El doctor David seguirá a la sombra una temporada. La Audiencia Provincial de Murcia avala a la juez que investiga a este cirujano plástico, por violar supuestamente a tres pacientes sobre la mesa de operaciones, y considera acertada su decisión de enviarlo a prisión, para evitar que vuelva a agredir sexualmente a otra mujer.
EL ESPAÑOL ha accedido al auto de la Audiencia Provincial que acuerda “desestimar” el recurso de apelación presentado por el doctor David G. S. (México, 1979), a través de su abogado defensor, Pablo Martínez, para salir de prisión y lograr “la nulidad” de unas diligencias que han generado un auténtico terremoto en el sector de la estética.
“La defensa del investigado solicitó la nulidad del procedimiento, al haberse constatado que se tomó declaración a la víctima y a las enfermeras-testigos, sin la presencia del letrado de la defensa”, según recoge el auto, sobre los argumentos expuestos por Pablo Martínez, para tumbar los testimonios de las dos sanitarias que asistieron a este cirujano plástico, el 4 de diciembre, en una operación estética en un hospital privado de Murcia.
Una de ellas era una enfermera que se encargó del instrumental del doctor David, y la otra, una auxiliar de clínica, como personal circulante, autora de dos vídeos donde aparece este cirujano plástico haciendo movimientos pélvicos entre las piernas de la paciente, a la que sometía a un aumento de pecho con extracción de grasa de los muslos.
Pablo Martínez "centra su petición en su ausencia en las importantes declaraciones de la perjudicada y dos testigos", además de sostener que “no concurren elementos delictivos objetivos y sólidos que avalen la prisión” de su cliente. Todo ello, en base a su “gran arraigo” en España y por su “imposibilidad de ocultar, alterar o destruir pruebas”.
Pero a la Audiencia, más que evitar la destrucción de pruebas, lo que le preocupa es que este facultativo con nacionalidad hispano-mexicana y dos clínicas privadas, una en Madrid y otra en Alicante, vuelva a tener la oportunidad de violar a otra mujer sedada sobre la mesa de operaciones, aprovechándose de su título de Medicina y su profesión de cirujano plástico que le permite ejercer en cualquier punto del país o del extranjero.
“No se llega a saber qué otra medida menos invasiva de su libertad podría impedir que el investigado pudiera reiterar hechos semejantes a los denunciados, por lo que consideramos la medida proporcionada y justificada”, tal y como concluye la Audiencia Provincial, tumbando el segundo intento de este médico para acabar con su estancia en prisión que data del 12 de diciembre de 2025.
La UFAM remarca en uno de sus atestados que en el vídeo se aprecia al doctor David con los pantalones bajados.
Esta decisión la adopta la Sala tras aclarar a Pablo Martínez, abogado defensor del cirujano plástico, que la magistrada de violencia de género de Molina de Segura “tiene la competencia objetiva” para asumir esta causa, a pesar de que el doctor David tiene su residencia en Alicante y su arresto se produjo en la vecina provincia de la Región de Murcia.
El auto también aplaude la instrucción judicial desarrollada hasta ahora por la magistrada: “Ante la gravedad de los hechos y la citación de las testigos, la instructora procedió de manera correcta al llevar a cabo las actuaciones sin demora y sin defecto, de forma que no se cometió ninguna infracción o perjuicio y, por tanto, no hay nulidad”.
A lo que se suma que durante la instrucción judicial, la Policía Nacional ha localizado a otras dos mujeres como nuevas víctimas de una agresión sexual, sobre la mesa de operaciones, perpetrada supuestamente por este cirujano plástico, de 46 años.
Una de ellas se operó el pasado 3 de diciembre, solo 24 horas antes que la primera víctima identificada. Ambas mujeres se sometieron a la misma intervención: un aumento de pecho con infiltración de la grasa procedente de los muslos, a través de una liposucción. De modo que el doctor David se colocó entre sus piernas, al situar a estas pacientes en posición ginecológica.
La otra víctima es una mujer que fue intervenida el 17 de julio de 2025. La operación consistía en un lifting en los muslos y una abdominoplastia. No había un aumento de pecho, pero tenía en común con las otras dos mujeres que también fue intervenida en posición ginecológica, con el doctor David entre sus piernas.
Un frame del vídeo realizado por una auxiliar de clínica que provoco la detención e ingreso en prisión del doctor David.
La Sala reconoce que hay "dudas sobre si pudo el investigado estar penetrando vaginalmente a la [primera] denunciante durante dos horas", pero recuerda al abogado del médico que existen "indicios" que permiten "fundar el procedimiento y dirigirlo cabalmente frente a Don David G. S., de 46 años: “Es cierto que hay numerosas dudas respecto de la fuerza de los indicios hasta ahora reunidos, pero en caso alguno puede negarse su existencia".
"A la declaración de las dos enfermeras que presenciaron los hechos, se añaden los dos vídeos grabados por una de ellas y el parte médico que apreció una lesión en la cara interna de la vagina de la afirmada víctima. Suficiente para justificar la continuación del procedimiento”.
A todo ello, la Audiencia Provincial reitera que poner en libertad a este afamado cirujano plástico, conlleva el riesgo de que huya de España o vuelva a ejercer con el bisturí.
"Hay que tener en cuenta que los hechos investigados llevan aparejada una pena muy elevada, dada la agravación que supone la privación de sentido en que se hallaba la paciente; unido a que el Señor David G. S. es natural de México, situación que no viene modificada por la adquisición de la nacionalidad española; y que nada une al investigado con España, más allá del ejercicio de una profesión que va a tener muy difícil continuar en nuestro país, debido a la exposición mediática del caso y al desprestigio profesional asociado; y a sus manifestados deseos de trasladarse a otro país a ejercer la cirugía”.
“El investigado no tiene hijos ni una familia extensa en nuestro país y, por el contrario, se le suponen ingresos suficientes y posibilidades curriculares para encontrar trabajo en otro lugar. A todo ello debemos sumarle la aparición de otras pacientes que, a la vista de la difusión de la noticia, han denunciado hechos semejantes, lo que da pábulo a la reiteración delictiva denunciada por el Ministerio Fiscal en su escrito de impugnación del recurso”.
El conocido penalista Raúl Pardo-Geijo.
Raúl Pardo-Geijo, abogado encargado de la acusación particular de la primera víctima, valora de forma positiva el auto de la Audiencia Provincial de respaldar la decisión que se tomó en primera instancia, para mantener en la cárcel a este facultativo y continuar con la instrucción judicial.
"La decisión judicial me parece plenamente conforme a Derecho", sostiene Pardo-Geijo.
"Es necesario establecer una clara distinción conceptual: una cuestión es que la cautela y el rigor metodológico inherentes al Derecho Penal, que me lleven a afirmar que en la fase actual del procedimiento, quedan por practicar diligencias de gran relevancia, antes de poder anticipar razonablemente un pronunciamiento condenatorio".
"Es más, el propio órgano jurisdiccional manifiesta de forma expresa sus incertidumbres y dudas fundadas respecto a la veracidad y materialidad de los hechos investigados, considerando el acervo probatorio actualmente incorporado a las actuaciones”. “Otra cuestión sustancialmente diferente, es que se reúnan con rigor los presupuestos exigidos para mantener la prisión provisional del investigado, que responden a criterios, fundamentos y finalidades netamente distintos de los necesarios para alcanzar un veredicto de culpabilidad”.
