El consumo de televisión ha cambiado en los últimos años. La programación lineal ha perdido interés, mientras que el contenido bajo demanda se ha disparado, provocando en ocasiones un sentimiento abrumador.
Esta enorme cantidad de contenido no sólo abruma a la hora de elegir, sino también frustra.
El usuario ha pasado a tener numerosas aplicaciones instaladas, pagar varias suscripciones y tener un poder de elección tal que muchas veces se pierde en qué ver. La promesa de la televisión a la carta se ha convertido en la tiranía de la elección.
Resolver este problema es la ambición —y casi obsesión— de Aidan Marcus, vicepresidente de Fire TV en Amazon, que tiene una visión muy clara de cómo hacer que la tecnología debe centrarse en que el usuario recupere el control de su ocio.
El directivo, que llegó en enero a la compañía después de haber pasado más de 17 años en Microsoft pasando tanto por hardware como por software, tuvo una particular epifanía sobre qué es lo que quería hacer y cambiar de rol. Fue en el sofá de su casa.
Aidan Marcus, vicepresidente de Fire TV, durante una presentación.
Como millones de usuarios decidió cancelar su suscripción de televisión por cable para pasarse al streaming. "Me suscribí a un número creciente de servicios, pero ninguno meayudó a resolver mi problema: la enorme cantidad de contenido disponible".
"A medida que aprendía más de la evolución de la televisión, descubrí que aunque tengamos más opciones para ver contenido que nunca —ya sea por satélite o por aplicaciones—, es más difícil que nunca dar con lo que quieres ver. ¿Cómo podemos mejorar eso? Esa es la oportunidad que me entusiasma de este reto; tener un gran impacto en la vida del cliente", explica Marcus en entrevista a EL ESPAÑOL - Omicrono.
De la fragmentación al control total
La máxima prioridad para el equipo de Fire TV es, según Aidan, "que cuando quieras ver la televisión, tengas acceso a todo el contenido desde el centro de control, sin importar dónde". Que el usuario vea lo que quiere ver sin importar dónde esté.
Para ello han rediseñado la interfaz, cuya premisa fundamental es que la televisión debe ser agnóstica respecto a la fuente.
"Si eres usuario de Netflix, fantástico. Si usas RTVE Play, genial. Si ves la televisión por cable, estupendo", explica.
De este modo quiere ser el centro de control de la televisión logrando que el usuario se centre directamente en el contenido y se olvide de quien lo emite. Así por ejemplo, si quiere ver Bluey, la primera opción que le dará para ver será en Disney+, pero también le avisa —y podrá programarlo— cuándo emiten la popular serie en RTVE.
Fire TV Stick HD
Para lograrlo, "trabajamos de manera exhaustiva en optimizar la experiencia de búsqueda de canales para que todos estén disponibles e integrados directamente en la pantalla de inicio", justo al lado de la programación convencional, con toda la información en tiempo real sobre lo que se está emitiendo. "No importa de dónde venga la señal".
Para ilustrar este poder de agregación, Aidan pone como ejemplo los grandes eventos deportivos. Durante el Mundial de fútbol, la plataforma lanzó un "centro de fútbol" específico. Esta inteligencia de la interfaz adapta la oferta al territorio del usuario: en Londres mostraba los partidos a través de la BBC, ITV o STV; en Estados Unidos priorizaba Fox One; y en España dirigía a los usuarios a RTVE Play . "Este centro de fútbol estará activo durante la Copa Mundial y luego desaparecerá. Crearemos otro para los Juegos Olímpicos... Ahora mismo estamos intentando desarrollar y aprender qué es realmente útil para los clientes".
Uno de los elementos más polémicos con respecto al nuevo Fire TV es el impedimento de la descarga e instalación de apps de terceros, apps externas y apps de fuentes desconocidas. Un coto cerrado que Marcus defiende por "la privacidad y seguridad del cliente".
"Con nuestros nuevos dispositivos, utilizamos nuestra nueva plataforma y creemos que la privacidad y la seguridad del cliente son de vital importancia. Así, podemos probar y evaluar las aplicaciones que llegan a través de nuestra tienda de aplicaciones", explica el directivo.
Televisor Ember Artline de Amazon
Argumenta que "realizamos una serie de pasos de validación, escaneo y pruebas para garantizar su seguridad antes de que esté disponible para los usuarios; sin embargo no podemos evaluar la seguridad de las aplicaciones instaladas manualmente".
Aún así, Marcus sigue invitando a los desarrolladores a trabajar en aplicaciones para su stick, pues con este tipo de cuentas —que son de más difícil acceso y requieren verificación— se pueden seguir instalando aplicaciones manualmente.
Igualmente no diferencia entre el contenido que tiene anuncios, el que es de pago o el que no.
"Nuestro objetivo es ayudar al cliente a encontrar el contenido. Si quiere verlo con anuncios y está disponible, perfecto. Si prefiere pagar una suscripción y acceder a él a través de un servicio, también. No tenemos preferencias. Se trata de que el cliente pueda elegir cómo acceder y ver el contenido".
Exigencia máxima por la experiencia
Para llegar al objetivo de ofrecer lo que el usuario quiere, Marcus destaca el trabajo tanto de hardware como de software que hay detrás y que no se ve. "Simplemente que funcione como si fuese magia", defiende.
