Murcia

El rostro imberbe de Oussama enmascara el dilatado historial delictivo que arrastra este joven: 70 robos con fuerza y con violencia, tenencia ilícita de armas, hurto en interior de vehículos, detenciones por conducir sin carné… A sus 25 primaveras, la Operación Game Rol ha encumbrado a este marroquí en el mundo de la delincuencia organizada de la Región de Murcia, como uno de sus mayores depredadores, después de ser arrestado por la Guardia Civil como el supuesto cabecilla de una banda que podría estar detrás de hasta 80 golpes a negocios de todo tipo.

Los 'galones' se los ha ido ganando Oussama año tras año, ya que sus primeras detenciones se remontan a agosto de 2016. En la adolescencia se fogueó con robos en viviendas, en establecimientos públicos y en naves de las provincias alicantina y murciana. Así lo recogen las diligencias a las que ha accedido EL ESPAÑOL, donde también se hace constar que está en "situación irregular" en el país, que llegó a formar parte de un grupo criminal en Pilar de la Horadada y que tenía seis señalamientos judiciales pendientes en Cartagena, San Javier, Orihuela y Alicante.

Tal currículum es el prólogo del presunto líder de una organización que ha generado una oleada de robos en la Comarca del Campo de Cartagena, donde no han dejado títere con cabeza: salones de apuestas, comercios, restaurantes, peluquerías, supermercados, empresas, estancos, farmacias, centros cívicos, viviendas, vehículos...

Hasta llegaron a intentar robar los equipos de aire acondicionado de un centro de salud. Las andanzas de esta banda se han prolongado durante ocho meses por Torre Pacheco, Los Alcázares y San Javier: todos ellos, municipios de la mencionada comarca.

Cuatro encapuchados asaltando un estanco en Dolores de Pacheco.

Oussama D. (Marruecos, 1998) y sus 15 supuestos secuaces comenzaron con sus fechorías la noche del 23 de agosto, cuando cuatro encapuchados entraron al salón de apuestas Magani de Roldán, provistos de mazas, martillos y hachas para llevarse una máquina de cambio. En aquel golpe, ya demostraron que no eran unos aficionados porque iban equipados con una carretilla para transportar con rapidez la caja hasta una furgoneta Citroën Jumpy, previamente robada, que emplearon para huir.

En unos minutos se embolsaron 13.186 euros y se puso de manifiesto que a Oussama, uno de los cuatro encapuchados, le gustaba el riesgo porque ese salón de apuestas de Roldán estaba a un par de kilómetros de su casa en Lo Ferro. Las dos citadas pedanías pertenecen al término municipal de Torre Pacheco: una localidad acribillada por los golpes de esta banda.

Valga como botón de muestra el alunizaje de película que hicieron con una pala excavadora en ElectroRegalos: un negocio familiar, ubicado en pleno corazón de Roldán, al que le arruinaron la campaña de Navidad, tras reventarle los electrodomésticos del escaparate, para hacerse con dos cajas registradoras de cobro seguro -valoradas cada una en más de 6.000 euros-.

Unas semanas después, también en Roldán, se llevaron a punta de pistola 16.000 euros de la Empresa Alimentos de Murcia y huyeron con un Seat Ibiza que habían robado en San Javier. Días más tarde, se llevaron la caja fuerte del Supermercado Maxi de La Palma con 2.024 euros en metálico, en un estanco de Avileses se hicieron con 3.000 euros en tabaco... Golpe a golpe, fue creciendo el malestar vecinal, incluso se convocaron protestas, y la Guardia Civil puso en marcha una investigación para atajar la alarma social que se estaba generando a lo largo y ancho del Campo de Cartagena.

La Asociación de Vecinos de Roldán filmó el alunizaje con la pala excavadora al negocio, ocurrido este jueves, a las 4.30 horas de la madrugada.

En el primer atestado de 516 páginas del Grupo de Delincuencia Organizada, se desgrana el papel de cada uno de los integrantes de la banda, tras un laborioso operativo que incluyó el despliegue de agentes de incógnito por Roldán y Lo Ferro. Todo ello, debido a la proximidad de esas pedanías pachequeras con los negocios asaltados. Los guardias civiles de paisano se hicieron con nombres de los sospechosos y los empezaron a seguir a diario, como si fuesen su sombra, antes de pincharles sus teléfonos.

