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El 12 de septiembre de 2017 Apple se vistió de largo para el lanzamiento de uno de sus teléfonos más icónicos, el iPhone X. Lo hacía en un escenario inédito, el Steve Jobs Theatre.

Este iPhone X no sólo era un cambio de paradigma para los móviles de la compañía, sino para todo el sector. Era la confirmación de que los botones frontales y grandes marcos se desechaban, se implantaba el reconocimiento facial para desbloquear el teléfono y la experiencia de usar un smartphone evolucionó por completo.

No sólo la experiencia cambió, sino también el precio. El iPhone X supuso establecer un nuevo techo en lo que un teléfono de gama alta debía costar: 1.000 euros.

Durante años ese precio se ha mantenido como sinónimo de comprar lo mejor del mercado, pero esa balanza se ha roto y los 2.000 euros son ya el escalón de partida para los smartphones plegables tipo libro, la nueva generación de teléfonos ultraprémium que llegan para llevar la experiencia de usuario a un nuevo nivel. Del mismo modo que el iPhone X lo hizo hace casi una década.

Los plegables disparan la experiencia de uso. Es un hueco de mercado cada vez más sólido y establecido que ha pasado de ser un capricho para los más entusiastas en tecnología a un sinónimo de los nuevos topes de gama del mercado.

Móviles Fold de Motorola, VIVO, Samsung y Honor. Chema Flores

A este mayor precio por una mejor experiencia hay que sumarle el factor decisivo que ha fomentado este impulso: la crisis de la memoria RAM.

Ante la imposibilidad de rentabilizar los modelos más baratos por la subida de componentes, los fabricantes han comenzado a optar por priorizar los smartphones premium, dispositivos que pueden justificar una subida de precio en otros aspectos, lo que ha llevado a redibujar por completo la economía del sector.

Plegables, el ultraprémium de los 2.000 €

Aunque en 2026 el teléfono plegable no serán aún el dispositivo para el gran público, el mercado va a experimentar un auténtico boom y todos los principales fabricantes dispondrán de su modelo insignia.

La llegada de Apple con su primer iPhone plegable será —como lo fue con el iPhone X— fundamental para el sector.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

Según el último informe de Counterpoint Research sobre el mercado de teléfonos inteligentes plegables, se espera que los envíos mundiales de estos dispositivos crezcan un 21% interanual durante este año.

Esta previsión estima que la demanda se centrará en los dispositivos premium tipo libro, que no concha, con una mayor competencia entre los principales fabricantes de teléfonos inteligentes y la entrada de Apple en este segmento.

Samsung, actual líder del mercado de plegables, seguirá comandando pero se estima que Huawei caiga a la tercera posición por la irrupción de la compañía de Mountain View en el sector.

El estudio de la consultora prevé que la surcoreana pase de un 40% a un 32% de cuota, mientras que Apple dispondrá de un 25% del mercado, Huawei de un 24% —por su alta penetración en China— seguido de Motorola con el 8% y Honor con el 3%.

Huawei Mate X7 Álvarez del Vayo El Androide Libre

Ante la previsión de la huella que dejará Apple en los plegables, el precio que marque será fundamental para las demás marcas, cuyos dispositivos ya parten de los 2.000 euros en adelante.

Por ubicar, el Honor Magic V6 salió al mercado por 2.299 euros; el Huawei Mate X7 por 2.099 euros y el Motorola Razr Fold parte de los 1.999 euros. Esta semana Samsung ha puesto a la venta el Fold8 desde 1.999 euros y el Fold8 Ultra por 2.199 euros, precios que suben hasta los 2.599 y 2.799 euros, respectivamente si se elige el almacenamiento de 1 TB.

Es justo en esta horquilla en la que se espera como decisiva la posición de Apple. Compañía que se caracteriza por sus smartphones premium y que actualmente cuenta con el iPhone 17 Pro Max que parte de los 1.469 euros para la versión de 256 GB y sube hasta los 2.469 para el modelo de 2 TB, precios establecidos —y que no han sido ajustados— a la subida de costes de las memorias.

