande-Marlaska defienden que solo hay 2 embarcaciones del Servicio Marítimo en tierra firme, pero esa cifra contrasta con las imágenes que han salido a la luz con la cadena de borrascas que enlaza Andalucía desde principios de año, con gomas al abrigo de calas o bahías, incluso amarradas dentro de puertos.

El listado de la impunidad es largo. Valga como botón de muestra Granada con 'gomas' fondeando en Almuñécar, el entorno del Puerto Deportivo de Marina del Este o la bahía de La Herradura. En Málaga: el puerto de la Caleta de Vélez. En Cádiz: el puerto de Sancti Petri. En Almería: la playa de Agua Amarga, los acantilados de San Juan de los Terreros o el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Allí, este viernes se detectaron ocho narcolanchas en la playa del Plomo.

Tanto AUGC como JUCIL alertan de que se debe ampliar la flota náutica del Instituto Armado y hacerlo con prestaciones técnicas de nivel, para poder plantar cara a las semirrígidas que planean por las costas andaluzas, por las marismas o el río Guadalquivir. "Alcanzan una velocidad de 50 a 70 nudos", subraya otro agente con experiencia persiguiendo narcolanchas o pateras.

Una narcolancha aguardando a que amaine el temporal.

"Una organización que trafica drogas dispone de una media de diez narcolanchas, valoradas de 100.000 a 120.000 euros, sin contar los motores que cuestan de 12.000 a 30.000 euros". Cada motor tiene de 600 a 800 caballos, para impulsar una eslora de hasta 18 metros de longitud, con capacidad para transportar de 500 a 2.000 kilos de hachís o coca.

"Cuando están cargadas de droga es cuando más velocidad tienen porque planean sobre el agua y se pueden poner a 130 kilómetros por hora". "En la Guardia Civil hacen falta embarcaciones duras que aguanten las olas y las persecuciones porque son peligrosas: ellos van en deportivos del mar", reflexiona este agente curtido en mil batallas en altamar.

AUGC exige que el Servicio Marítimo disponga "de 4 a 5 patrulleras" en cada provincia, para "pasar de 21 a 25", distribuidas por Cádiz, Huelva, Málaga, Almería, Granada, para vigilar casi mil kilómetros de costa andaluza. Todo ello, sin olvidar un refuerzo para marismas y el río Guadalquivir en Sevilla. Es decir, otras 5 para que la flota náutica del Instituto Armado se eleve a 30 entre buques, patrulleras y zodiacs.

JUCIL reclama incorporar 200 agentes en cada una de las cinco provincias andaluzas con salida al mar, para luchar contra el tráfico de drogas. "Ellos son capaces de estar días enteros en el mar, a veces llevan comida para pasar una semana". De modo que hay que disponer de efectivos suficientes para cubrir turnos 24/7 que garanticen una respuesta contundente, a pie de playa, cuando descargan o cargan.

Motivación para alijar no les falta a los pilotos de estas planeadoras, los cuales pueden embolsarse de 30.000 a 40.000 euros por alijar con éxito. "El perfil de los pilotos suele responder al de marroquíes y españoles, de 20 a 45 años, con conocimientos náuticos y antecedentes".

De media, en función de la eslora, una planeadora suele llevar de 3 a 4 tripulantes. El piloto es el que más gana porque el resto cobra entre 10.000 y 15.000 euros. "Pueden llevar un mecánico, por si la ‘goma’ tiene un problema con algún motor, un porteador para lanzar o recoger los fardos, y el ojeador, encargado de supervisar la operación".

Este tipo de bandas tiene semejante músculo que cartografían el litoral andaluz como zonas para carga o descarga de drogas, para el repostaje de gasolina -petaqueo- o puntos mixtos donde se hacen ambas cosas. "Las marismas de Huelva o el río Guadalquivir en Sevilla, se usan para repostar, Barbate para los alijos, Almuñécar para ambas cosas...".

