Cientos de supermercados de Francia, Países Bajos y Bélgica han compartido el mismo escenario en las últimas horas: han sufrido ciberataques.
En Francia ha provocado que hayan tenido que tirar a la basura toneladas de comida, en el resto de países afectados ha impactado incluso en los centros de distribución, lo que ha obligado a cancelar entregas a domicilio y ha dejado estanterías vacías.
El ministro francés de Economía, Roland Lescure, reconoció este martes que en el Ejecutivo hay una inquietud sobre la soberanía alimentaria francesa, aunque ha salido a asegurar que no ha generado un problema de suministro.
Lo cierto es que este ciberataque ha llegado para "afectar al corazón de la soberanía alimentaria" y "nos inquieta por sus efectos sobre la capacidad de nuestras cadenas de distribución de proporcionar los alimentos a nuestros ciudadanos", explicó Lescure.
Entre las primeras medidas adoptadas por estos países ha sido la más obvia "desconexión temporal y preventiva de varios sistemas", sin embargo, el problema no acaba ahí.
El ciberataque francés se introdujo en el sistema que controla a distancia la temperatura de las neveras de los supermercados y lanzó un programa rápido de descongelación que elevó la temperatura de forma repentina a los 50 grados, lo que malogró los alimentos poniendo en jaque el abastecimiento a miles de personas.
¿Por qué se ataca a un supermercado?
Pero, ¿por qué se ciberataca un supermercado?: "No es solo por dinero y datos, sino por paralizar un país", afirma tajante Sancho Lerena, CEO de Pandora FMS y experto en seguridad IT y monitorización.
Lerena explica que aunque el ataque de Francia es diferente al de Bélgica y Países Bajos el objetivo es el mismo: desestabilizar, crear caos entre la población generando pérdidas millonarias y problemas de suministro.
Supermercado afectado por el hackeo en Francia
En el caso de Francia la afectación es mayor. "Hay ciberataques que son para pedir rescates. Otros para robar datos. En este caso es solo por atacar la economía sin un beneficio directo para los atacantes. Los supermercados pierden millones de euros y la población se queda sin suministros", expone el experto.
"El sector del retail es fundamental hoy en día. La digitalización ha avanzado en los últimos años y ya hemos visto casos de robar datos de clientes o de paralizar rutas logísticas. Este ciberataque ha buscado lastrar los suministros de la población. Es algo mucho más grave y peligroso, y que pone en alerta a todo el sector", subraya Lerena.
En el caso de Bélgica y Países Bajos, ha sido Ahold Delhaize quien ha confirmado un problema de seguridad en su red que daba acceso a todos sus supermercados.
En esta ocasión el sistema de seguridad sí ha funcionado en esta compañía, desconectando preventivamente las unidades para evitar un colapso de toda la estructura. Si bien se han cancelado pedidos y entregas online, y la distribución y logística se ha visto afectada, la reacción ha sido la indicada.
De hecho, las tiendas físicas permanecen abiertas y los clientes pueden seguir pagando con normalidad, pero la página web, la aplicación y el servicio de atención al cliente continúan fuera de servicio. Asimismo, no se permiten realizar nuevos pedidos de entregas a domicilio, mientras que los pedidos que ya estaban programados fueron cancelados.
"En estos momentos no podemos entregar pedidos realizados por internet y los clientes tampoco pueden efectuar nuevos pedidos", señaló Albert Heijn —que concentra alrededor del 38% del mercado neerlandés de supermercados— que aseguró que compensará a quienes ya hubieran pagado cuando sus sistemas vuelvan a funcionar.
¿Cómo se ataca a un supermercado?
Ante la falta en el suministro y la malogración de los alimentos en Francia, la pregunta es obvia: ¿cómo se consigue hackear un supermercado? y ¿puede volver a suceder?
La clave en el hackeo francés se encuentra en el sistema de refrigeración Danfoss, que todos los supermercados afectados utilizaban.
Comida malograda en la puerta de un supermercado francés.
"Es el claro ejemplo de que no es seguro que todo un sector dependa de un mismo proveedor. Y de que, si todos tienen el mismo, es necesario que haya más alternativas por si se produce un fallo como este", detalla Lerena. Ese mismo extremo es el que defendía Lerena cuando cayó el sistema Crowdstrike y hubo un apagón mundial de vuelos.
Lo cierto es que este sistema Danfoss permite controlar la refrigeración de manera remota y coordinada. De este modo, si no está correctamente protegido y actualizado —extremo que se está investigando— deja la puerta abierta a entrar de forma telemática fácilmente a todos los sistemas de refrigeración de los supermercados.
"Un solo clic te da acceso a cientos de supermercados. Es como un atraco pero a la vez y en numerosos establecimientos diferentes", detalla el experto en ciberseguridad, quien añade que "es bueno que se monitorice un asunto como la energía, pero no puede ser que todos monitoricen con el mismo sistema sin una alternativa por si hay una caída o un ciberataque".
En este extremo, el CEO de Pandora cree que "es necesario que las compañías del sector se refuercen en el ámbito de la ciberseguridad. Muchos procesos ya están digitalizados y no contar con sistemas que monitoricen toda esa estructura es un peligro".
Estantes frigoríficos vacíos en Francia.
Ante la duda de si estamos preparados, Lerena indica que "no basta con tener sistemas de defensa, sino que deben estar actualizados y coordinados entre sí. Quien no sepa si cumple con estos requisitos, debe pedir ayuda a especialistas antes de que sea tarde".
El auge de la guerra híbrida
Atacar a un supermercado puede parecer trivial, pero es un claro ejemplo del auge de las guerras híbridas y de cómo los hackers van a estar cada vez más presentes para elevar la tensión geopolítica. "Este tipo de situaciones pueden repetirse", indican desde Pandora.
De momento no se han confirmado la razón y procedencia del ciberataque pero el experto cree "este tipo de ciberataques refleja el potencial y el daño que pueden causar en empresas y en la propia sociedad".
Cabe tener en cuenta que con el auge y la democratización de los procesos de inteligencia artificial es cada vez más sencillo acceder a herramientas que realizan ciberataques complejos, incluso por sí mismos.
De hecho, OpenAI, Google y Mastercard han firmado un llamamiento para reforzar la ciberseguridad con IA: "Tenemos poco tiempo". En el manifiesto aseguraron que "la seguridad actual no será suficiente", por lo que llaman a reforzarse de la mejor forma posible antes de que afecten a infraestructuras realmente críticas como la luz, energía o el agua.