A lo largo de esos dispositivos de seguimiento, los investigadores comprobaron que algunos de los sospechosos diseñaron sus golpes mientras se alojaban en el lujoso Hotel Senator de Los Alcázares: un complejo de 4 estrellas, equipado con spa, campo de golf, piscina climatizada, y con unas impresionantes vistas al Mar Menor

De los pinchazos telefónicos se desprende que el supuesto líder era Oussama porque le intervinieron conversaciones en las que presuntamente le daba órdenes al resto de miembros de la banda. Prueba de ello son las transcripciones realizadas con la ayuda de un intérprete porque todos los sospechosos eran marroquíes y hablaban en árabe.

"A continuación se insertan llamadas que a través de la intervención telefónica se detectaron la tarde del día 5 de enero de 2023, donde Oussama habla con Walid para planear los ilícitos que pretende llevar a cabo esa tarde/noche, aprovechando los eventos que tendrán lugar con motivo de la cabalga de Reyes Magos".

Oussama: ¿Has madrugado hoy? [Posiblemente si ha asaltado algo]

Walid: No.

Oussama: ¿Qué? ¿Hacemos Reyes Magos? Me han dicho que va a haber jaleo… Zona de San Javier.

Walid: Vale, pues damos una vuelta por allí.

"Nada más finalizar la llamada con Walid, Oussama llama a Anass para decirle que necesita un chófer para ese día". "Desde ese momento, se observa que Oussama comienza a realizar llamadas a los diferentes informadores que tiene en las localidades de la Comarca del Campo de Cartagena, para avisarles de que hoy es la cabalgata de Reyes Magos, y que si los moradores de alguna de las viviendas que ellos ya tienen vistas y planificadas para llevar a cabo el robo con fuerza en ellas, saliera, que le avisen a él para desplazarse hasta allí para cometer el ilícito".

Robo del vehículo de una panadería empleado para asaltar un estanco en Dolores de Pacheco.

Oussama tenía por costumbre colocarse unos calcetines largos, por fuera de las zapatillas, para no dejar huellas en ninguno de sus golpes. También tenía por costumbre advertirle a su novia de que no le telefonease cuando estaba con sus "asuntos". Incluso la amenazaba de muerte si su móvil sonaba mientras estaba en acción. Ese día de la cabalgata de Reyes Magos fue asaltada una vivienda de la calle La Gloria de Roldán, donde trincaron un botín de 1.800 euros y joyas; en la empresa Agrotek de Balsicas se beneficiaron una tarjeta bancaria...

La banda tenía un apetito insaciable y el modus operandi siempre era el mismo. Así lo refleja este resumen de las llamadas intervenidas el 18 de febrero de 2023: "La tarde en la que empiezan los desfiles de carnaval por las diferentes localidades de la comarca, Oussama le dice a Mohamed que busque en internet información sobre los desfiles de carnaval, ya que tendría intención de salir con miembros de la organización criminal, posiblemente, para llevar a cabo delitos contra el patrimonio".

Las conversaciones telefónicas fluían tanto para organizar palos como para alertar de la presencia de controles policiales, debido a la alta movilidad que tenía la banda por localidades del interior y costeras.

Mohamed: La zona de Torre de la Horadada está hecha una mierda porque hay mucho control y mucho Gobierno [refiriéndose a que hay mucha presencia policial].

Cada vez que salían a robar solían moverse con un vehículo previamente sustraído. Los golpes los perpetraban los miembros más jóvenes de la banda, de entre 20 y 24 años, mientras que las tareas de logística, tales como la obtención de información, la receptación del botín y su posterior venta, así como la administración de las finanzas, corría por cuenta de los integrantes adultos de 34 a 35 años.

Los vehículos robados aparecían después abandonados en cualquier paraje o eran empleados como ariete en alguno de sus palos. Eso es lo que aparentemente ocurrió con la persiana de la Farmacia Meroño de Torre Pacheco, contra la que empotraron la parte trasera de un turismo para entrar a robar la caja registradora.

Una farmacia de Torre Pacheco desvalijada durante la oleada de robos en el Campo de Cartagena.

El Grupo de Delincuencia Organizada asigna a cada uno de los 16 sospechosos un rol concreto dentro de la supuesta organización criminal. A Walid le considera el encargado de seleccionar algunos de los objetivos y planear los golpes, junto al presunto líder: Oussama. A Mohammed le atribuye un doble papel: el de chófer y camello. "Así mismo, se estaría dedicando al tráfico de estupefacientes, abasteciendo al grupo, como a otros demandantes". De hecho, en las diligencias consta el uso de rivotril para elaborar karkubi: "Droga altamente nociva y adictiva".

A Abdonnasar, un hostelero de Roldán, con antecedentes por tráfico de drogas en Melilla, defraudación de fluido eléctrico en Jaén y robo con fuerza en Almería, le señalan como encargado de dar cobertura a la banda en un garaje anexo a su negocio: "Posee un bar y daría cabida a los componentes del grupo para sus reuniones, daría salida a los efectos sustraídos, o bien buscaría compradores para los mismos". 

