Trasteando por Instagram me topé hace unos días con Iñaki Arcocha.
No tengo el gusto de conocerle pero estoy seguro de que haríamos buenas migas. De hecho, fue uno de sus reels el que me descubrió el concepto de los conceptos, la madre del cordero, la piedra de bóveda y clave absoluta del 29-N.
Es una sola palabra, pero define tan perfectamente lo que hoy día sucede en España que me quedé impactado.
Si lo pusiéramos en boca de Fernando Arrabal sería algo así: "El Pedroplanismo va a llegaaaaarrrr". Aunque el verdadero problema es que llegó hace tiempo y a ver quién es el guapo que extirpa ese mal del organismo que es España.
Imagínense por un momento en la piel del cirujano que ha operado a León XIV en el preciso momento en que, después de abrir al Papa, se encuentra el pastel de un tumor maligno en un pulmón. Ahí no queda otra que cortar. Y hacerlo sin miedo a quedarse corto, porque ya sabemos que los tumores tienden a reproducirse, a la metástasis y a jodernos la vida todo lo que puedan.
Pues con Pedro Sánchez pasa lo mismo.
Y sucede básicamente porque las células sanchistas de nuestro torrente sanguíneo no entienden de otra cosa que no sea la expansión, la colonización de todos los órganos/instituciones que encuentran a su paso y la doblegación del rival, ya sean glóbulos rojos (podemitas, de Sumar o de ERC) o, por supuesto, los glóbulos blancos que en aquella maravillosa serie que era 'Érase una vez... el cuerpo humano' hacían de policías de nuestro sistema inmune como ahora le toca al PP de Feijóo.
El 'pedroplanista', obviamente, es el terraplanista sanchista, el socialista antivacunas, el negacionista de la corrupción y la mentira de su líder absoluto. Y le da todo igual.
- Que Montse Mínguez dimite después de que la hemos pillado con el carrito del helado de la hipocresía: mi Pedro no sabía nada.
- Que el 30 y el 31 de julio buques de la armada marroquí invadieron aguas españolas mientras en Ceuta pasaba lo que pasaba: Pedro se calló por el bien de España y por la buena relación con Marruecos.
- Que soldados marroquíes en activo, que entraron en España durante la invasión del 30-J, organizaron las emboscadas contra soldados españoles en los días siguientes: mi Pedro confía en Mohamed, así que nosotros somos sus siervos.
- Que el PSOE no ha hecho ni el huevo por la vivienda en ocho años y ahora enarbola una bandera con la cara de Maricarmen: si lo dice Pedro es porque todo es culpa de Ayuso, de los fachas y de los buitres.
- Que la huelga general convocada por los sindicatos el mismo día que Su Sanchidad convoca elecciones generales es en realidad una huelga "contra la oposición": pues nada, es que mi Pedro tiene razón porque es todo culpa del PP y él, presidente desde 2018, no es responsable de nada.
- Que la única huelga de la Educación en toda España sea solo en Madrid, que es precisamente la comunidad con mejores resultados en el informe PISA: bueno, es que pobrecito Illa, pobrecito Pradales que ellos, como dice Pedro I el Guapo, son víctimas del avance inexorable de las pantallas que atontan a nuestros hijos y poco más pueden hacer.
- Que un exjuez vinculado a las cloacas del PSOE por las agendas de la propia Leire Díez acosase y tratase de "eliminar" a través de un clan del narco a la jueza que investigaba al hermano del presidente: nada, ni de coña, todo lo que vaya contra Mr. Handsome es un invento, un bulo, una fake news.
- Que el CIS de Tezanos le dé 11,8 puntos de ventaja en el peor momento de la historia del sanchismo: es que Guápez sólo ficha a los mejores y son todas las demás empresas demoscópicas las que no tienen ni idea y Tezanos no es ni mucho menos un prevaricador.
- Que la Junta Electoral expedienta a Sánchez por quinta vez por hacer campaña desde Moncloa: eso es un detalle sin importancia, regulaciones del pasado que no aplican a la modernidad de Su Sanchidad.
Si se fijan no he hablado de Ábalos, ni de Koldo, ni de Cerdán, ni de Begoña, ni de Aldama. Todo lo mencionado en los párrafos anteriores ha sucedido en la última semana.
Tampoco he hecho referencia a la triunfal visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, ni a los abucheos al propio Sánchez antes del desfile del 12-O en Madrid.
Tampoco he querido entrar en cómo el presidente ha destrozado a la izquierda a la izquierda del PSOE para asegurar únicamente su supervivencia.
Es más, ni siquiera he mencionado la exclusiva de Jorge Calabrés y David Vicente sobre las monedas de oro y los lingotes que Delcy Rodríguez trajo a España para, supuestamente, pagar a miembros del PSOE y el Gobierno por su cambio de postura sobre Venezuela.
No he dicho nada de eso. Ni falta que hace porque ya lo dijo mi abuela: "No hay más ciego que quien no quiere ver".
Y si los antivacunas y los negacionistas del cambio climático son un peligro para la sociedad, los "pedroplanistas" son una nueva especie que amenaza a España más de lo que podemos imaginarnos.
