La Seguridad Social ha confirmado esta semana que la edad de jubilación será de sesenta y siete años a partir de 2027.
Podrán jubilarse a los sesenta y cinco quienes acrediten treinta y ocho años y seis meses de cotización.
Han completado, de esta forma, lo que llamaron transición progresiva de la Ley 27/2011.
Es decir (y por recordar), esta nueva medida lesiva para los trabajadores, este atropello a nuestros derechos, la inició el Gobierno de Zapatero, la mantuvo el de Rajoy y la culmina el de Pedro Sánchez.
Comprenderán que cuando esta autoidentificada y sentida izquierda del Gobierno nos pide el voto con aquello de "que viene la ultraderecha", seamos cada vez menos los ciudadanos los que les creemos el mantra.
Gritan "que viene el lobo" mientras Yolanda Díaz, insustancial ministra de Trabajo, y Pedro Sánchez aprueban las mismas medidas neoliberales y antiobreras que dicen combatir.
Gritan "que viene el lobo" cuando el PSOE y todas sus muletas, Podemos y Sumar, han resultado el más voraz depredador de la clase obrera.
Gritan "que viene la ultraderecha" cuando ha sido tras dos legislaturas de la presunta izquierda cuando tenemos la vivienda más inaccesible y la edad de jubilación más alta que jamás hayamos tenido.
Los sindicatos mayoritarios también tienen responsabilidad en la precaria situación de los trabajadores españoles, que en trece años han sido incapaces de convocar una huelga general.
Lo que sí han pedido los sindicatos esta misma semana ha sido blindar sus subvenciones ante un posible Ejecutivo de PP y Vox.
Vivimos una constante depauperación de nuestras condiciones materiales y los sindicatos, lejos de defender los intereses y derechos de los trabajadores, participan de ella luchando únicamente por el bolsillo de los popes de las centrales y las subvenciones que los mantienen serviles al Gobierno.
¿O es que los sindicatos y la izquierda mayoritaria social, a la que han convencido para que no convoque huelgas, no estarían en la calle si la misma situación respecto al trabajo, el poder adquisitivo y la vivienda la estuviéramos viviendo bajo un gobierno de derechas?
Para esto sirven el PSOE, sus muletas y sus sindicatos: para mantener la paz social, al rebaño apaciguado, mientras siguen esquilmando a los trabajadores.
