1. Empecemos aclarando un malentendido. Esta no es La Odisea de Homero. Es La Odisea de Nolan.
2. Un solo ejemplo. Christopher Nolan ha cambiado totalmente el final de La Odisea. "El final del poema es tan sombrío y misógino que tuve que excluir parte de ese material", ha dicho. Emily Wilson, voz autorizada y traductora de una versión también muy polémica de La Odisea, ha criticado al Odiseo de Nolan con un homérico sentido de la diplomacia: "La Odisea de Nolan carece de muchos de los elementos que hacen grande el poema. No tiene nada convincente que decir sobre el tiempo, la memoria, la historia, la guerra o sobre la relación entre el glorioso regreso de un guerrero y las vidas de su familia, adversarios, camaradas, amigos y vecinos. Carece de profundidad psicológica, emocional, política y ética. Su estructura narrativa es tramposa. El guion es abismal. Ninguno de los personajes tiene una motivación convincente para sus acciones o palabras. No hay escenas de sexo, y toda la comida se ve horrible".
3. Nolan, en resumen, ha eliminado los explosivos matices del original de Homero para entregar una versión muy anglosajona de un texto mediterráneo cuya complejidad se le escapa.
4. Dicho lo cual. ¿Hace eso que la película sea indigerible? Más de lo que le gustaría a los estudiosos de la literatura griega como Javier Crevillén, que ha escrito en EL ESPAÑOL una de las mejores críticas que se han hecho de la película.
5. Pero menos de lo que yo me esperaba, si he de ser sincero.
6. ¿Eran justas las críticas iniciales contra La Odisea, cuando todavía no se había estrenado la película y la gente opinaba habiendo visto sólo algunas escenas? Sí, lo eran.
Matt Damon y Zendaya, en 'La Odisea'.
7. Lupita Nyong’o, Elliot Page y Travis Scott le sientan a La Odisea como a un santo dos pistolas. Esa es la verdad.
8. Lupita Nyong’o, Elliot Page y Travis Scott (basta con decir que el mejor actor de los tres es el que no es actor, sino cantante) son una mala decisión artística porque rompen la propia lógica interna del relato y sacan al espectador de la historia en cuanto aparecen en pantalla. Como espectador, resulta imposible escapar a su función política y centrarte en su papel en la historia.
9. De hecho, por eso están ahí. Para sacar al espectador de la película y decirle "esto es un relato mitológico arcaico, pero la realidad, tu realidad, es esta: la de las obsesiones ideológicas del progresismo y el marketing estadounidense del siglo XXI".
10. Me hace gracia el argumento de "criticas La Odisea de Nolan porque hay una actriz negra en ella" en boca de alguien que defiende La Odisea de Nolan porque hay una actriz negra en ella.
11. Un solo ejemplo, el del actor John Leguizamo, de origen colombiano y que en La Odisea interpreta al porquerizo ciego Eumeo. En 2025, Leguizamo criticó a Karla Sofía Gascón por haber aceptado actuar en la película Emilia Pérez interpretando a una hispanoamericana. "Los españoles no son latinos. No somos de la misma cultura, etnia o raza. Los latinos son en su mayoría una mezcla de indígenas y afrolatinos. Sólo compartimos idioma con España".
12. Los españoles no pueden interpretar a un "latino" (a pesar de que aquí los únicos latinos somos, en todo caso, los españoles y los italianos), pero un colombiano sí puede interpretar a un griego de la Edad del Bronce. No le busques la lógica porque no la tiene.
13. De hecho, es bastante fácil intuir cuándo un director ha escogido a un actor que no encaja en la descripción del personaje original por motivos artísticos y cuándo lo ha hecho con la intención de aprovecharse del prestigio de una obra literalmente milenaria para inyectar veneno ideológico, racial y de género.
14. Un ejemplo de lo primero, el West Side Story de 1961, que convierte a los Montesco y Capuleto italianos de Romeo y Julieta en bandas de blancos y puertorriqueños en el Nueva York de 1957.
15. Un ejemplo de lo segundo, todo lo que han hecho Bob Iger y Kathleen Kennedy en Disney.
Una escena de The Acolyte, de Disney.
16. No ayuda, claro, que algunos de los actores hayan dado la razón a los críticos al decir las mayores estupideces que se hayan dicho jamás sobre La Odisea, lo que ha sido percibido por aquellos que aprecian la obra de Homero como un insulto añadido a la injuria.
