El desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que ha tenido que abandonar el piso de Madrid en el que ha vivido las últimas siete décadas, ha levantado una lógica oleada de solidaridad en todo el país.

Maricarmen no ha sufrido lawfare, no ha sido víctima de ningún juez desalmado ni corrompido por los "fondos buitre".

Maricarmen ha sido víctima de una legislación que aprobó un gobierno socialista en 1994, siendo ministro de la cosa Josep Borrell, y ha sido desahuciada en 2026, con otro gobierno socialista, siendo ministra de la cosa Isabel Rodríguez.

Tras años de litigio, el Tribunal Supremo sólo ha hecho lo que podía: aplicar la legislación vigente y dar la razón a la propiedad.

A lo que se ve, Pedro Sánchez, el presidente del "gobierno progresista", tuvo tiempo para redactar una ley de amnistía y rehacerla las veces que fueron necesarias al gusto de los partidos independentistas a cambio de sus votos para la investidura, pero después de ocho años no lo ha tenido para cambiar la norma que rige los alquileres en España. Por eso Carles Puigdemont vuelve y Maricarmen se va.

A los socialistas les ha faltado tiempo para culpar al PP de la suerte de Maricarmen. Por eso, en la manifestación convocada para arroparla el día de su expulsión se coreó "¡el ático de Ayuso para Maricarmen!".

Pero siendo que la presidenta de Madrid no tiene, hoy por hoy, ático conocido, los asistentes perdieron la ocasión de cantar "¡las joyas de Zapatero para Maricarmen!", que estas sí son contantes y sonantes. La primera tasación las sitúa en torno a 1,3 millones de euros, cantidad suficiente para pagar los 835.000 euros en los que está valorado el piso de Maricarmen, y remanente para reformarlo y amueblarlo.

Zapatero, que con el entusiasta apoyo a los líderes del proceso independentista ha contribuido de alguna manera a mantener el oneroso alquiler de Waterloo, podría tener un gesto humanitario hacia Maricarmen y donarle los zafiros, rubíes y esmeraldas que le regaló Abdalá. Aunque igual ha pensado que, siendo el de Retiro un distrito en el que gana el PP por mayoría absoluta elección tras elección, lo mejor es dejar las cosas como están y que Maricarmen cambie de vecinos.