Murcia

Santiago López Carcelén acudió este lunes a la Plaza de Toros de la Condomina para disfrutar de uno de sus diestros favoritos, El Juli, que compartía cartel con los maestros José María Manzanares y Alejandro Talavante. Este afamado carnicero y matachín, con experiencia como matarife, se llevó a su mujer y a sus tres hijos. La tarde se presentaba prometedora porque la Feria Taurina de Murcia había estado suspendida dos años, por culpa de la pandemia, pero todo se tornó en tragedia cuando Santiago murió en los corrales, al ser corneado por 'Limpiador'.

"No tendría que haber entrado allí para nada", se lamenta su amigo, Sandalio Tornero, propietario de Supermercados Sandy. Este empresario realiza semejante afirmación porque este lunes era el encargado de gestionar la carne de los morlacos que muriesen durante el festejo celebrado en La Condomina. "Yo llevo a mis matarifes que vienen de un matadero de Hellín", tal y como subraya Sandalio Tornero a EL ESPAÑOL. "No sé quién abrió la puerta para que entrase en los corrales".

La tarde iba de lujo sobre la arena hasta que 'Limpiador', un ejemplar de 472 kilos, de la ganadería de Daniel Ruiz, tuvo que ser devuelto a los corrales por cojear. Allí sería posteriormente sacrificado por el puntillero. Para ello, primero se emplea una garrocha, una vara larga, con una punta de acero con la que se atraviesa la médula del toro, dejándolo inmovilizado, antes de recibir la puntilla a la altura de la sien. Tal método fue prohibido por la Organización Mundial de la Salud Animal en 2006, al considerarlo cruel e inhumano, pero se sigue utilizando en el mundo de la tauromaquia y este lunes no atajó el ímpetu de 'Limpiador'.

- ¿Qué ocurrió en los corrales?

- Sandalio Tornero Martínez: Mi amigo Santiago estaba viendo los toros, la corrida había terminado, y devolvieron al toro para matarlo con la garrocha. Le dieron dos veces y fallaron, pero a la tercera se desplomó. Yo estaba en la parte de arriba de los corrales, viéndolo todo, y al poco tiempo vi a Santiago salir del lateral para rematarlo, entonces el toro se levantó y se fue directo a por él.

Santiago se había acercado antes a nosotros a pedir una puntilla. Nos dijo: 'Chacho, ¿lleváis una puntilla?' Y yo le dije: 'Santiago, no tenemos puntilla'. En ese momento, nos respondió en broma: 'Vaya unos matarifes de mierda que sois'. Entonces, se marchó, y yo creo que la puntilla se la tuvo que dar el corralero. Digo yo que se la pediría al corralero para rematar al toro, pero no sé lo que pasó allí, lo que tengo claro es que Santiago apareció con su hijo pequeño y no llevaba ni ropa de trabajo.

- Entonces, ¿usted afirma que Santiago no estaba trabajando este lunes en la Plaza de Toros de Murcia y que se utilizó mal la garrocha con 'Limpiador'?

- Sandalio Tornero Martínez: Mi empresa se encargaba de la carne de los toros, pero yo llevo a mis matarifes. Nosotros no llevábamos puntilla y Santiago apareció con una puntilla en la mano, alguien se la tuvo que dar y la puntilla se da en los corrales. Santiago no tendría que haber entrado allí para nada, pero para nada. No sé por qué le dejaron entrar, no tengo ni idea.

El toro se desplomó con el cuello retorcido, pero si no le tocas bien con la garrocha, se levanta, y eso es lo que ocurrió. Sinceramente, todos creímos que el animal estaba muerto, sin poder moverse. Y de golpe y porrazo, Santiago salió por la puerta de corrales que hay abajo, a la que se llega por los pasadizos, con una puntilla en la mano, y el toro se levantó a por él: lo corneó varias veces. Yo me quedé en shock, no sé qué hicieron con el chiquillo de Santiago porque en ese momento estaba muy mal.

'Limpiador', este lunes, a su salida al coso taurino de La Condomina en Murcia. Marcial Guillén / Efe

Sandy se vio sobrepasado ante la dantesca escena que presenció en la manga de la plaza de toros: un pasillo estrecho, convertido en un callejón sin salida, donde su amigo Santiago fue corneado con brutalidad, una y otra vez, por las enormes astas de 'Limpiador'. "El muslo y la ingle los llevaba destrozados y creo que el bazo también". La ambulancia tardó escasos minutos en llevar a este carnicero al Hospital Reina Sofía de Murcia, pero el personal sanitario no pudo hacer nada por su vida.

