¿A quién votan los ciudadanos de origen extranjero en los países europeos?
1. Francia, 10 de abril de 2022. Primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Emmanuel Macron, de Renacimiento, centro liberal, quedó primero con el 27,9% de los votos.
Marine Le Pen, de Agrupación Nacional, derecha nacionalista, fue segunda con el 23,2%.
Jean-Luc Mélenchon, de La Francia Insumisa, extrema izquierda antisemita, quedó tercero con el 22%.
El 69% de los electores musulmanes votó a Mélenchon, un 14% a Macron y un 7% a Le Pen.
En la segunda vuelta, el 24 de abril, sólo un 15% de los musulmanes votó a Le Pen. Ese electorado había votado históricamente al Partido Socialista, socialdemócrata. Hoy vota a la izquierda ultra, especialmente en su vertiente antisemita.
Los inmigrantes de segunda y tercera generación están estos días incendiando Francia. Cuando les preguntan, dicen ser nacionales de los países de origen de sus familias, a pesar de tener la nacionalidad francesa.
La posesión de una Carte Nationale d'Identité no ha generado en ellos el más mínimo sentimiento de identificación con el país en el que viven, para sorpresa de ese liberalismo que cree que los ciudadanos no los fabrica la historia, la patria, la cultura y la familia, sino el BOE.
Disturbios en París provocados por inmigrantes de segunda y tercera generación.
2. Francia, 9 de junio de 2024. Elecciones europeas.
La Agrupación Nacional, de Jordan Bardella, ganó con el 31,4%.
La lista de La Francia Insumisa, encabezada por Manon Aubry, se quedó en el 9,9% nacional.
El 62% de los electores musulmanes que acudieron a las urnas votó a la extrema izquierda, y un 8% a Raphaël Glucksmann, del Partido Socialista.
El 83% de los musulmanes citó la guerra de Gaza como determinante de su voto en Francia.
3. Suecia, 13 de septiembre de 2026. Elecciones generales.
El bloque de izquierda y extrema izquierda sumó 176 escaños y el 49,6% de los votos.
El bloque Tidö, el de la derecha, se quedó en 173 escaños y el 48,8% de las papeletas.
Los votantes nacidos fuera de Europa o con uno o dos padres extranjeros votaron en un 70% al bloque de izquierda. Entre los suecos de origen, ese voto rondaba sólo el 48%.
El margen nacional fue de unos 50.000 votos.
El voto de los extranjeros decidió las elecciones en favor de la izquierda, cuando el ganador entre los suecos de origen había sido el bloque de la derecha.
Es la primera elección en Europa que se decide en un sentido contrario al de la voluntad de los nacionales gracias al voto de los extranjeros.
4. Alemania, 23 de febrero de 2025. Elecciones al Bundestag.
La Unión, alianza de CDU y CSU, democristianos de centroderecha, ganó con cerca del 28,5%.
Alternativa para Alemania (AfD), nacional-conservadora, quedó segunda con el 21%.
La encuesta a pie de urna del instituto demoscópico Forschungsgruppe Wahlen dio un 29% del voto inmigrante a Die Linke, izquierda radical; un 28% al SPD, socialdemócrata; y un 16% al BSW de Sahra Wagenknecht, izquierda populista.
La Unión se quedó en el 12% y la AfD en el 6%.
Sumados, Die Linke, SPD y Verdes superaron el 60% entre los inmigrantes.
Casi la mitad de los musulmanes alemanes con derecho a voto es de origen turco.
5. Berlín, septiembre de 2026. Elecciones a la Cámara de Diputados.
Die Linke ganó con el 25,7%.
La CDU quedó en torno al 18,8%.
El instituto Forschungsgruppe Wahlen midió un 51% para Die Linke entre votantes musulmanes, frente al 16-17% entre católicos y protestantes.
El salto de Die Linke en ese grupo fue de treinta y seis puntos respecto a las elecciones anteriores.
6. Reino Unido, 4 de julio de 2024. Elecciones generales.
El Partido Laborista, socialdemócrata, ganó con el 33,7% y mayoría absoluta.
El Partido Conservador, centroderecha, cayó al 23,7%.
Ipsos, con un panel de más de 15.000 adultos, estimó un voto laborista del 46% y un voto conservador del 17% entre las minorías étnicas, frente a un 33-26% entre los blancos.
El desglose es este: entre los votantes negros, el 68% del voto es laborista. Entre los asiáticos, el 39%. Entre los de origen mixto, el 50%.
En 2019, Ipsos daba un 64% de los votos a los laboristas y sólo un 20% a los conservadores entre el conjunto de las minorías.
La señal de aviso para la izquierda moderada es que los laboristas perdieron entre 2019 y 2024 dieciocho puntos entre ese electorado, sobre todo hacia los verdes de extrema izquierda (abiertamente antisemitas) y los radicales propalestinos.
Campamento de ilegales en una playa de Ceuta.