El iPhone ha sido de los pocos dispositivos que no han experimentado una subida de precio, con lo que la incógnita está en si Apple será capaz de seguir conteniendo los márgenes o si con el cambio generacional también se verá abocada a ajustar los mismos ya que los precios de las memorias DRAM y NAND han experimentado un aumento de hasta el 200% en los últimos trimestres. Y la previsión es que sigan subiendo.

Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra Chema Flores

La contención de precios de Apple durante este año ha hecho que otros muchos fabricantes hayan aguantado —lo que buenamente han podido— para no subir precios y ajustar en otras capacidades de sus productos para compensar la subida del coste de las memorias. Sin embargo, según explican fuentes del mercado a EL ESPAÑOL - Omicrono, la medida tomada por Apple devendrá en un efecto llamada de otras marcas.

La compañía de California marca tendencia en sus productos, funcionalidades, diseño o productos y su estrategia también será replicada previsiblemente por la competencia.

La gama media vira a premium

El coste de los componentes ha forzado al mercado a enfocarse hacia una estrategia premium.

Si el coste de componentes sube y la competencia es feroz, la solución pasa por llevar al usuario hacia dispositivos más premium y caros. Subir en prestaciones que dejen margen.

Xiaomi 17T Pro Chema Flores

Los móviles que antes ocupaban el rango de 600-700 euros han ido creciendo en precio hasta colarse en los 900-1.000 euros, mientras que los topes de gama se han asentado en los 1.500 euros y han dejado hueco a un nuevo escalón súperpremium por encima que lo están ocupando los plegables.

Así por ejemplo familias de teléfonos que en años anteriores podían ubicarse en la gama-media alta y rondar entre los 600 y 800 euros han experimentado una subida de precio que les ubica entre los 900 y los 1.100 euros, como por ejemplo sucede con los recientes Xiaomi 17T Pro o el Oppo Reno 16 Pro.

Ambos smartphones destacan por equipar mejores materiales o poner más empeño en las cámaras para que la experiencia del usuario sea más premium, permitiendo subir precios con respecto a la generación anterior y así logrando mantener márgenes. Es la única forma de sobrevivir.

Los más sacrificados han sido la gama baja y media tradicional, esa presión en los costes ha sido directamente letal. Fabricantes pequeños como Nothing han decidido no lanzar modelos este año para estirar el tiempo de renovación de sus gamas, e incluso conglomerados gigantes como BBK han anunciado un reajuste de marcas provocando la salida de OnePlus de mercados como España.

OnePlus 15 Manuel Ramírez

El margen que antes permitía jugar con precios agresivos se ha reducido hasta el punto de que muchos fabricantes han decidido recortar catálogo o apostar por modelos con menos memoria de la deseable. La víctima más clara: esos móviles más baratos que sostenían a gran parte del mercado, pero no acompañaban la narrativa de innovación y crecimiento.

La consecuencia directa es que el usuario que quiere un móvil que no se quede corto acaba mirando hacia los segmentos más caros, a los que acompaña más funcionalidades de software como actualizaciones durante más años o servicios en la nube.

Un nuevo horizonte

A diferencia de las roturas de stock producidas en pandemia, aquí los precios no se encuentran en un bache temporal y los analistas coinciden en que este encarecimiento no se detendrá a corto plazo.

Desde Counterpoint aseguran que la situación de suministro y priorización de la inteligencia artificial no mejorará, como mínimo, durante los próximos dos años y Microsoft aseveraba que se multiplicará de nuevo por dos para el otoño del próximo año 2027. Pero ya hay analistas que apunta a 2030 como un crecimiento de estos precios.

iPhone Air Chema Flores Omicrono

Esta subida obligará a las compañías y usuarios a cambiar de estrategia y a entrar en un terreno desconocido. Estrategias nuevas que llegarán para sostener una industria donde los plegables son el nuevo reclamo.

Al igual que en años anteriores los megapíxeles o las dimensiones de la pantalla eran el reclamo, los plegables son la nueva estrella del escaparate tecnológico de la nueva generación de smartphones.

El estándar de los 2.000 euros no retrocederá a corto plazo y, lo más probable es que se vean pequeños ajustes, promociones, programas de renovación y planes de financiación más agresivos, pero la cifra como referencia aspiracional se mantendrá como el nuevo estándar.