17. Un ejemplo. Cuando un periodista le preguntó a Lupita Nyong’o qué le diría a Homero si lo tuviera delante, ella contestó que le reprocharía "no haberle dado más cuota de pantalla a las mujeres". Literalmente.
18. El periodista, por cierto, no se rió de ella, sino con ella, lo que demuestra que buena parte del problema lo ha generado la inmensa incultura, y por qué no decirlo, escaso cociente intelectual, del periodismo de hoy.
19. La Odisea de Nolan es una Odisea occidental, con un héroe anglosajón y unos sentimientos de culpa protestantes que a un griego del siglo VIII a.C. le habrían sonado grotescos.
20. ¿Se sostiene la película a pesar de ello? Sí. Nolan ha convertido La Odisea en una buena película de aventuras.
Una escena de 'La Odisea'.
21. ¿Cuál es la idea central de La Odisea de Nolan? La muerte de una civilización por la ruptura de las reglas morales que la sostenían en pie.
22. ¿Y cómo se violan esas reglas y se da muerte a esa civilización? Aprovechándose de forma ventajista de la buena fe de aquellos que siguen creyendo en ellas.
23. La Odisea de Nolan ha generado un debate interesante. ¿Es una película a favor o en contra de la inmigración masiva?
24. La verdad es que dudo que eso haya estado en la cabeza de Nolan. Pero si hay que buscarle tres pies al gato, yo me quedo con esta idea: los pretendientes que aspiran al trono de Odiseo y se aprovechan de la hospitalidad de su esposa Penélope no son diferentes moralmente del propio Odiseo, que se aprovecha de la buena fe de los troyanos para irrumpir en la ciudad y destruirla hasta sus cimientos.
25. Dicho de otra manera. La obligación divina de la hospitalidad conlleva un deber paralelo, el de honrar esa hospitalidad y ser respetuoso con tu anfitrión.
26. Y de ahí los regalos de buena fe, de los que el Caballo de Troya es su antítesis.
27. Cosas que me gustan de La Odisea de Nolan. La idea de que "los pueblos del mar", unas misteriosas hordas barbáricas que amenazan con acabar con las sociedades helénicas, sean los propios griegos tras haber roto las reglas de la hospitalidad que fundaron su civilización.
28. Más cosas que me gustan. El gigante Polifemo. Aterrador y alienígena, como sería una criatura que escapa a nuestra comprensión. Buen trabajo ahí de Nolan, tanto en el diseño del coloso como en el de su voz.
29. Por cierto, ¿por qué dicen algunos críticos que Polifemo no habla? Claro que habla. Y se le oye perfectamente en la película. Lo hace después de que le claven la estaca en el ojo. Polifemo le pide explicaciones a su dios, Poseidón, por haber permitido que le cieguen. Y de ahí la venganza posterior de Poseidón contra Odiseo. Sin ese diálogo, el resto de la película no tiene sentido.
30. Me gusta cómo ha resuelto Nolan la transformación de los soldados de Odiseo en cerdos. La idea de que la bruja Circe (más nórdica que mediterránea por cierto) moldee la carne de los hombres como si fuera barro es tan genial como aterradora. Es una escena que no desentonaría en una película de terror del Nuevo Extremismo Francés, como Martyrs o À l'intérieur.
31. Intuyo que con el tiempo aparecerá una "versión del director", porque la película parece montada a hachazos. Algunas escenas que necesitan aire no respiran, otras se alargan innecesariamente y otras se atropellan a sí mismas.
32. El encuentro con el niño de los lestrigones es un ejemplo. Nolan nunca muestra un plano claro en el que se pueda ver el tamaño del niño de los lestrigones. Así que cuando uno de los soldados dice "si esto es un niño, cómo serán los padres" insinuando que el mocoso es un gigante, el espectador no sabe de qué está hablando ni por qué lo dice.
Los lestrigones según J. C. Andrä, 1902.
33. No me gusta cómo ha filmado Nolan las peleas y las batallas. Creo que Crevillén acierta cuando dice que el exceso de presupuesto ha convertido a Nolan en un director progresivamente más y más perezoso: cuando tenía menos presupuesto daba con soluciones cinematográficas más imaginativas y mucho más pulidas.
34. Sí me gusta cómo ha resuelto Nolan el episodio de las sirenas, muy difíciles de representar con criterios estéticos contemporáneos. Dejarlas en la bruma, como figuras más insinuadas que mostradas, refuerza su potencial terrorífico.
35. Cosas que no me gustan nada. El episodio de la ninfa Calipso está patéticamente tergiversado hasta el ridículo, entiendo que para que el Odiseo anglosajón de Nolan no aparezca como un adúltero.
