Publicada

Dentro de la industria de la inteligencia artificial generativa siempre se oye un eco de tambores que anuncia que en cualquier momento un nuevo modelo puede poner patas arriba todo y arrebatar al trono al rey del momento.

La amenaza de un golpe de efecto por parte de alguna empresa china que desbanque a los mejores de EEUU siempre está latente. Cada semana se presentan nuevos modelos; a principios de julio, era el modelo GLM-5.2 de Zhipu.ai (Z.ai).

Estos últimos días, Alibaba ha presentado Qwen 3.8, un modelo de 2,4 billones de parámetros que se compara con los modelos de vanguardia líderes, aunque aún no ha publicado las pruebas de rendimiento. Sin embargo, es Kimi K3 de la empresa china Moonshot la que ha conseguido mayor revuelo en solo tres días, provocando incluso caídas en los mercados bursátiles, en concreto en las acciones de empresas como Nvidia, SK Hynix y Samsung.

Logotipos de OpenAI y DeepSeek Reuters El Androide Libre

"Estamos ante una catarsis de la industria china, hay todo un enjambre de empresas chinas compitiendo entre ellas y con los estadounidenses", explica a este periódico Antonio Ortiz, analista tecnológico y cocreador del pódcast Monos estocásticos; y añade: "Deepseek solo se ha quedado con la marca y una posición mediática muy importante".

Menos poder para EEUU

Los resultados de los test públicos de rendimiento, publicados por la propia compañía, posicionan este nuevo modelo por delante de los imbatibles Claude Fable 5 y GPT5.6 Sol, los dos mejores modelos de Anthropic y OpenAI que el gobierno de Estados Unidos bloqueó durante días por el riesgo que suponían.

Durante esas semanas de bloqueo, EEUU demostró el poder que tiene al reunir a las principales empresas de la industria, frente a regiones como Europa que dependen de los modelos de estos gigantes americanos. Aun así, ese poder podría verse mermado.

"Si EEUU tiene los grandes modelos de IA puede imponer sus normas que es lo que hemos visto en el momento Mythos, pero si el resto del planeta tiene otra opción, se complica", aclara Antonio Ortiz. La clave está en su condición de open source, o modelo de código abierto, lo que supone que su código está disponible para que cualquier usuario lo modifique. Este acceso libre era costumbre hasta que las IA se convirtieron en un producto de negocio y no en una tecnología en desarrollo e investigación.

Chatbot Kimi Omicrono

El 27 de julio, Moonshot planea publicar los pesos del modelo Kimi K3, lo que permitirá a las empresas ejecutar el modelo por sí mismas en lugar de acceder a él a través del servicio en la nube de Moonshot. Si bien el software estará disponible gratuitamente, las organizaciones que deseen implementarlo a gran escala aún necesitarán un hardware de IA considerable.

Kimi K3 contiene 2,8 billones de parámetros, el modelo más grande de China hasta la fecha. Incluso después de comprimir el modelo con formatos de datos de menor precisión, los parámetros de Kimi K3 ocupan aproximadamente 1,4 terabytes de memoria. Moonshot afirma que la última versión de Kimi destaca en tareas de programación, siendo capaz de generar un escenario 3D interactivo para un videojuego a partir de una simple foto.

La programación es una de las actividades más lucrativas de las empresas de modelos avanzados, lo que impulsa los ingresos de Anthropic y OpenAI antes de sus salidas a bolsa. Ortiz recuerda que el beneficio también repercute en el impacto estadounidense: "hay un montón de empresas estadounidenses que se pueden ver beneficiadas, es decir, todas las empresas cloud pueden servir modelos chinos o todas las startups pueden acceder a precio de token mucho más barato."

Buscando una mayor eficiencia

En este juego de poder, la técnica empleada por las empresas chinas es parte de esa amenaza que planea sobre la potencia rival. "Como tienen vetado el acceso a los chips de última generación de Nvidia, han tenido que desarrollar y estimular la industria propia, pero siempre queda la duda de si están accediendo a través de un mercado gris a computación de alta calidad o han conseguido ser lo suficientemente competitivos como para llegar al nivel de los mejores", indica el experto.

Si la respuesta es la segunda, se pone en duda si la dependencia de estas empresas es tanta como se piensa, una cuestión que basta para afectar a las acciones de Nvidia o Samsung. En el caso de Kimi, se ha indicado que Su relación de dispersión se ha elevado a récord, esto implica que para cada tarea se activan menos parámetros en relación con el tamaño total del modelo, o solo los parámetros necesarios para esa tarea, lo que se traduce en una mayor eficiencia computacional por token.

No obstante, como ya se ha mencionado antes, estos modelos siguen dependiendo de grandes cantidades de memoria y, por tanto, siguen manteniendo la demanda de empresas como TSMC o Nvidia.

Por último, hay que recordar que estos nuevos modelos chinos siempre nacen con una acusación bajo el brazo. A principios de este año, Anthropic acusó a Moonshot, DeepSeek y MiniMax de entrenar sus modelos basándose en las capacidades de Claude, mediante un proceso conocido como destilación.

Algunos estudios han revelado pruebas al respecto, incluso, los propios modelos han llegado a confesar en sus respuestas este tipo de entrenamiento. "Puede haber una parte de destilación, pero en ningún caso explica absolutamente todo", dice Ortiz, "las capacidades que demuestran nos llevan a pensar que no es solo culpa de la destilación, sino que los investigadores en laboratorios chinos son capaces de llevar los modelos al nivel competitivo estadounidense".