La ausencia del trabajo por enfermedad o por lesiones en España ha aumentado en los últimos años: las incapacidades temporales han crecido un 60% desde 2017, según indica la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). En este informe, las enfermedades musculoesqueléticas y las respiratorias tienen los niveles más altos de incidencia.
Aunque la solución al problema implica a varios agentes, desde las propias empresas hasta la Seguridad Social, el estudio previo de los puestos de trabajo promete crear entornos laborales más cómodos y seguros. "La ventaja clara está en la reducción del absentismo laboral por culpa de enfermedades laborales y accidentes", explica José Alcaide, director de desarrollo de negocio de Smart Industry en Minsait, perteneciente a Indra Group.
Alcaide explica a EL ESPAÑOL-Omicrono cómo se pueden estudiar y diseñar puestos de trabajo mediante el uso de gemelos digitales, con el objetivo de reducir el riesgo de este tipo de lesiones y otros inconvenientes. En concreto, utilizan la herramienta Tecnomatix, creada por Siemens.
"Se parece al videojuego de los Sims. Este software es similar, pero con parámetros de la vida real", indica Alcaide. "Se diseñan puestos para hombres, para mujeres, para personas diestras, zurdas o con discapacidad... se pueden tener en cuenta todos los parámetros necesarios".
Tu gemelo en la oficina
Un gemelo digital es una representación virtual en constante evolución de un objeto, un sistema o un proceso. Por poner un ejemplo reciente, la Unión Europea está creando un gemelo digital sin precedentes para mejorar predicción meteorológica y estudiar la evolución de la biodiversidad o las pandemias.
Es una tecnología que se lleva aplicando desde hace años en numerosos ámbitos, como en la sanidad, donde se desarrollan gemelos de pulmones o corazones para simular de forma virtual el tratamiento que se pretende aplicar a un paciente. Lo mismo puede ocurrir con la gestión del hospital y simular la reorganización del personal antes de ponerlo en práctica en la vida real.
Captura de Tecnomatix
Por parte de Minsait, Alcaide revela que Tecnomatix se ha utilizado para diseñar puestos de trabajo que respeten la normativa de seguridad laboral en fábricas, oficinas y una amplia variedad de espacios. Incluso es posible analizar los flujos de personas para concretar la distribución de materiales y mobiliario.
Estos estudios se realizan en la fase inicial de diseño del espacio de trabajo, como puede ser un puesto de montaje con herramientas electrónicas de una fábrica, donde el operario está semisentado o de pie, en un taburete alto. Se tienen en cuenta toda clase de parámetros, desde la altura media de las personas del país en el que se opera hasta la iluminación del espacio.
"Nos hemos encontrado proyectos en los que hemos tenido que poner reposabrazos, ya no solo en la silla donde se sienta el operario, sino en la mesa, porque hay ciertos trabajos de profundidad dentro del escritorio", explica Alcaide.
Sensores en las muñecas
El primer paso es crear la simulación virtual del operario y el puesto, lo que supone uno o dos meses de trabajo. Después, se recrea el mismo prototipo en la vida real para comenzar la simulación de la que se recogen los datos.
En los casos en que se aplica esta tecnología, los trabajadores se colocan de 10 a 20 sensores en las principales articulaciones para registrar el movimiento real que realizará el empleado en el futuro. Cada tarea se repite dos veces para conseguir "una recreación virtual muy fiel a la realidad".
Simulación de un proceso de trabajo
De esta forma, el software va recogiendo todos los movimientos y esfuerzos de las articulaciones en la espalda, las muñecas o los codos. El objetivo final del informe es indicar el grado de peligrosidad, como el peso soportado, la torsión de la espalda o el cuello, entre otros aspectos.
Aunque ruidos y otros elementos no se tienen en cuenta en este estudio, la luz en el puesto de trabajo sí se analiza. "Si la persona tiene que hacer alguna operación que implica levantar una mano y le da sombra a otra parte que tenga que seguir viendo", el sistema permite detectarlo y corregirlo, explica Alcaide.
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Así, estos estudios de ergonomía ayudan a comprender la altura a la que deben colocarse todos los elementos del puesto de trabajo. "Si están dentro de los parámetros de la simulación, se da por bueno. Si alguno de los movimientos sale de los parámetros permitidos de la simulación, se itera y se vuelve a realizar otra vez el estudio".
El director de desarrollo de negocio de Smart Industry en Minsait recalca que la importancia de este proceso repercute en el prestigio de la empresa. "Trabajar para una empresa que cuida de los trabajadores aporta mucho beneficio intangible a nivel de contratación e imagen pública".
Los sectores industriales que más concienciados están a día de hoy en este aspecto son la industria del automóvil y la aeronáutica. Por ejemplo, los grandes fabricantes de automóviles tienen sus propios estándares en ergonomía y los incorporan al software para realizar la simulación, lo que ayuda a que sean "los que marcan tendencia".