7. Austria, 11 de octubre de 2020. Elecciones municipales en Viena.
El SPÖ, socialdemócrata, ganó con el 41,6%.
El instituto OGM, con un modelo sobre los resultados de los colegios y el padrón, estimó un 45% para el SPÖ entre austriacos nacidos en Turquía y un 46% entre los nacidos en Serbia.
Entre los turcos, SÖZ, partido menor de electorado musulmán y discurso identitario de extrema izquierda, sumó alrededor del 20%.
ÖVP, democristiano de centroderecha, y FPÖ, derecha nacional-populista, quedaron por debajo de su media.
Viena tenía entonces más de 220.000 nacionalizados de origen extranjero.
8. Noruega, 13 de septiembre de 2021. Elecciones parlamentarias.
El Arbeiderpartiet, socialdemócrata, ganó con el 26,3% y gobernó con el Senterpartiet, partido agrario de centro.
Statistics Norway documenta que en 2017, entre el 50% y el 60% de los votantes de origen africano y asiático había elegido al Arbeiderpartiet.
En 2021, ese apoyo bajó unos diez puntos entre los inmigrantes y unos veinte entre los nacidos en Noruega de padres inmigrantes en beneficio del SV, socialistas de extrema izquierda, y Rødt, izquierda todavía más radical.
La participación de los inmigrantes nacionalizados fue del 50%, frente a cerca del 80% del resto.
En ese momento eran el 9% del censo. Pero están creciendo.
9. Países Bajos, 22 de noviembre de 2023. Elecciones generales.
El PVV de Geert Wilders, derecha populista, ganó con el 23,5%.
GroenLinks/PvdA, alianza de verdes y socialdemócratas, quedó segunda con el 15,8%.
DENK, fundado en 2015 por diputados de origen turco salidos del laborismo, saca en torno al 2% y vive del voto de las minorías: un análisis de StukRoodVlees dice que el 80% de sus electores son personas con uno o los dos padres nacidos fuera. Fue cuarta fuerza en Róterdam y La Haya.
En Ámsterdam, GroenLinks/PvdA ganó con el 29% y DENK fue quinta con el 6%.
Es decir, en Holanda existe ya un partido étnico, de izquierda en las políticas sociales y conservador radical en temas de costumbres, que sólo existe gracias al voto de la inmigración musulmana.
10. Bélgica, 9 de junio de 2024. Elecciones regionales de Bruselas.
El MR, liberal francófono de centroderecha, ganó con el 26%.
El PS, socialdemócrata francófono, quedó segundo con el 22%.
No hay datos sobre voto inmigrante. Pero el dato es la lista de elegidos: diez de los dieciséis diputados socialistas tenían origen magrebí o turco, y varios de ellos superaron a compañeros mejor colocados gracias al voto preferente (un mecanismo del sistema electoral belga que permite a los ciudadanos elegir a uno o varios candidatos específicos dentro de la lista de un partido político en lugar de limitarse a respaldar el orden predeterminado por la organización).
En el MR, los electos de origen extranjero debieron el escaño sobre todo al orden de lista.
En Flandes, una encuesta de la KU Leuven en Amberes en 2014 midió menos de un 1% de voto al Vlaams Belang, derecha nacionalista flamenca, entre electores de origen marroquí o turco.
11. España, elecciones autonómicas de 2026.
En Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura ganó el Partido Popular en el voto presencial en urna. El PSOE quedó segundo.
En Andalucía, el PP sacó el 41,6% de los votos, frente al 22,7% del PSOE-A. Vox obtuvo el 13,8%.
En Castilla y León el PP logró el 35,5%; el PSOE el 30,7%; y Vox el 18,9%.
En Aragón el PP sumó el 34,2%; el PSOE el 24,4%; y Vox el 17,8%.
En el voto CERA (los llamados "residentes ausentes") el orden se invirtió.
En Andalucía el PSOE obtuvo 6.703 votos (31,1%) y el PP 6.307 (29,2%).
En Castilla y León, 4.303 frente a 3.281.
En Aragón, 1.595 frente a 1.030.
En Extremadura, el PSOE también fue el más votado entre los residentes en el exterior.
Las papeletas exteriores subieron un 183% en Andalucía (de 7.602 a 21.583) y un 247% en Castilla y León (de 3.081 a unos 10.700) tras el fin del voto rogado en 2022 y el aumento del censo ligado a la ley de nietos.
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Y esta es la explicación de la política migratoria de la izquierda, de la regularización masiva de inmigrantes ilegales y de las prisas por incrementar exponencialmente el voto exterior y las nacionalizaciones de personas que nunca han pisado España.
Esto nunca ha ido de humanidad y de acogida. Siempre ha ido de votos. De votos para la izquierda.
Los liberales creen que el BOE fabrica españoles.
La izquierda sabe que lo que fabrica el BOE son votantes para la izquierda.
La derecha cree lo que crea la izquierda.
