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A Antonio le encanta la naturaleza y cultivar productos agrícolas, como buen comercial de los tractores New Holland. De modo que hace un par de meses se instaló con su esposa, Gema, y sus hijos, en una casa de campo en Puente de la Sierra, pero en siete días ha visto como las borrascas han inundado dos veces su nueva propiedad valorada en 180.000 euros.

"Psicológicamente, te afecta". "No nos da tiempo a reponernos", tal y como admite Antonio Martínez Hidalgo, de 42 años, golpeado al cuadrado por las borrascas, primero, por Kristin, y ahora, por Leonardo.

"A mi esposa y a mí siempre nos ha gustado la tranquilidad del campo y disfrutar de la naturaleza. Ver el río Jaén cerca de nuestra casa nos daba paz, la misma que nos quita ahora".

Antonio no exagera en su entrevista con EL ESPAÑOL porque el pasado miércoles, con la ayuda de la Guardia Civil, tuvo que entrar a su casa para rescatar a su mujer, Gema, y a su hijo, de 13 años, debido a que se quedaron atrapados en la planta baja "por el desbordamiento" del río Jaén.

"El cauce del río no estaba limpio, bajaba con ramas y vegetación. A unos dos kilómetros de mi casa se hizo un tapón y el agua bajó por la calle como un tsunami".

De hecho, este padre de familia apoya sus afirmaciones con fotos que muestran que el agua alcanzó "más de un metro y medio de altura" en Puente de la Sierra: una pedanía plagada de casas y fincas de huerta, a la entrada de la Sierra de Jaén.

Gema, la esposa de Antonio, tras ser rescatada por su marido y la Guardia Civil.

"El río Jaén surge de la unión de los ríos Eliche y Quiebrajano, y su cauce ha subido unos 3 o 4 metros, por las últimas tormentas y por la presa que ha sido abierta para desaguar", según detalla Antonio a EL ESPAÑOL.

- ¿A qué distancia se encuentra su casa del río?

- A unos 300 metros. El de la inmobiliaria nos dijo que la casa estaba en una zona inundable, pero que desde hacía treinta años no se habían producido inundaciones.

- ¿Por qué compró en zona inundable?

- En Puente de la Sierra disfrutamos de la naturaleza y los vecinos son muy buenos. Somos conscientes de lo que hemos comprado y no le reprochamos nada al vendedor. La casa está preparada para estar en la zona donde se encuentra porque cuenta con muros de contención.

Tiene dos plantas, la baja es una especie de garaje-almacén, con una puerta sellada, y la planta de arriba donde vivimos, tiene once escalones y está a dos metros de altura.

Esta familia optó por vender su piso en Mancha Real y cumplió su sueño de vivir en el campo, apoyada en la estadística de cero inundaciones que arrastraba esta pedanía desde 1996 y en la fiabilidad de la edificación, como muchos ciudadanos han hecho en otras provincias españolas.

En la parcela de 3.000 metros cuadrados que tiene la propiedad, Antonio iba a plantar productos agrícolas de temporada: sandías, tomates, pepinos... Pero la finca está anegada con tanta agua como para cultivar arroz a gogó. Y todo por culpa de las borrascas Kristin y Leonardo que han pulverizado, en solo siete días, las tres décadas sin inundaciones que atesoraban en Puente de la Sierra, cuyo censo ronda los 500 parroquianos.

"A la Guardia Civil le llegaba el agua por el pecho", ejemplifica Antonio. "Era increíble". "No daba crédito",

La nueva casa de Antonio, al poco tiempo de instalarse, y al lado, la finca anegada por las lluvias torrenciales de la borrasca Leonardo. Cedidas

"El río Jaén se desbordó, por primera vez, el pasado miércoles, sobre las once y media de la mañana". La borrasca Kristin dejó litros y litros de agua, acabando con la tranquilidad de esta zona rural jiennense.

"Yo estaba trabajando en el concesionario de New Holland en Úbeda, cuando me llamó mi mujer para decirme que el río iba crecido. Mi hija, de 16 años, empezó a alertar a los vecinos y mi esposa, junto a mi hijo pequeño, de 13 años, se puso a cerrar puertas y ventanas, para que no entrara el agua en la casa. Pero como el cauce iba con ramas, incluso árboles, hizo un tapón más arriba y luego hubo un reventón de agua".

- ¿Qué ocurrió?