36. Es una decisión tan infantil como cobarde, porque precisamente una de las características del Odiseo de Homero es su dualidad moral. Convertir a Calipso en la terapeuta de Odiseo, cuando este lleva años viviendo la vida liberal con ella mientras Penélope teje y deshace lo tejido una y otra vez, es todo lo que está mal en la sensiblería contemporánea.
'Ulises y Kalypso', Arnold Bocklin, 1883, Basilea, Kunstmuseum.
37. Dicho lo cual, muy lista Calipso encontrando un cirujano plástico en una playa desierta en plena Edad del Bronce. Eso también te saca de la historia.
38. El final, con el exilio de Penélope y Odiseo, se lo podría haber ahorrado Nolan. Me recordó al final de la trilogía de El señor de los anillos, probablemente el más cursi, relamido y empalagoso de la historia del cine.
39. El verdadero final de La Odisea de Homero es bastante menos plácido que el de Nolan. Tras la matanza de los pretendientes, se señala a las doce sirvientas que fueron infieles y que durmieron con estos. Odiseo les ordena limpiar la sangre y luego las cuelga a todas de la forma más deshonrosa posible. Las esclavas fieles son perdonadas y se les permite seguir sirviendo a Odiseo y Penélope. Esto era la justicia griega antigua y nadie lo veía brutal, ni injusto, ni mucho menos misógino. Era, simplemente, la restauración del orden perdido.
40. Ocultar esto al espectador moderno en favor de un final feliz y perfectamente bobalicón es alterar el significado más profundo de La Odisea.
41. Nolan, definitivamente, no tiene perros ni gatos. Y si los tiene, no los quiere. Nadie que los quisiera desaprovecharía como él lo hace la muerte de Argos. Estoy tentado de escribir que un protestante no puede querer a sus animales como lo hace un católico, pero dejaremos sin abrir ese melón.
42. No me gustaría comerme un guantazo a rodabrazo del soldado que le corta la cabeza a una estatua de mármol griega con una espadita de bronce. Ahí tuve que suspender la incredulidad con más fuerza de la habitual.
43. Zendaya, que tiene menos rango expresivo que Clint Eastwood, pero sólo una pequeña parte de su talento, arruina todas sus escenas como arruina todas las de Dune.
44. Dicho lo cual, el motivo no es sólo su escaso registro interpretativo, sino la incompleta comprensión de Nolan y de Villeneuve del trasfondo religioso de La Odisea y de Dune, respectivamente. Si lo entendieran, quizá le habrían pedido a Zendaya otra cosa. Otra cosa… que ella habría interpretado, eso es cierto, con la misma cara con la que uno huele el Secretions Magnifiques de Etat Libre d’Orange.
'Atenea Giustiniani', copia romana del original griego atribuido a Fidias, Museos Vaticanos.
45. Otro punto en el que acertaban las críticas "prematuras" a La Odisea. El mundo de La Odisea de Nolan no es luminoso, ni griego, ni mediterráneo. Es nórdico, calvinista y gris. No hay sol, ni aceite, ni vino, y el único queso que aparece en la película lo fabrica el gigante Polifemo en una cueva. En la Grecia de Nolan hace mucho frío.
46. A Nolan, definitivamente, le hacen falta unas vacaciones en Folégandros para saber lo que es el Mediterráneo febril y dionisíaco.
47. La complejidad del Odiseo de Homero está rebajada con agua hasta extremos un tanto panolis. Entiendo que la intención de Nolan ha sido dibujar a Odiseo como un veterano de guerra con estrés postraumático, pero ese no es el protagonista real de La Odisea de Homero. Cuando cambias las motivaciones del héroe, cambias por completo el significado de su viaje.
48. Hago de abogado del diablo. ¿Por qué no ha rodado Nolan La Odisea definitiva? En parte, porque nadie del siglo XXI habría entendido la película.
49. El marco mental de la Grecia antigua no es el del Occidente de hoy, aunque insistamos en decir que somos herederos de la cosmovisión grecorromana. No es cierto. Somos herederos de la cosmovisión cristiana, que fue una evolución radical de esa cosmovisión grecorromana y que la arrasó para sustituirla por un esquema de valores morales 100% incompatibles con el mundo que la precedía.
'Dominio', de Tom Holland.
