Los coches autónomos comienzan a recorrer la Gran Vía madrileña. Waymo, el servicio de taxis autónomos de Google ha confirmado su llegada a la Comunidad de Madrid y no es la única marca.
Con intención de comenzar a recoger pasajeros el próximo año, en los próximos días, los coches de Waymo comenzarán a circular por las calles y carreteras de la región para poner a prueba su conocimiento y destreza sobre el terreno.
El modelo de vehículo que Waymo desplegará inicialmente en Madrid serán los coches eléctricos Jaguar I-PACE, los mismos que desde hace años forman parte del paisaje de las calles de San Francisco y otras ciudades estadounidenses.
Para tranquilizar a quienes miran aún con recelo a esta innovación, la empresa ha explicado que realizarán una adaptación a la ciudad por fases. Comenzarán con la conducción manual antes de avanzar” hacia una rigurosa validación técnica con especialistas en vehículos autónomos locales y capacitados al volante".
Esto significa que, como ya ocurrió en otros destinos, los coches circularán con conductores de validación formados, también conocidos como conductores de seguridad, quienes estarán al volante.
El pistoletazo de salida ya se ha disparado, ya está realizando pruebas la marca WeRide en Madrid, que junto con Uber y Avomo, prevén lanzar su servicio de taxi sin conductor antes de que acabe el año en la ciudad.
¿Cómo funcionan?
Los coches autónomos de Waymo son fáciles de reconocer, no por su color blanco, sino por la cantidad de sensores que salpican toda la carrocería. Combinan varios tipos de sensores para construir una representación tridimensional del entorno, localizar el vehículo con precisión y anticipar los movimientos de otros coches, peatones y ciclistas.
Están equipados con sensores LiDAR, cámaras y radares para crear una imagen en 3D. Los datos recogidos por esta tecnología se procesan en el ordenador que integra el vehículo, junto con los datos de mapeo que se han realizado en la ciudad antes de poner a los coches a circular.
Vehículo autónomo de Waymo en San Francisco
Las cámaras reconocen colores y señales; el LiDAR mide distancias mediante láser; y el radar detecta objetos y ayuda a medir su velocidad. Además, cuenta con detectores de audio para registrar sonidos como las sirenas de las ambulancias.
Después toda esa información se procesa con Inteligencia Artificial, tecnología que da al coche el apellido de “autónomo”. Algoritmos entrenados para saber cómo actuar ante cada situación.
La estrategia se conoce como fusión multisensor, es decir, aprovechar las fortalezas de cada tecnología y compensar sus debilidades. Por ejemplo, si un peatón cruza de noche bajo la lluvia, el LiDAR puede ayudar a detectar su geometría y distancia; las cámaras aportan información para clasificarlo; y el radar puede contribuir a estimar su movimiento.
Según datos de la empresa, el entrenamiento del sistema ha requerido más de 30 millones de kilómetros de conducción real para que el auto comprenda que un ciclista, un peatón, o bien otro objeto no se mueven de forma idéntica, y poder predecir las numerosas rutas posibles que los otros conductores pueden tomar.
Actual flota de Waymo
Además, esta información se completa con más entrenamientos de conducción en los que es sistema debe navegar por decenas de miles de millones de kilómetros en entornos simulados que replican las condiciones del mundo real.
Aparte de esta tecnología que le permite circular, el coche cuenta con una serie de medidas de seguridad como un ordenador de respaldo que se ejecuta en segundo plano, también un sistema de frenado y energía secundarios.
Waymo describe un sistema de limpieza automatizado que utiliza mecanismos de limpieza y elementos calefactores para mantener despejados los sensores, por ejemplo en caso de nieve. Cualquier impedimento que ciegue al vehículo puede ser un riesgo en circulación.
Menos accidentes
Tanto esta empresa, como las demás dentro del desarrollo y gestión de los taxis autónomos, defienden que su tecnología es más segura que la conducción humana. Google asegura que Waymo Driver ha registrado un 95% menos de siniestros con lesiones graves o mortales.
Según un estudio reciente del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras de Estados Unidos, los coches autónomos de Waymo se vieron involucrados en un 68% menos de accidentes que los conducidos por humanos durante un período de tres años en cuatro ciudades estadounidenses.
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Estos datos indican que entre 2021 y 2024 se registraron 89 accidentes con vehículos Waymo que requirieron reporte policial en San Francisco, Phoenix, Los Ángeles y Austin. El dato contrasta con los 901.525 accidentes provocados por humanos que la policía registró en el mismo periodo y ciudades.
En total, los conductores humanos tuvieron una tasa de accidentes de 4,06 accidentes por millón de millas recorridas por vehículo, mientras que los vehículos de Waymo registraron 1,28 accidentes por millón de millas recorridas por vehículo, lo que supone una tasa un 68 % inferior para Waymo.
No obstante, comparar la peligrosidad de la conducción humana con la autónoma resulta complicado. Desde 2025, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) en Estados Unidos ya no exige a las empresas que informen sobre ciertos accidentes menores. Por ejemplo que otro coche haya chocado con un coche autónomo, o que no se remolque ningún vehículo o no haya ningún desplazado al hospital.
Este cambio ha modificado considerablemente las cifras de incidentes en los que estaba involucrado uno de estos nuevos coches. Tampoco la policía realiza informes en todos los casos.
