El Parkinson es una mochila con la que cargan miles de personas en España. Una enfermedad que, como han visibilizado famosos como el actor Michael J. Fox, se combate cada día, agotando física y mentalmente a los enfermos.
La efectividad de la medicación puede ser la balanza que permita a estas personas disfrutar del día o no poder levantarse de la cama. Pero su control supone un reto a distancia entre pacientes y especialistas.
Para casos como este la comunidad médica tiene la esperanza de encontrar soluciones más cómodas para los pacientes en el uso de tecnología flexible y conectada. Además del impulso que aporta el análisis de datos con IA.
Un reciente estudio estima que para 2050 habrá más de 350.000 casos de enfermedad de Parkinson en España, el octavo país más afectado del mundo. Estas personas podrían beneficiarse de equipos como el que protagoniza este artículo.
Una pegatina que se coloca en el dedo para monitorizar la medicación en tiempo real. Los responsables del proyecto plantean que este dispositivo flexible y sin baterías, acompañe al enfermo en su día a día regulando su medicación, sin depender de los tiempos de espera para ir a ver al médico y ajustar la medicación.
Un dedal médico
Ingenieros de la Universidad de California en San Diego han desarrollado este parche flexible y portátil para la yema del dedo. Su función es la de monitorizar continuamente los niveles de medicación. Se coloca en la punta del dedo y podría mejorar la atención personalizada para las personas que viven con esta enfermedad degenerativa.
El dispositivo funciona con sustancias químicas presentes en el sudor del paciente, lo que libera al equipo de depender de baterías que añadirían peso y grosor al parche. Esta tecnología plantea un futuro en el que los médicos podrían modificar la medicación de los pacientes a distancia, mientras estos viven tranquilamente en sus casa y no teniendo que trasladarse o esperar a la cita médica.
Parche para el párkinson
Su tecnología se puso a prueba en ensayos clínicos con voluntarios sanos y pacientes con Parkinson. Durante las pruebas, el parche monitorizó los niveles de levodopa con la misma precisión que los análisis de sangre de laboratorio convencionales, cuyos resultados tardan días.
La levodopa es el fármaco de referencia para controlar la pérdida de control motor causada por la enfermedad de Parkinson. Encontrar la dosis exacta de este medicamento es complicado. Una dosis baja puede dejar a los pacientes inmóviles, mientras que un exceso de levodopa provoca movimientos espasmódicos incontrolables. Además, los efectos del fármaco pueden durar horas.
Otro problema es el avance de la enfermedad que reduce la eficacia de la medicación y sus efectos cada vez duran menos. Los resultados de este trabajo de investigación comparando la respuesta de personas con y sin Parkinson revelaron que los enfermos eliminan la levodopa de su organismo mucho más rápido que las personas sanas.
Este dato explica por qué los síntomas del Parkinson pueden empeorar tan repentinamente lo que deja a los médicos ante una situación irregular difícil de controlar a distancia. Quedan atados a las pocas visitas de los pacientes y los informes que estos les ofrecen de cómo viven el día a día de la enfermedad.
Parche para monitorizar el párkinson
El parche se coloca en la yema del dedo, una zona con una alta densidad de glándulas sudoríparas. Incorpora un gel absorbente especialmente diseñado que actúa como una esponja. Para ello, contiene una mezcla altamente concentrada de sales y disolventes suaves que extrae el sudor de los poros, ya que el agua fluye naturalmente hacia las zonas con mayor concentración de sal.
Cuando la levodopa presente en el sudor del paciente entra en contacto con las enzimas incorporadas en el parche, se desencadena una reacción química que genera un pequeño voltaje medible. Esta reacción química es la que alimenta el parche.
La cantidad de voltaje generado también sirve como indicador del nivel de levodopa del paciente: un voltaje menor indica niveles bajos, mientras que un voltaje mayor indica niveles altos.
Control automatizado
Este nuevo dispositivo portátil ofrece una forma de monitorizar continuamente y en tiempo real las concentraciones de levodopa en el organismo. Pero también abriría la puerta a un sistema de control capaz de regular de forma autónoma la medicación de cada persona.
Por supuesto, la decisión recae en el médico, quien supervisa los informes médicos con los datos biométricos del parche. Sin embargo, con la tecnología actual, los investigadores plantean crear un sistema de circuito cerrado.
El parche monitoriza la respuesta del paciente al medicamento y si los parámetros no son adecuados, se comunica con una bomba que administra automáticamente la dosis necesaria para mantener los síntomas controlados.
El equipo también está desarrollando sistemas portátiles basados en microagujas para monitorizar la levodopa de forma continua. Otros trabajos de investigación han presentado en los últimos años parches enfocados a la aplicación de medicamentos, en vez de simple monitorización.
Por ejemplo, el MIT presentó en 2025 un parche para el corazón que puede favorecer la curación de los tejidos y el recrecimiento de vasos sanguíneos tras un infarto. Estos dos ejemplos, son una pequeña muestra del camino que está dibujando el desarrollo de tecnología flexible enfocada a la medicina.