50. Para comprender cómo el cristianismo cambió el mundo y dejó atrás la cosmovisión grecorromana conviene leer Dominio, de Tom Holland. Esa idea de que el cristianismo es un paso más en un continuo que nace con Grecia y Roma es una malinterpretación por exceso. Por supuesto que la influencia intelectual de Grecia y Roma está en el cristianismo antiguo. Pero la ruptura fue mucho más radical de lo que creemos.
51. En Grecia y Roma, la virtud estaba ligada a la victoria, al valor del soldado, a la superioridad física y a la capacidad de imponer tu voluntad sobre los demás. "Ser hombre" significaba brillar con fuerza y poder (como en La Ilíada). El débil existía para ser dominado. César podía matar o esclavizar a un millón de galos sin que eso generara ninguna crisis moral en su sociedad. Leónidas y Esparta practicaban una eugenesia asesina y entrenaban a sus jóvenes para matar a los "inferiores".
52. Aristóteles reflejó el sentido común de su época: algunos nacen para mandar y otros para obedecer porque la esclavitud es natural. El estatus (libre/esclavo, ciudadano/bárbaro, hombre/mujer, rico/pobre) no era una construcción social, sino algo inscrito en la naturaleza de las cosas. No existía, por tanto, la idea de que todos los seres humanos tuvieran el mismo valor intrínseco.
53. No había tampoco ningún sentido de que el pobre, el enfermo, el esclavo, el niño abandonado o la mujer tuvieran un valor propio. La compasión por ellos se consideraba debilidad. La exposición de bebés (especialmente niñas), las ejecuciones públicas de esclavos, los combates de gladiadores y las crucifixiones como espectáculo formaban parte del paisaje normal.
54. El cristianismo le da una vuelta de 180 grados a Grecia y Roma. De ahí que el cristianismo sea la única religión que tortura hasta extremos inimaginables a su Dios hecho hombre y que convierte ese martirio en fuente de alegría. El punto de ruptura es la crucifixión: un hombre ejecutado con el castigo más humillante y degradante (reservado a esclavos y criminales) es proclamado Hijo de Dios y Señor del universo. Dios se hace "nada", asume la condición de esclavo y muere de la forma más escandalosa posible. Eso es la negación radical del mundo grecorromano, no su "evolución natural". El cristianismo es el heredero del mundo grecorromano no porque sea su sucesor natural, sino porque lo comprende en profundidad y, luego, lo contradice radicalmente.
55. El mundo que Homero describe en La Odisea encaja perfectamente con la caracterización que Tom Holland hace del universo grecorromano precristiano: un orden aristocrático, jerárquico y centrado en la fuerza, la excelencia (areté), el honor y la restauración del poder legítimo del fuerte, donde los débiles y los de bajo estatus carecen de valor intrínseco.
56. En Homero, la hospitalidad (xenia) no es igualitaria. Es un código importante y sagrado, pero está ligado a la reciprocidad y al estatus. Se trata bien al extranjero de alto rango o potencial divino; el débil o el de baja condición no posee una dignidad autónoma que obligue moralmente al fuerte. Un griego antiguo podía acoger a un mendigo, pero eso no implicaba una igualdad de derechos real ni implicaba empatía alguna.
57. En Homero, los dioses reflejan el poder, no la compasión universal. Atenea protege a Odiseo porque es su favorito y porque es excelente. Los dioses intervienen según alianzas personales, favoritismos y el mantenimiento del orden cósmico de los fuertes. No hay un dios que se identifique con el derrotado, el esclavo o el humillado.
58. Para Homero, Odiseo es el modelo de excelencia. No sólo fuerza y habilidad física, sino metis (inteligencia astuta). Su regreso a Ítaca y la recuperación del trono representan el triunfo legítimo y glorioso del rey legítimo sobre quienes han usurpado el orden. La victoria del fuerte no es problemática; es la restauración de lo justo.
59. La matanza final de los pretendientes en Homero es brutal, minuciosa y celebrada. Odiseo, Telémaco y los siervos ejecutan a todos sin piedad. El poema no invita a la compasión por los vencidos; los presenta como merecedores de su destino por haber violado el orden del oikos (casa) y el honor del rey. Esta violencia no genera crisis moral: es el clímax heroico.
60. Y por eso, si Nolan hubiera filmado una Odisea fiel a Homero, el público de hoy no lo habría soportado. Por eso su Odisea está más cerca del 300 de Frank Miller que de Homero.
61. Si alguien quiere experimentar la alienidad de una cultura primitiva con unos valores morales extraños a nuestra visión de la realidad, que pruebe primero con El hombre del norte de Robert Eggers.