- Antonio: La compuerta exterior de la finca estaba abierta y entró el agua como una ola. A mi hijo y a mi mujer les pilló en la planta baja de la casa y se quedaron atrapados. No podían abrir la puerta por la fuerza del agua. Yo iba hablando con ellos por teléfono porque me fui de mi trabajo, para ayudarles. Había 45 minutos de carretera y el trayecto se me hizo el más largo del mundo.

- ¿Qué se encontró al llegar?

Había guardias civiles y personal de emergencias sobre una camioneta. Yo me metí en la calle y empecé a nadar hasta mi casa. Rompí una ventana de la planta baja y por ahí me metí, para rescatar a mi mujer y a mi hijo con ayuda de la Guardia Civil.

- ¿En qué estado quedó la casa donde solo lleva residiendo un par de meses?

- Como la casa está preparada, en la primera planta, no entró ni una gota, y en la planta baja, se filtró una lámina de unos cuantos centímetros de altura. Lo que se inundó fue la parcela y la cocina que tenemos en el patio.

Un guardia civil con personal de emergencias, en una calle anegada en Puente de la Sierra.

La familia tuvo que buscarse las habichuelas para dormir fuera de su domicilio durante 48 horas. Este fin de semana, Antonio, su mujer, Gema y sus hijos, regresaron a una casa que no era la misma de hace dos meses, cuando se mudaron ilusionados.

"Había lodo, barro, agua y electrodomésticos rotos: una lavadora, dos neveras, una secadora... También estaban afectadas herramientas, una excavadora, un motocultor, un ciclomotor...", tal y como enumera el cabeza de familia. "Por lo menos, hay 18.000 euros en daños, a falta de lo que diga el perito del seguro".

Apenas habían empezado a limpiar, cuando este martes, la AEMET emitió otra alerta, por un episodio de lluvias extremas. La borrasca Leonardo iba a dejar de 200 a 250 litros por metro cuadrado en la provincia de Jaén. "Los de emergencias vinieron a Puente de la Sierra, para ir desalojando a todo el mundo, casa por casa, por el riesgo que había", tal y como resume Antonio.

"El río Jaén se volvió a desbordar y en mi casa ha entrado agua hasta por los sumideros". Este jueves, 48 horas después, Antonio atiende a este diario mientras accede a su casa para comprobar los daños de Leonardo.

"No nos hemos recuperado de una borrasca, cuando viene otra". Por suerte, en Jaén no hay que lamentar ningún fallecido porque los vecinos han seguido las instrucciones de la Junta de Andalucía, evitando muchos desplazamientos y eludiendo acercarse a ramblas y ríos. También ha destacado la labor de la Guardia Civil, vigilando las crecidas a pie de cauce, cortando calles en pueblos como La Yedra o rescatando a más de una persona.

Prueba de ello es lo sucedido en Santistebán del Puerto donde el conductor de un turismo se ha visto arrastrado, por la fuerte crecida del arroyo de Las Villas, a las nueve de la mañana de este jueves.

Un vehículo sepultado por el agua de la crecida del arroyo de Las Villas, en el término municipal de Santistebán del Puerto.

“La persona afectada intentó cruzar el arroyo con su vehículo, siendo arrastrado, debido al elevado caudal de agua", tal y como confirma un portavoz del Instituto Armado.

"El turismo fue desplazado por la corriente, quedando encallado a unos 70 metros aguas abajo. La Guardia Civil localizó a la víctima agarrada a la vegetación, tras haber logrado salir por la ventanilla delantera del vehículo. Los agentes accedieron hasta donde se encontraba esta persona con ayuda de cuerdas, procediendo a su rescate y auxilio”.

El conductor todavía tiene el susto en el cuerpo, al igual que en Puente de la Sierra, ya que muchos vecinos tienen su residencia en zona inundable y alrededor de un 30% se han visto afectados por las tormentas de las borrascas Kristin y Leonardo. "En algunas casas ha entrado medio metro de agua". Antonio pide medidas a las administraciones para que esto no se vuelva a repetir.

"Hace falta limpiar el cauce del río Jaén cada año y hacer una presa de contención más arriba porque nos afectan los desbordamientos que sufren otros pueblos". Entretanto, Antonio no sabe si podrá dormir en su casa este jueves, con su mujer y sus dos hijos. La borrasca Leonardo no da tregua en Andalucía.