Con el paso de los días, Ceuta se ha convertido en el enigma a descifrar.

Sí, uno más (caso Delcy-Barajas, COVID, Pegasus, DANA de Valencia, apagón eléctrico, Adamuz…), pero sin duda el más bizarro.

Las explicaciones sobre lo que está pasando en Ceuta, que columnistas y tertulianos se disparan entre sí en los medios, se pueden resumir en las cinco siguientes:

Sánchez no sabía la magnitud de lo que iba a ocurrir

Sánchez lo sabía, pero no podía repeler el asalto por falta de medios.

Sánchez sabía y podía, pero no lo hizo por mera incompetencia.

Sánchez sabía y podía, y lo hizo de la única manera legalmente posible.

Sánchez sabía y podía, y lo hizo como lo hizo por razones humanitarias.

¿Cuál elegir? Sin duda, aquélla que pueda explicar en toda su integridad lo que está pasando en Ceuta.

¿Y qué es lo que está pasando en Ceuta?

Pedro Sánchez en un momento de la entrevista que ha concedido en 'Mañaneros 360' este miércoles. TVE

Si prescindimos de los falsarios y cansinos mantras sanchistas de la prueba judicial y la presunción de inocencia, una y otra ajenas al ámbito de la responsabilidad política y tan solo aplicables al juicio penal, lo que hoy nosotros (ciudadanos, no jueces de instrucción) podemos afirmar que está pasando en Ceuta es lo siguiente:

1. Existieron múltiples alertas de seguridad (presidente de Ceuta, CNI, CIFAS y CENIF) que advirtieron con antelación a Sánchez del riesgo extremo de un asalto masivo a la frontera, aunque sin cuantificarlo con una exacta precisión contable.

2. Cuando comienza el asalto, el número de agentes en la frontera no se había incrementado.

Hubo que esperar horas para que se mandase un refuerzo de tan solo 30 agentes y una embarcación del Servicio Marítimo. Y, pese a la insistencia de la ministra de Defensa, el Ejército, aunque llevaba horas preparado para salir, no fue movilizado hasta que el asalto ya se había consumado.

3. Los agentes desplegados en la frontera carecían de instrucciones sobre cómo proceder.

4. La Ley de Extranjería, corregida debidamente y a tiempo tras la STS de 29 de junio de 2026, hubiese permitido el "procedimiento de rechazo en frontera", pero tal modificación no se realizó.

5. El Acuerdo España-Marruecos de 13 de febrero de 1992 regula un procedimiento rápido de readmisión por cada uno de los Estados firmantes respecto de los extranjeros entrados ilegalmente desde su territorio en el del otro.

Y la Constitución y la Ley Orgánica 4/1981 regula los estados de excepción y sitio (que, como es sabido, no consisten per se en "liarse a tiros").

Pero ni el Acuerdo fue aplicado ni ninguno de tales estados fue declarado. Tan solo se declaró la "situación de interés para la Seguridad Nacional", y ello se hizo casi un mes después del asalto.

6. La Unión Europea ofreció el auxilio de FRONTEX, pero Sánchez tardó más de un mes en aceptarlo.

7. Por parte de los asaltantes se suceden los desórdenes, las agresiones sexuales a mujeres y menores, y los ataques a guardias civiles, militares y bomberos.

"Desde el espionaje al móvil de Sánchez, sus concesiones a Marruecos han sido constantes: Sahara, OCON-Sur, Mundial de Fútbol..."

8. Por parte de Sánchez, la situación se cronifica, abandonando, primero, el propósito inicialmente declarado de devolución de los asaltantes a Marruecos. Y postergando, después, el de su traslado a la Península.

Y optando finalmente por el mantenimiento sine die de los asaltantes en territorio ceutí, convirtiendo a éste en un CETI de facto.

Esto último lo ha confirmado el propio Sánchez en la entrevista que ha dado este miércoles en TVE:

"Necesitamos infraestructuras de acogida, para los migrantes que lleguen, de mayor envergadura. En el caso de Ceuta, con esta crisis creo que es bastante palmario. No puede ser que tengamos centros que acojan solamente a mil personas.

Creo que necesitamos tener infraestructuras mucho más amplias (…) Lo que evidentemente estamos haciendo es priorizar ahora mismo la reubicación de todos los migrantes en la ciudad autónoma de Ceuta".

9. Marruecos tuvo acceso al contenido de los móviles de Sánchez y de sus ministros del Interior, Defensa y Agricultura.

10. Desde el espionaje al móvil de Sánchez, sus concesiones a Marruecos han sido constantes: Sahara, OCON-Sur, inversiones, financiación, participación en la organización del Mundial de Fútbol…

11. Frente a todas las evidencias, Sánchez repite, una y otra vez, que Marruecos no ha tenido participación alguna en el asalto.

Y, lo que resulta aún más sorprendente, insiste en su exculpación incluso tras reconocer expresamente que lo sufrido en Ceuta fue un ataque híbrido:

"Hay dos elementos en los que el Estado tiene que mejorar. Uno es cómo nos preparamos ante ataques híbridos de esta naturaleza".

(Esto, aunque también su contrario, lo dijo Sánchez en la desquiciada entrevista antes citada).