En los pinchazos consta que Abdonnasar supuestamente ayudó a Oussama a vender un televisor Samsung de 75 pulgadas y una barra de sonido, robados en un inmueble de San Javier, que estaban valorados en 2.000 euros. Básicamente, a la vista de la ubicación de los domicilios y los negocios que regentaban los sospechosos, los vecinos de Torre Pacheco estaban conviviendo con las mismas personas que les desvalijaban por la noche. 

Miembros de la banda equipados con hacha para asaltar un salón de juegos de azar de Los Alcázares.

En la trama solo había tres mujeres, pero no tenían papeles menores. Prueba de ello es que a Zahra la definen como 'responsable de ventas' de los objetos robados, como relojes, joyas, electrodomésticos o tabaco: "Es quien fija los precios y sería la que dirigiría esta rama de la organización criminal". Malika era la 'cajera': "Sería una de las personas que daría cobertura a la organización criminal, principalmente, ocultando el dinero obtenido"."Presumiblemente le guarda el dinero al líder del grupo, procedente de sus ilícitos, a fin de que en el caso de que se le efectúe algún registro en el domicilio de Oussama, no sea intervenido".

Hlima era 'administrativa': "Dentro del grupo criminal se dedicaría a intermediar para realizar pagos, ocultar el dinero". Casi todos los integrantes de la banda tenían en común el haber trabajado en el sector agrícola en algún momento de su vida, así como arrastrar antecedentes o cuentas pendientes con la Justicia, como Jamal, receptador de tabaco robado, con órdenes de búsqueda y captura del Juzgado de lo Penal número 3 de Cartagena y de la Audiencia Provincial de Albacete para entrar en prisión.

Joyas, relojes y dinero en metálico intervenido en uno de los registros de la Guardia Civil.

El secreto de sumario de la Operación 'Game Rol' se ha levantado hace unos días porque hasta ahora se han esclarecido 30 robos, pero se sospecha que la banda del 'sin papeles' Oussama está detrás de 80 golpes en el Campo de Cartagena. Además, no se descarta que algunos de sus miembros tengan vínculos con otras organizaciones criminales. Así lo pone de manifiesto el informe que le dedica la Guardia Civil a Samir y a su esposa, Zhara, de los que sospechan que podrían estar colaborando con mafias dedicadas a introducir en el país, a extranjeros ilegales, desde el norte de África.

"Se está observando que Samir podría estar obteniendo rendimientos económicos, a través de empadronamientos, para que otros compatriotas puedan regularizar su situación en España, cobrando por ello importantes sumas de dinero a estas personas que por su situación irregular en el país, se encuentran en situación de necesidad (…). A continuación se insertan conversaciones, en las que queda patente esta circunstancia, así como que su mujer, Zahra T. T., no solo es consciente de ello, sino que es quien marca el precio y decide si se puede hacer o no".

Tal situación no extraña a los investigadores porque los dos integrantes del matrimonio cuentan con antecedentes por tráfico ilegal de personas, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y falsedad documental. De forma que ambos tendrían un pluriempleo delictivo, ya que Samir es el supuesto encargado en la banda de receptar piezas de oro, o proporcionar documentación para contratar teléfonos, mientras que Zahra es la presunta responsable de poner precio al material robado.

"Samir recibe una llamada telefónica de un desconocido, bromean y el desconocido le dice que tiene dos personas interesadas en un empadronamiento", según expone una de las transcripciones de las llamadas interceptadas. "Samir le explica que cobra 500 euros por persona y añade que también tiene la posibilidad de inscribirlos en Murcia, en concreto, en la pedanía de Alquerías".

"Samir recibe una llamada de Zahra, quien le recuerda cobrar a una chica y a los demás la renovación de sus empadronamientos. Samir pregunta a su mujer cuánto dinero deben cobrar y ella le responde: 500 euros". En el flujo telefónico interceptado al matrimonio, se incluyen llamadas de un camionero de una empresa murciana que habla de cobrar 2.900 euros por cada polizón que suba hasta Italia.

Fajos de billetes intervenidos por la Guardia Civil durante los registros de la Operación 'Game Rol'.

Durante la investigación, los agentes han hecho un trabajo de chinos cuadrando las señales de los móviles de los sospechosos para posicionarles en cada uno de los golpes perpetrados. El repetidor de telefonía sitúa al presunto jefe de la banda, Oussama, en el salón de apuestas Magani de Roldán, en la empresa Equidesa Grop de Balsicas, en el Centro Cívico de El Mirador... Los pinchazos telefónicos también le señalan por participar en el robo con fuerza de un domicilio de La Puebla (Cartagena), en un estanco de la pedanía murciana de Avileses...

