Los inodoros también viven su propia revolución tecnológica. De los modelos inteligentes populares en Japón y ya presentes en España se ha pasado a propuestas que prescinden del agua, sellan herméticamente los desechos o transforman la orina en vapor en sistemas pensados específicamente para gruistas.
Se trata de Etteliot, un revolucionario inodoro portátil ideado para grúas de construcción y caravanas que transforma la orina en vapor y que acaba con uno de los problemas más tabúes de las obras: la falta de aseos dignos.
En el sector de la construcción es habitual encontrar obras sin aseos o condiciones higiénicas que resultan inadecuadas, obligando a los obreros a improvisar para hacer sus necesidades.
En paralelo, este tipo de soluciones busca cerrar una brecha entre lo que exigen las normativas de seguridad e higiene y la realidad de muchos trabajos de obra, donde el acceso a un baño digno sigue siendo más una excepción que la norma.
Para los trabajadores, disponer de un aseo cercano y utilizable es un elemento básico de salud, prevención de riesgos y respeto en el entorno laboral. Etteliot, ideado en Francia, llega para dar la vuelta a esta situación: una caja compacta que cuesta 950 euros y que está diseñada para tratar la orina sin agua, sin productos químicos y sin vaciado, convirtiéndola en vapor.
Fácil de instalar
Los creadores de Etteliot señalan en su web que su objetivo es revolucionar el mundo de los inodoros y, para ello, han ideado esta caja de tratamiento de orina que cuenta con una innovadora tecnología.
Esta tecnología trata mediante electrólisis —proceso que separa los elementos de un compuesto por medio de la electricidad— en el interior y luego se evacua directamente in situ en forma de niebla inocua a través de una membrana ultrasónica y sin olores desagradables.
Etteliot, el baño portátil para gruistas y furgonetas camperizadas.
Por otro lado, la empresa cuenta también con un urinario con grifo que se integra en un inodoro móvil y que funciona según el mismo principio.
Etteliot, que tiene unas medidas compactas de 20 centímetros de largo y ancho y 12 cm de alto, tan solo necesita una alimentación de 12 V para funcionar, por lo que se puede instalar en grúas y en pequeñas instalaciones temporales.
Otra de sus claves es la instalación: apenas requiere un poco de bricolaje. La caja Etteliot se integra directamente en las grúas o urinarios móviles, incluso se puede fijar en inodoros secos con separación.
Gracias a su diseño versátil, este invento se adapta igualmente a múltiples entornos y usos (como en furgonetas camperizadas, autocaravanas, vehículos pesados, viviendas aisladas, autobuses o barcos), garantizando una instalación rápida, fiable y duradera.
Esquema del funcionamiento de Etteliot, el baño portátil para gruistas y furgonetas camperizadas.
Según sus creadores, el inodoro portátil Etteliot posee una autonomía de hasta 4,8 litros al día, que correspondería a que fuera usado por tres adultos o dos adultos y dos niños.
Otras soluciones
Además de ofrecer un elemento donde orinar, Etteliot ofrece otra serie de ventajas. Por ejemplo, acaba con las limitaciones, los olores y las tareas de mantenimiento, ya que debido al tratamiento por electrólisis, la orina se neutraliza y se transforma en una niebla inodora, sin residuos líquidos que gestionar.
También destaca por ser práctico y ecológico, al no usar químicos ni consumir agua; compacto, discreto y ultra sencillo, siendo fácil de instalar y rápido de mantener, con un mantenimiento semanal.
Además, dispone de dos años de garantía. En comparación con los sanitarios químicos tradicionales, Etteliot reduce la huella de carbono al eliminar el transporte y tratamiento de residuos, así como el uso de productos contaminantes.
Etteliot, el baño portátil para gruistas y furgonetas camperizadas.
La empresa cuenta actualmente con tres modelos de Etteliot. El primero es un urinario móvil de obra que es fácil de desplazar entre plantas. El segundo consiste en un aseo de grúa.
Este es un inodoro seco con separación y tecnología integrada, que también "es ideal para mujeres". Por último, el urinario de grúa compacto e higiénico sin vaciado de orina.
Cabe recordar que en muchas obras el acceso a los aseos sigue siendo una tarea complicada debido a la falta de espacio, múltiples plantas o la rotación rápida de equipos de trabajadores.
En la gran mayoría de casos, los obreros orinan al aire libre o usan botellas de plástico por falta de otras alternativas. Y aunque existen soluciones como los aseos secos, una obra necesita un dispositivo compacto, autónomo y que se pueda usar en altura.
Específicamente los operadores de grúa, quienes no pueden bajar a la cabina cada vez que tengan necesidad de ir al baño. Algo con lo que termina Etteliot, que llega con la idea de revolucionar la construcción.
Si la tecnología demuestra fiabilidad y resistencia, su siguiente salto natural podría ser hacia otros escenarios: festivales, grandes eventos, alojamientos temporales o entornos de emergencia, donde disponer de un baño digno sigue siendo, demasiadas veces, una carrera de obstáculos.
