Ceuta está ardiendo, literal y metafóricamente.
Incendios en asentamientos de inmigrantes. En emplazamientos estratégicos, como la potabilizadora de Ceuta. Y reportes de otros incendios provocados en coches y mobiliario urbano.
Estos son sólo algunos de los hechos ocurridos en las últimas horas en el marco de la crisis de seguridad nacional y ciudadana que está viviendo Ceuta.
Sin embargo, Marlaska, el ministro de Interior, en un manifiesto insulto a la inteligencia y a los ceutíes, ha calificado esta situación de "inseguridad subjetiva".
No debió parecer suficiente cuestionamiento y minoración del sufrimiento de los ceutíes que la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, declarara que la situación en Ceuta no es extraordinaria porque "viven situaciones así casi todos los días". Son inmunes a los datos y a las quejas de los ceutíes.
Basta comparar algunos datos de agosto de 2025 con los de agosto de 2026. Las agresiones se han multiplicado por quince, los allanamientos de morada por sesenta, las alteraciones del orden público han aumentado un 900% y las intervenciones de los bomberos en un 500%.
🔴 Ceuta está ardiendo, literal y metafóricamente
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) September 14, 2026
Incendios en asentamientos, en emplazamientos estratégicos y reporte de otros incendios provocados a coches y mobiliario urbano
🗣️ La #opinión de Paula Fraga (@Paulafraga__) pic.twitter.com/lemgFGQVoG
Además, la fiscalía cifra en más de treinta las agresiones sexuales en Ceuta desde el 30-31 de julio.
Por si no eran suficientemente oprobiosas las declaraciones de Marlaska y Mínguez, Pedro Sánchez ha dicho que los ceutíes deben asumir la nueva "realidad estructural".
"Ajo y agua" es lo que el presidente les está ofreciendo a los ceutíes.
Nuestro Gobierno está participando, al menos por omisión del deber de socorro, y utilizando para ello narrativas que nos duelen e insultan, en el caos y la desestabilización pretendidos por Marruecos.
En esta guerra psicológica contra los ceutíes que tiene por finalidad expulsar a la población nativa para acabar ocupando y colonizando Ceuta.
A estas alturas, no puedo más que expresar una profunda tristeza por los ceutíes, por todos nosotros, por esta rendición del Gobierno a Marruecos en nuestro nombre.
Ceuta y España arden porque están destrozando a nuestra gente y han entregado nuestra tierra al agresor.