"Santiago estaba en la plaza más feliz que todas las cosas, junto a su mujer y sus tres hijos, le encantaba El Juli, estaba loco haciendo palmas", recuerda con tristeza el dueño de una pequeña cadena de supermercados que hace alusión a su apodo, Sandy, y que es muy conocido en los foros taurinos porque comercializa la carne de algunos festejos. "Parece que me quien echar el tema a mí, pero no lo entiendo, Santiago no estaba [trabajando] para nosotros, yo llevaba matarifes de Hellín".

A sus 48 años, Santiago López Carcelén había sido matarife en varios cosos taurinos, tras sumar una dilatada trayectoria como carnicero de Supermercados Sandy, ElPozo, Ganados del Segura… "Le encantaba el ganado: empezó con 16 años, le echaba una mano a la Carnicería Mompeán que hay frente a la plaza de Murcia, sacando piezas nobles de los toros de las corridas: solomillos, lomos…", tal y como resalta Sandy.

"Para mí era como mi hermano", agrega afectado por tan luctuosa pérdida. "Le conozco desde hace muchos años: estuve en su boda, cuando se casó con Mónica, en las comuniones de sus hijos...".

"Es un accidente laboral"

La muerte de este vecino de la pedanía murciana de Cabezo de Torres ha causado una honda consternación en el mundo del toro porque se ha producido en la víspera del 25 aniversario de otra tragedia vivida en la Plaza de Toros de la Condomina: la muerte del corralero Ángel Sánchez Mompeán, conocido como 'Angelín', y que un 20 de septiembre de 1997 falleció tras ser corneado por un novillo de la ganadería Las Ramblas.

Ángel Bernal, propietario y empresario del coso taurino de Murcia, admite desconocer el papel que este lunes desempeñaba Santiago López Carcelén: "No sé si estaba trabajando". El prestigioso empresario apunta que la gestión de la carne de los toros la lleva una empresa subcontratada: "Es una contratación ajena a nosotros".

Bernal se muestra "preocupado" por la muerte de Santiago, padre de tres menores de edad, pero remarca que no quiere pronunciarse sobre lo acontecido este lunes. "La Policía Nacional está investigando qué pasó, yo no voy a entrar en ese tema, tomarán declaración a todos los que estaban allí [en los corrales] y deberán decir qué ocurrió. No es un trabajador mío y no puedo saber si estaba contratado, no tengo ni idea. Es un accidente laboral y el inspector de Policía debe decir cómo sucedió".

Panorámica de la Plaza de Toros de la Condomina en Murcia.

En Cabezo de Torres están desolados por la trágica muerte de Santiago: padre de una adolescente, de 15 años, y de dos niños, de entre 10 y 13 años. Para muchos de los 13.560 habitantes de esta pedanía murciana, el cabeza de familia era conocido por sus buenas dotes de charcutero y por su carácter campechano. "Era una persona extraordinaria: ayudaba a todo el mundo desinteresadamente", resume Sandalio Tornero. 

"Estuvo de matarife conmigo en 2017 y en 2018 en la Plaza de Toros de Murcia", apunta sobre su notable trayectoria. "Había pensado varias veces en montar una carnicería porque tenía buenas manos para preparar embutido y para hacer matanzas a la antigua usanza: era un matachín valiente, mataba 'chinos' [cerdos] de 100 o 200 kilos".

Tristeza en la Carnicería Fulgencio

La salchicha fresca y la morcilla eran dos de las especialidades con las que Santiago se fraguó una buena reputación como matachín: especialista en la matanza del cerdo, una tradición de la huerta del Segura para elaborar embutidos artesanos. Puede dar fe de ello, Fulgencio Nicolás, dueño de la Carnicería Fulgencio de Archena, donde Santiago ha trabajado los dos últimos años: "Me dieron buenas referencias suyas y le contraté".

El propietario de este negocio fundado en 1991 y especializado en productos elaborados con chato murciano, cerdo autóctono, todavía sigue sin dar crédito a las circunstancias de la muerte de Santiago. "Tenía diez años menos que yo", se repite Fulgencio, de 58 años. "Era un gran profesional, amable con los clientes, y se implicaba en el negocio como si fuese suyo".

Santiago era un crack con los cuchillos para dejar la carne sin fibra y tendones: solo jugo. "Los toros y el ganado era lo que le gustaba", remarca el dueño de la Carnicería Fulgencio. "Vino con la inquietud de seguir aprendiendo". Prueba de ello es que se soltó con otra de las especialidades de este negocio: "Preparar paellas de pollo, conejo o chato murciano".

Este lunes terminó su turno de trabajo, a las dos de la tarde, completamente ilusionado porque se iba a la Feria Taurina de Murcia junto a su familia. "Santiago estaba muy contento, me dijo que era una tarde de toros grandes". Tanto como los 472 kilos de 'Limpiador': un morlaco cojo que mató a este carnicero, pasando a engrosar la historia negra de La Condomina.