Las escenas de impunidad que se han producido en las últimas semanas por el litoral andaluz, con grupos de narcolanchas refugiándose de la borrasca en las playas, a plena luz del día, y con su narcotripulación charlando tranquilamente, incluso recibiendo víveres, no solo se debe a la falta de embarcaciones y guardias civiles en la costa. A juicio de AUGC y JUCIL también es fruto de una legislación ineficaz.

Un piloto de una narcolancha con un pasamontañas en Cádiz.

Este tipo de embarcaciones están prohibidas y su tenencia lleva aparejado un delito de contrabando desde el año 2018, al considerarse que solo están diseñadas para traficar. Pero esta medida no ha generado el efecto disuasorio esperado y estas dos asociaciones profesionales reclaman un cambio en el Código Penal, para atacar la línea de flotación del narco: el 'petaqueo' [el suministro de gasolina para estas embarcaciones].

"Las narcolanchas aguardan en altamar para repostar gasolina y es importante que se castigue con fuerza el petaqueo porque ahora solo afrontan una multa o un delito por almacenar elementos explosivos sin protección, cuando se les pilla con garrafas de gasolina", según reflexionan miembros de AUGC y JUCIL.

"Es necesaria una reforma legislativa, para que sumen varios delitos los que hacen petaqueo y afronten penas de prisión". Estos colectivos proponen que al contrabando por navegar en una narcolancha y el almacenamiento de elementos explosivos sin protección, también sumen delitos de pertenencia a grupo criminal porque son un eslabón en la cadena y otro delito de tráfico de drogas porque colaboran para alijar.

Pero desde el Ministerio del Interior insisten en que el Plan Especial de Seguridad Campo de Gibraltar funciona desde el año 2018: "La comarca del Campo de Gibraltar cuenta ahora con una tasa de criminalidad 5,5 puntos inferior a la media de España".

Una narcolancha fabricada en Portugal puede costar más de 120.000 euros.

Las lecturas son antagónicas. AUGC y JUCIL ven "diezmada" a la Guardia Civil en las costas andaluzas porque lucha contra tres enemigos. El primero es la logística de las bandas de narcos, con ‘gomas’ de última generación. Así lo explica un agente curtido: "Una narcolancha nueva se usa para traficar coca, cuando pasa un tiempo, se destina al hachís, luego como taxi-patera, y al final de su vida útil, para el 'petaqueo'".

Lo peor es que cuando les dan caza y hay arrestos, entra en juego la figura del narcoabogado. "Hay letrados que aconsejan a las organizaciones las cantidades que deben transportar de droga o lo que deben cultivar en invernaderos de marihuana en tierra firme, para evitar la cárcel".

El segundo enemigo es Marruecos. "Es un país con mucha corrupción, venimos observando que sus rutas las hacen casi en línea recta, desde las costas marroquíes o argelinas, hacia Cádiz, Málaga o Almería porque desplazan las narcolanchas en remolques por carretera hasta la zona de playa desde la que zarpan".

Todo sigue igual

Y el tercero es Portugal: "Las narcolanchas se suelen fabricar allí porque no están prohibidas como pasa en España". Este escenario evidencia que todo sigue igual dos años después de la muerte en Barbate de los agentes: David Pérez Carracedo y Miguel Ángel González Jiménez, arrollados por una de las narcolanchas que se encontraban cobijadas en su puerto.

De momento, la falta de embarcaciones y efectivos que denuncian AUGC y JUCIL, juega a favor de la estrategia de los narcos, moverse hacia los puntos del litoral andaluz que están con la guardia baja, como está ocurriendo en las últimas semanas en Almería y Granada.

Un guardia civil destinado en territorio nazarí lanza una advertencia: "A ellos les da igual arrollar a una familia que está en la playa, tienen un desprecio total por la gente, y si tienen que arrollar incluso a un niño, lo harán porque van puestos de todo".