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España y el resto del continente europeo se encuentran en un proceso de cambio bastante fuerte, en el que se busca reindustrializar Europa para no tener tanta dependencia de otros países, sobre todo de China.

Uno de los últimos movimientos se ha dado en Francia, donde el presidente Emmanuel Macron ha asistido a un evento en la nueva fábrica en suelo francés de Vorwerk, la empresa creadora de la popular Thermomix.

Esta instalación es la consolidación de un eje industrial clave de la última expansión de la multinacional en territorio francés, en concreto en la localidad de Donnemain-Saint-Mamès.

Esta red integra de forma estratégica capacidades tecnológicas de Alemania y mano de obra cualificada en territorio galo, y ya ha fabricado 2 millones de unidades, pese a que la fábrica abrió en 2025. El complejo se ha convertido en un pilar fundamental para abastecer la alta demanda de electrodomésticos premium.

El líder del gobierno francés destacó en su discurso que la competitividad europea depende de combinar modernización y equipos eficientes. Asimismo manifestó que este tipo de colaboraciones transfronterizas infunden plena confianza en el tejido económico del continente.

La corporación familiar ha destinado cerca de 70 millones de euros específicamente en la construcción de este centro productivo. A esta cuantiosa cifra se añaden otros 70 millones invertidos en actualizar los talleres de Cloyes-sur-le-Loir.

Ambos movimientos de capital buscan estrechar la cooperación logística con la histórica sede central situada en Wuppertal. Las autoridades corporativas señalan que el apoyo institucional de las administraciones locales resultó completamente decisivo.

El director de operaciones afirmó que "los proyectos de gran escala necesitan una agilidad jurídica y confianza mutua que Francia supo garantizar". El directivo calificó el encuentro institucional como un claro símbolo del éxito que alcanza la colaboración público-privada.

Las nuevas líneas de montaje tienen la misión principal de sostener el despliegue global de su último robot de cocina, el TM7. Este modelo representa el lanzamiento comercial más exitoso en los 143 años de historia de la firma. Solo en el transcurso del año anterior se comercializaron más de 1,4 millones de unidades de estos dispositivos culinarios. De todas esas ventas, más de un millón correspondieron de forma exclusiva al modelo de última generación.

Choose France

Esta visita está en el marco de una nueva estrategia de Francia para reindustrializar el país, bajo el lema Choose France, Elige Francia.

El país ha logrado asegurar 93.000 millones de euros en compromisos de inversión extranjera durante la novena edición de esta cumbre empresarial. Así lo ha anunciado el propio presidente Emmanuel Macron, quien ha destacado que este volumen de capital, distribuido en 71 nuevos proyectos estratégicos, superará las promesas de todas las ediciones anteriores combinadas, que sumaban unos 87.000 millones de euros.

De acuerdo con el Elíseo, estas iniciativas se traducirán de forma directa en la creación de más de 15.000 puestos de trabajo y reafirman al país, por séptimo año consecutivo, como el principal receptor de capital extranjero en el continente europeo.

El gran protagonista de esta histórica recaudación ha sido el gigante tecnológico japonés SoftBank, el cual ha comprometido una colosal inversión de 45.000 millones de euros de aquí a 2031. El fondo asiático, en alianza con la firma francesa Schneider Electric, construirá centros de datos con una capacidad total de 3 GW en la región fronteriza de Hauts-de-France.

Enmmanuel Macron dando un disscurso Omicrono

Macron explicó que la decisión de la firma nipona responde a la sólida disponibilidad energética de Francia, un factor clave que ha permitido al país exportar grandes volúmenes de electricidad en los últimos años y posicionarse a la vanguardia de la infraestructura para la economía digital.

Además del fuerte impulso al sector tecnológico y los proyectos de inteligencia artificial, la cumbre ha diversificado su captación hacia otras áreas clave para la transición energética y el desarrollo industrial. Se han formalizado importantes flujos de capital dirigidos a la producción de semiconductores, el procesamiento de minerales críticos, la salud, la producción de acero y la electrificación de vehículos pesados y tractores.

Con estos acuerdos, París envía una fuerte señal a los mercados globales en medio de la compleja competencia comercial global, con reformas macroeconómicas orientadas a reducir el coste del capital y simplificar los trámites para atraer el talento internacional.