62. Y si quiere experimentar la extrañeza con la que viviríamos hoy la cultura grecorromana, que lea por ejemplo el cómic Por el Imperio (en francés Pour l’Empire), una trilogía de Bastien Vivès y Merwan que transcurre en un imperio en su apogeo (claramente romano) que ha conquistado todo el mundo conocido.
63. En Por el Imperio, el emperador envía a una escuadra de élite más allá de las fronteras cartografiadas para "asentar su potencia en el tiempo".
64. Ese mandato es simbólico. La expedición no busca sólo territorio, sino la conquista del tiempo y de lo desconocido. Es el sueño imperial llevado a su límite final: cuando ya no queda espacio que conquistar, se intenta dominar lo que está fuera del mapa (y, por extensión, fuera de la razón y del control).
65. El avance de la expedición es la demolición progresiva de lo apolíneo por lo dionisíaco. La disciplina se agrieta, las órdenes pierden su sentido y los soldados se van transformando de unidad militar coherente en individuos aislados, casi ferales. El mantra "avanzamos" se convierte en un cliché.
Una página de 'Por el imperio'.
66. Los soldados se muestran diminutos frente a la inmensidad, casi como figuras de un sueño en el que el entorno adquiere vida propia. La naturaleza no es hostil de forma convencional (como un enemigo definido a combatir), sino indiferente, absorbente y disolvente. Es el "otro" absoluto que el imperio pretende domesticar y que termina aniquilando a quienes intentan conquistarlo o siquiera entenderlo.
67. Ese cómic es más "Homero" que toda La Odisea de Nolan.
68. La Odisea de Nolan no es por tanto "helénica". Es una película de aventuras sobre un héroe que quiere volver a casa para recuperar su reino, su hijo y su esposa de los advenedizos que la pretenden, que consigue vencerles y que, por ello, se gana un merecido retiro dorado de jubilado anglosajón en la Marbella española.
69. ¿Es una buena película de aventuras? Sí. Pero, lo repito, no es La Odisea. O, al menos, no es La Odisea de Homero.
70. Como reflexión final, ¿por qué Hollywood no se dedica a crear sus propios mitos en vez de destruir los ajenos? Lo ha hecho en el pasado, ¿por qué no puede seguir haciéndolo ahora? El paroxismo llega cuando Hollywood, como en el caso de La guerra de las galaxias, destruye los propios mitos… que ha creado Hollywood.
71. ¿Qué sentido tiene adaptar obras que crees repulsivas o anacrónicas o incompatibles con tu sistema de valores sólo para aprovecharte de su prestigio y colar tu chatarra ideológica en ellos, dándoles la vuelta como a un calcetín?
72. Mi veredicto final. La Odisea de Nolan es una entretenida película de aventuras con un enfoque ideológico, si se lo buscas, netamente conservador. Odiseo representa el mundo antiguo y las buenas reglas morales. Odiseo rompe esas reglas morales. Los pretendientes de Penélope representan el cambio tras la muerte de lo viejo. Pero lo viejo retorna triunfal y por sorpresa, y vence al cambio… por un tiempo. Odiseo no evita la decadencia. Sólo la retrasa un poco. Al final, todo lo bueno muere. Y el mundo nuevo sustituye al antiguo.
73. Nietzsche escribió: "¿Por qué todo el mundo griego se regocijaba ante las imágenes de combate de La Ilíada? Temo que no las hemos comprendido de manera suficientemente griega, e incluso que nos estremeceríamos si alguna vez las entendiéramos de manera griega". Nietzsche creía, con razón, que los modernos, con su concepto emasculado y cristiano de la compasión, no captamos el fondo de esas escenas. Si lo hiciéramos, veríamos los "abismos del odio" y la "crueldad voluptuosa" que los griegos no sólo toleraban, sino que celebraban como parte esencial de la vida. Detrás del mundo homérico (ya embellecido por la precisión artística, la pureza de las líneas y una "ilusión artística" que hace que los colores y los hombres parezcan más suaves y simpáticos) se encuentra el mundo precristiano: "sólo noche y horror", una existencia regida por "los hijos de la Noche" (conflicto, lujuria, engaño, vejez y muerte). En esa atmósfera asfixiante, el combate es salvación y la crueldad de la victoria es "la cima del júbilo de la vida".
74. La pregunta interesante es, ¿entenderíamos hoy La Odisea de Homero dentro de su verdadero marco mental?
75. Y la respuesta es "no". Quizá, por eso, Nolan ha hecho todo lo que podía hacer: una Odisea comprensible para el público (angloparlante) del siglo XXI.