Para empezar a nivel de hardware. El nuevo Fire TV es el más pequeño que han sacado jamás y sólo necesita un cable, "queremos hacerlos más pequeños y más rápidos".
La velocidad y el rendimiento puro son métricas obsesivas para su equipo. "Nos levantamos cada día y medimos con honestidad si la aplicación se inicia rápidamente, si se bloquea, si el primer fotograma llega en el tiempo previsto, si se pierden fotogramas o si recibimos las señales HDR correctas", confiesa.
Amazon Fire TV
Uno de los logros que describe como un "momento mágico" es la inmediatez: "La capacidad de presionar el botón de encendido y recoger un episodio de un programa de inmediato porque está en mi 'continuar viendo' (...) He simplificado lo que podría haber sido un largo proceso de búsqueda. Todo eso desaparece. Simplemente entro y le doy a play, justo para ver lo que quería ver. Eso es lo realmente complicado".
Por otro lado, destaca la experiencia de Alexa+ como complemento clave del visionado. Explica que hacer consultas directamente en el televisor tiene la ventaja de ser un elemento social, comunitario. El no tener que ir al móvil a consultar información hace que la conexión de ver la televisión en familia siga siendo constructiva.
Pone de ejemplo cómo ve deportes con su hijo, quien es aficionado a consultar estadísticas en tiempo real durante los partidos. En lugar de que cada uno saque su smartphone, se aísle en su pantalla y busque el dato por su cuenta, la respuesta de la IA en el televisor fomenta el debate en el sofá.
"Nos mantiene unidos. Estamos juntos, compartiendo un momento, hablando de algo y aprendiendo juntos", relata emocionado.
Lo cierto es que la integración con Alexa+, que a España llegó en abril, ha sido un elemento que ha espoleado la experiencia. "Hemos notado que los clientes que usan Alexa+ en Fire TV la usan dos veces y media más que la versión clásica de Alexa. La usan más de forma constante para descubrir más contenido, tener conversaciones más profundas sobre lo que quieren ver".
"Es realmente alentador. Podemos ofrecerle al cliente una respuesta sin que tenga que sacar su teléfono", sentencia.
Un televisor más que un televisor
Alexa+ es el centro del ecosistema de dispositivos de Amazon y el televisor se convierte además en un centro de control de todos los dispositivos conectados que tengamos en casa. Bombillas, enchufes, interruptores, cámaras, timbre... sin embargo, Marcus es consciente de que la prioridad es el contenido de televisión. "Mi trabajo consiste en hacerme a un lado y ayudarte a encontrar rápidamente lo que quieres ver".
El directivo ensalza la complicada gestión de equilibrar el ecosistema del hogar conectado en la tele para mostrar la información necesaria, pero sin molestar. Sólo si el usuario lo desea.
Más allá de Alexa+, las series, películas y contenido en directo, el televisor se usa para muchas más cosas. Y el Fire TV también busca gestionarlo.
Aidan Marcus, vicepresidente de Fire TV, durante una presentación.
Hay momentos en los que el dispositivo simplemente está apagado o en reposo, y aquí es donde Aidan ve otra gran oportunidad. "Tenemos un televisor frente a nosotros, y no hay razón para que un televisor —sobre todo si ocupa un lugar importante en tu hogar— no pueda ofrecer una experiencia ambiental fantástica con arte o tus propias fotos", señala, apuntando a una integración mucho más natural de la tecnología en la decoración del hogar.
Es una manera de mantener al televisor vivo integrado en la decoración y que sólo se activa si el usuario quiere.
Por otro lado el siguiente gran salto está en los videojuegos.
Históricamente, jugar en el televisor requería comprar una consola, una barrera que ha caído con el Fire TV. Aunque es más desconocido, desde él se pueden jugar a títulos ambiciosos de Xbox, Amazon Luna o GeForce Now directamente en el televisor, sin necesidad de hardware adicional más que un mando.
Marcus explica que en España "hay más jugadores que nunca desde Fire TV", y la intención de la compañía es seguir impulsando la capacidad de descubrir y buscar juegos directamente desde la experiencia de usuario, poniéndolos al mismo nivel que las películas .
Amazon Luna
"No necesito convencer a nadie de nada. Simplemente quieren jugar y nuestro trabajo es hacerlo todo lo fácil que debería ser", sentencia.
Para complementar la experiencia frente a la pantalla, Amazon ha desplegado una nueva aplicación móvil que actúa no solo como un mando a distancia en el bolsillo, sino como un puente con el salón.
Esta app permite buscar recomendaciones durante el día, guardar series en una lista de reproducción y tenerlas listas al encender la televisión al llegar a casa. Pero si hay algo de lo que Aidan se siente particularmente orgulloso, es de haber recuperado la televisión como epicentro del hogar.
Ese es, en definitiva, el gran plan de Aidan para el futuro de Fire TV y la televisión. No se trata solo de aglutinar aplicaciones o vender dispositivos más potentes, sino de que todo lo que pueda ofrecer la tele, te lo de. Esconder la frustración tecnológica y devolver al usuario el placer de sentarse, darle al botón y, simplemente, disfrutar de lo que quiere.