Ciertamente, dado que Ceuta no limita ni con Liechtenstein ni con Canadá ni con Bután, ni con ningún otro país que no sea Marruecos, no se entiende muy bien de qué otro país, que no fuera éste, podría provenir un ataque de esta naturaleza.

12. Marruecos sabe que todas las encuestas apuntan a que Sánchez va a perder las próximas elecciones y, con ello, el poder de hacerle nuevas concesiones.

"No es una inacción fruto del pánico del incompetente, sino la inacción deliberada de quien teniendo a su disposición una solución inmediata decide conscientemente no usarla"

Sentados los hechos fundamentales que conforman el drama de Ceuta, el juicio que merecen las explicaciones que nos ofrecen los medios parece claro: ninguna de ellas es capaz de aclarar por sí sola todo lo que está pasando en Ceuta.

Así, que "Sánchez no sabía la magnitud de lo que iba a ocurrir" explicaría que Sánchez no hubiese ordenado previamente un incremento de las defensas de la frontera que fuese proporcional a la magnitud del asalto finalmente perpetrado.

Pero no explica por qué Sánchez, sabedor de la existencia de un "riesgo extremo de asalto masivo", no ordenó previamente ni el más mínimo incremento de esas defensas.

Que "Sánchez lo sabía, pero no podía repeler el asalto por falta de medios" no explica por qué Sánchez, teniendo al Ejército listo para salir, no lo movilizó hasta que el asalto ya se había consumado.

Ni tampoco explica por qué Sánchez no aceptó la ayuda de FRONTEX hasta pasado un mes desde el asalto.

Que "Sánchez sabía y podía, pero no lo hizo por mera incompetencia" no explica por qué Sánchez dijo inicialmente que no a la ministra de Defensa y a FRONTEX.

Esta no es la inacción que nace del pánico de quien, por pura incompetencia, no sabe cómo reaccionar.

Reunión de Sánchez con Mohamed VI en Rabat en 2022. Archivo

Es la inacción deliberada de quien, sabiendo que tiene a su disposición una solución inmediata y claramente eficaz, decide, voluntaria y conscientemente, no utilizarla.

Que "Sánchez sabía y podía, y lo hizo de la única manera legalmente posible" no explica por qué Sánchez no gestionó a tiempo la modificación de la Ley de Extranjería.

Ni aplicó el Acuerdo España-Marruecos de 1992.

Ni declaró el estado de excepción ni el de sitio.

Ni tampoco explica por qué ha declarado la "situación de interés para la Seguridad Nacional" casi un mes después del asalto.

Y, por último, que "Sanchez sabía y podía, y lo hizo como lo hizo por razones humanitarias" no explica por qué Sánchez ha renunciado a trasladar a los asaltantes a la Península. Ni por qué ha optado por su mantenimiento sine die en territorio ceutí, en unas condiciones indignas.

Entonces, ¿cabe alguna otra explicación que sí sea capaz de dar respuesta a todo lo que está pasando en Ceuta?

"La tesis de las razones humanitarias no explica por qué Sánchez ha renunciado a trasladar a los asaltantes a la Península y ha optado por mantenerlos sine die en Ceuta"

Empecemos, por ejemplo, por ésta:

Sometido Sánchez al chantaje de Marruecos, una vez consumado por éste el asalto a la frontera, Marruecos y Sánchez han acordado un plan para convertir a Ceuta en un escenario de caos, violencia, ruina y desesperanza.

Un plan con el fin último de crear las condiciones necesarias para justificar, ante los militantes socialistas y sus socios de Gobierno, una cesión gradual a Marruecos del poder sobre Ceuta, bajo la proclama de que sólo así se podrá restablecer la paz y la convivencia.

Y ahora, antes de pasar a otra explicación, que cada cual juzgue si ésta une o no todos los puntos.

Pero antes de que usted decida que no le convence, lea muy detenidamente las siguientes palabras, que Sánchez también acaba de pronunciar en la entrevista de este miércoles:

"El Estado tiene que mejorar (…) cómo en ciudades autónomas, como en este caso, Melilla y Ceuta, se preparan para una realidad estructural, que es una diferencia, una desigualdad en la renta per cápita y en las oportunidades entre un lado y otro de la frontera.

Yo siempre digo que Ceuta y Melilla son las dos únicas fronteras terrestres que no solamente tiene España, sino también Europa, en África, con lo cual solo eso le da una singularidad muy, muy importante".

Y ahora, responda a la siguiente pregunta:

Con todo lo que ya sabemos, ¿cómo cree usted que Sánchez entiende eso de "preparar" a Ceuta y Melilla para afrontar su "desigualdad" económica con el lado marroquí de la frontera?

¿Cree usted que Sánchez lo entiende como 'blindar las fronteras de Ceuta y Melilla frente a futuros asaltos'?

¿O cree usted que Sánchez lo entiende como 'dotar a Ceuta y Melilla de un estatus especial que, reconociendo su "singularidad" de ser los puentes entre Europa y África, consagre una fraternal y ecuménica fórmula de cogestión con el hermano marroquí sobre ambas ciudades'?

Creo que los ceutíes tienen hoy muy clara la respuesta.

*** Marcial Martelo de la Maza es abogado y doctor en Derecho.