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Ninguno termina la carrera en pie, ninguno parece saber frenar, esa cualidad quizá la demuestren el año que viene en vez de estamparse contra una pared de colchoneta. Sin embargo, el objetivo está cumplido, ganar la carrera y superar el récord humano, además de a las marcas rivales.

China ha vuelto a celebrar, por segundo año consecutivo, los Juegos Mundiales de Robots Humanoides. Esta competición ha servido no solo para ver a varios robots ser más rápidos que Usain Bolt, sino también para dejar claro el impulso que ha ganado la industria robótica de China en el último año.

La última semana ha supuesto la mejor respuesta que el gigante asiático podría haberle dado a Donald Trump, cuya administración prohibió a principios de mes la importación de nuevos robots extranjeros, principalmente procedentes de China.

Del 19 al 23 de agosto, Beijing ha sido la sede de la Conferencia Mundial de Robótica. Al finalizar, le ha pasado el testigo a los Juegos Mundiales de Robots Humanoides que se celebran desde el sábado 22 de agosto hasta este miércoles 26 de agosto.

Dos eventos que han dejado claro el potencial de la industria de China en este nuevo sector. Todo enmarcado por el imponente debut bursátil de Unitree, la marca de robots más famosa del país. Las acciones del fabricante chino se dispararon más del 600% el miércoles pasado, lo que pone de manifiesto el creciente entusiasmo de los inversores nacionales por las empresas tecnológicas. Aunque en los últimos días, han vuelto a bajar.

Los más rápidos

A mediados de mes la empresa Unitree presentaba su nuevo humanoide bautizado con el humilde nombre de “Superman”. Un robot capaz de alcanzar los 12,66 m/s en un sprint corto. Esa velocidad ya supera el récord marcado por Usain Bolt en Berlín en 2009, cuando llegó a los 12,42 m/s (100 metros lisos en 9,58 segundos).

Sin embargo, no ha sido Unitree ni su robot Superman, el que ha conquistado la meta más rápido en estos juegos robóticos. Hasta dos robots han superado el récord del atleta humano.

El primero fue el robot Tiangong Ultra, desarrollado por el Beijing Humanoid Robot Innovation Center (X-Humanoid) que completó esos 100 metros lisos con un tiempo de 9,39 segundos. Por detrás, le seguía Lightning de la marca Honor, que cruzó la meta a los 9,47 segundos.

En las pruebas previas Lightning ya había marcado la friolera de 9,32 segundos de tiempo, lo que supone una velocidad de 14,5 metros por segundo. Es más, el robot de Honor ya había batido el récord mundial masculino de media maratón en una carrera a principios de este año, terminando en 50 minutos y 26 segundos.

Técnicos recogiendo en camilla un robot en los Juegos Mundiales de Robots Humanoides Reuters Omicrono

Pero como suele ocurrir con los atletas humanos, lo que cuenta ya no es solo una carrera, sino la trayectoria. El Tiangong Ultra ganó también esta prueba el año pasado durante la primera celebración de estos juegos con un tiempo de 21,50 segundos.

En solo 12 meses el avance de los robots está siendo notorio, así como el impulso de la propia industria. El año pasado Pekín prometió reunir más de 500 robots de este estilo, representando a 280 equipos de 16 países de los cinco continentes. En esta nueva entrega, han crecido hasta 666 equipos y 2.056 máquinas de 16 países.

Correr o colocar un cable

A diferencia de los Juegos Olímpicos impulsados por los griegos, esta cita deportiva es un enorme escaparate del poder tecnológico de China. Cada prueba es una demostración ante el mundo de los avances que consigue cada empresa con sus modelos.

Robot Tiangong por delante de los modelos Lightning de Honor Reuters Omicrono

Las máquinas bípedas compiten en categorías conocidas como fútbol, atletismo, danza o tenis de mesa, pero también en escenarios que simulan trabajos domésticos o tareas industriales. De las 51 categorías, más de 20 se enfocan en tareas del día a día, como cargar un vehículo eléctrico, ejercer de camareros en un restaurante o trabajar en una fábrica.

Por un lado, las pruebas deportivas son un reto de control y equilibrio, mientras que las demás pruebas tratan de convencer de la verdadera utilidad de estas máquinas. Los humanoides se presentan como el robot definitivo, capaz de moverse por entornos peligrosos ayudando en rescates, hasta ejercer de cirujanos en operaciones de emergencia.

Exhibición de robots de Unitree en los Juegos Mundiales de Robots Humanoides Reuters Omicrono

El simple hecho de colocar un utensilio o conectar un cable requiere de una combinación de tecnologías muy compleja. Es necesario que estos robots perciban su entorno, lo analicen de forma adecuada y en tiempo real, después deben calcular sus movimientos y la fuerza con la que deben realizarlos, incluso encontrar soluciones cuando se equivoquen.

Según los analistas, diseñar una mano sigue siendo el desafío más complejo para construir un humanoide que pueda trabajar con la precisión y el tacto de un ser humano.

La realidad tras el espectáculo

Aunque las demostraciones atléticas de estas máquinas no dejan indiferente, la realidad es que estos humanoides no están cerca de revolucionar el mercado e inundar oficinas y hogares. Para empezar, su precio es demasiado elevado para que su compra sea viable en el sector industrial. Además, su autonomía suele durar apenas un par de horas.

Unitree aclara que los 5.215 robots humanoides que vendió el año pasado se utilizaron a menudo como plataformas para investigación y desarrollo. Uno de los grandes retos actuales es usar estos humanoides para recopilar todos los datos que se necesitan para entrenar los modelos de IA que sirven a los robots para comprender su entorno.

Robot siendo reparado en una sala de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides Reuters Omicrono

Tras su debut en Shanghái el 19 de agosto, las acciones de Unitree han caído un 45% tras dispararse más de cinco veces la semana pasada, reduciendo su valoración de 66.000 millones de dólares a 36.000 millones, lo que genera preocupación por una burbuja en el sector de la robótica, según informa en las últimas horas Reuters.

El vencedor de la carrera de 100 metros lisos es obra de X-Humanoid que, como informa Reuters, es un centro en el participan empresas estatales de China, así como marcas como Xiaomi Robotics y UBTech. Según The Financial Times, casi 400 empresas han surgido en China en los últimos dos años enfocadas a la robótica.

En 2025, los envíos chinos de humanoides se contaban por miles. El banco de inversión Morgan Stanley prevé que China envíe 50.000 modelos este año. Pero, la verdadera carrera está en encontrar hueco a estas máquinas en hogares, empresas u hospitales de todo el mundo donde realmente sean de utilidad. Mientras tanto, internet se entretiene viéndoles caer.