Las redes sociales han entrado en los tribunales y ahora le toca el turno a TikTok, acusada de realizar experimentos secretos con los usuarios.
Tras el acuerdo de Meta en el que la empresa se comprometió a llevar a cabo cambios en el funcionamiento de sus redes como Instagram, ahora es TikTok la que se enfrenta a varios juicios por ofrecer un producto inseguro para los menores.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, acusa a la red social china de realizar experimentos secretos con usuarios adolescentes. La fiscal ha añadido nuevas acusaciones a una demanda contra TikTok Inc. relacionada con la seguridad infantil.
La empresa china se enfrenta a demandas de una docena de estados en Estados Unidos, mientras que Meta, TikTok, Snap y YouTube, de Google, se enfrentan conjuntamente a miles de demandas por acusaciones similares presentadas por fiscales generales estatales, usuarios particulares y distritos escolares.
La mayor parte de estos casos se han agrupado en procedimientos multidistrito. Otros, como el presentado por Nueva York, se están juzgando por separado.
Experimentos secretos
Las pruebas en las que se basa la nueva acusación de Nueva York contra TikTok proceden de un reportaje de Bloomberg Businessweek, que informaba del experimento a partir de un documento interno y confidencial de TikTok.
El documento reflejaba una prueba algorítmica que la compañía comenzó en 2021 y que afectó a unos 15 millones de usuarios estadounidenses, entre ellos adolescentes. El experimento ponía a prueba una función de seguridad que la empresa había anunciado.
Shou Zi Chew, CEo de Tiktok ante el Senado de Estados Unidos
La función en cuestión era “Algo Refresh” (Refrescar el algoritmo, en español), una herramienta diseñada para restablecer las recomendaciones de los usuarios que buscan evitar contenido no deseado o potencialmente dañino.
Según la demanda, un 10% de los usuarios creían haber activado la función, pero sus feeds no cambiaron, a diferencia de los usuarios que recibieron la versión completamente funcional.
TikTok dejó fuera deliberadamente a ese 10% de los usuarios estadounidenses para comprobar si al activar esa función se reducía el tiempo que los usuarios pasaban en la plataforma. Ese 10% era el grupo placebo, sin saberlo y sin haberse presentado voluntariamente al experimento.
Un adolescente de Nueva York que formaba parte de la prueba y se encontraba en el grupo de placebo se suicidó tras ver contenido sobre autolesiones y suicidio, según informó Bloomberg.
“TikTok ha sometido a los usuarios incluidos en estas pruebas A/B a una experiencia que TikTok ha hecho menos segura por diseño”, afirmó James en la demanda modificada. Los detalles del experimento habían permanecido bajo secreto judicial hasta ahora.
Aunque la empresa de origen chino afirma que su plataforma y las pruebas que realiza en ella no son inseguras para sus usuarios, la compañía confirmó en un documento presentado ante el tribunal, que realiza pruebas en su plataforma que “pueden implicar a una parte del tráfico de la plataforma que continúa recibiendo la experiencia original”.
Juicios y acuerdos millonarios
Nueva York no es la única, una docena de estados han demandado a la compañía de redes sociales por considerar que su plataforma perjudica la salud mental de los usuarios jóvenes y que los responsables de la empresa engañaron al público sobre la seguridad de TikTok.
Linda Yaccarino entre Mark Zuckerberg y Shou Zi Chew (derecha e izquierda)
En septiembre, TikTok acordó pagar hasta 300 millones de dólares para resolver un caso similar en Alabama, pero las demandas presentadas por otros estados siguen pendientes. Meta acordó introducir cambios en el funcionamiento de sus plataformas, además de pagar hasta 18.000 millones de dólares, en un juicio reciente.
Lo curioso de ese acuerdo es que una parte de 5.300 millones de dólares del pago que Meta deberá realizar durante la próxima década dependerá de que TikTok y Snap Inc. se comprometan a introducir cambios similares en sus plataformas y acepten realizar contribuciones comparables a iniciativas estatales destinadas a ayudar a los menores.
Un diseño conflictivo
Los 'likes', el scroll infinito, la reproducción automática se han convertido en un cóctel que ha llevado a las redes sociales a ser consideradas adictivas y peligrosas para la salud de adultos y jóvenes.
El mayor cambio que ha acordado Meta aplicar a sus redes sociales se encuentra en el límite de tiempo. Las cuentas de adolescentes solo podrán usar Instagram y Facebook durante un periodo diario de dos horas, que solo se podrá desactivar con el permiso de los padres.
En cuanto al contenido, los usuarios adolescentes podrán elegir un feed que no está generado por los algoritmos de recomendación de Meta y por lo tanto, hará más difícil descubrir contenido nuevo.
También será posible desactivar la reproducción automática de vídeos y desaparecerán los “me gustas”, entre otros ajustes.
Meta ha presionado en este último acuerdo para que TikTok y Youtube Shorts también apliquen medidas similares, haciendo hincapié en la verificación de edad, la limitación de uso continuado y el bloqueo por la noche para los menores.
El tiempo dirá si esta avalancha de juicios consigue rediseñar el funcionamiento de las redes sociales que no solo forman parte del día a día de millones de personas sino que moldean el mercado internacional con el contenido que distribuyen.