Poco a poco, los agentes iban reuniendo pruebas para explotar la Operación 'Game Rol'. Tales como fotos de cada uno de sus movimientos, de sus domicilios, de sus coches, de los lugares que frecuentaban, vídeos de los robos, incluso testimonios que una vez más ponían en la diana al marroquí Oussama en un asalto violento a una casa de San Javier, donde resultó herida una mujer:

"La víctima, cuando se encontraba limpiando en el interior de su vivienda, sorprendió a un chico, joven, alto y delgado, saliendo del dormitorio principal. El autor la agarró de la cara y de manera violenta le arrancó dos cordones de oro que llevaba sobre su cuello, acto seguido, el autor salió corriendo, saltó el muro, donde se dejó una llave inglesa y un destornillador. El vecino de la víctima pudo observar como este autor se reunía con otro, en una furgoneta, de color blanca, en dirección al Polígono Industrial Los Urreas de San Javier".

Unos agentes de incógnito fotografiaron a los sospechosos Oussama (a), Anass (c), Said (d) y Abdelkader (b).,

La citada furgoneta apareció abandonada en Lo Ferro: la pedanía pachequera donde tenía su domicilio el presunto líder de la banda. Tan activa era esta organización criminal que la Guardia Civil tuvo que retrasar unas horas el inicio del operativo, previsto el 7 de marzo, debido a que esa misma madrugada, varios de los sospechosos salieron a asaltar un salón de juegos de azar en la localidad costera de San Javier.

Los investigadores solo tenían que ponerle el lazo a ocho meses de trabajo y aguantaron pacientemente a que los ladrones volvieran a sus 'madrigueras'. Aquel 7 de marzo, los vecinos se vieron sorprendidos por un desembarco de agentes de élite, propio de una peli de acción de Hollywood. "¡Qué pasa! Parece una película de pistoleros", clamaba una señora, ante el despliegue de un centenar de efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) y del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de Zaragoza y Valencia que practicaron 17 registros simultáneos.

Despliegue de agentes de élite de la Guardia Civil desarrollado durante la explotación de la Operación 'Game Rol'.

Palmo a palmo, fueron peinando pisos de las pedanías pachequeras de Roldán y Lo Ferro, así como de la diputación de La Puebla en Cartagena, donde intervinieron 25.000 euros en metálico; joyas; relojes de la marca Rolex, Tommy Hilfiger o Lotus; móviles, algunos de ellos iPhone; dispositivos electrónicos, como un MacBook de Apple; 100 gramos de marihuana; 4 gramos de MDMA o 600 cajetillas de tabaco, de las que 469 estaban en poder del famoso hostelero Abdonnasar.

También se hallaron cuatro vehículos de alta gama, un Audi Q5, un BMW 520 y dos Volkswagen Golf, así como una furgoneta empleada para desplazarse en sus asaltos, además de 'herramientas' y 'uniformes' de trabajo: máscaras, sudaderas con capucha, guantes, cuchillos, hachas, un revólver detonador con munición... En las diligencias consta que el 7 de marzo, más de un detenido tuvo que recibir asistencia médica por "ansiedad", ante la que se le venía encima en términos legales.

Mascara utilizaba por la banda en alguno de sus golpes.

El macrooperativo se saldó con once detenidos, pero entre ellos no estaba el principal objetivo: Oussama D., presunto cabecilla de la banda. Este marroquí, de 25 años, no regresó a su domicilio de Lo Ferro donde encontraron siete perfumes de Paco Rabanne 1 Million, valorados cada uno en 91 euros, una cadena de oro, un reloj... No había ni rastro de este veinteañero porque participó en el asalto violento a un salón de juego de San Javier y se ocultó en una vivienda de Roldán, aguardando a que el temporal amainase. No lo consiguió.

La Guardia Civil volvió a realizar una segunda oleada de registros y el líder cayó entre las cinco nuevas detenciones que se practicaron el 8 de marzo. Del total de 16 arrestados, 10 terminaron en prisión. Algunos de ellos ya han recurrido a los servicios del conocido despacho de Mariano Bó y Pablo Martínez, así como a los letrados José Luis López Cano, Ricardo Martínez, Ángel Parra... No les queda otra ante la retahíla de delitos que se instruyen: robo con fuerza, robo con violencia e intimidación, tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal.

Uno de los encarcelados ha sido el imberbe Oussama que tenía retirado el pasaporte y la prohibición de salir de territorio español porque debía responder en los juzgados por algunos asuntos que tenía pendientes. Ahora suma otro: la Operación Game Rol.