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El mundo del neumático sigue evolucionando, aunque a su ritmo, con inventos como una nueva "rueda motor" o la tecnología de rastreo inteligente que se ha introducido en distintos segmentos de la automoción.

Michelin y Continental usan etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID) que integradas en sus modelos más recientes se encargan de realizar un seguimiento a lo largo de la vida de cada neumático.

Es decir, que gracias a esta etiqueta se puede comprobar el momento en que salió de fábrica hasta su puesta en cada eje del vehículo.

Esta etiqueta ya aparece en los modelos más recientes de los neumáticos de los fabricantes premium y hay varias razones por las que su uso va a llegar a ser estándar en la industria.

Según Murata, el gigante japonés de la electrónica y uno de los mayores fabricantes de componentes del mundo, los fabricantes de neumáticos usan estas etiquetas para rastrear cada neumático en el proceso de distribución.

Una ilustración de un técnico revisando un neumático Michelin

Pero lo realmente interesante para el consumidor viene ahora. Justamente en la instalación de la etiqueta, y aunque varía según el fabricante, se integra en la estructura del neumático o como un parche interior fijo.

Una vez colocada, la etiqueta no se podrá retirar ni intercambiarse, lo que ayuda a proteger contra la falsificación y garantiza que ningún neumático recauchutado o usado sea vendido como nuevo por talleres sin escrúpulos.

Es un beneficio total para el consumidor que va a cambiar las cuatro ruedas de su coche y que en marcas como Michelin, no suele bajar de los 400 o 500 euros en un taller de prestigio para un utilitario como un Renault Clio.

Funcionan sin baterías y los mecánicos de un taller pueden utilizarlas para descargar información sobre el historial de un neumático específico desde una base de datos en la nube.

Las etiquetas RFID en la monitorización y mantenimiento del neumático

Podría incluir información sobre cuándo se fabricó o incluso la profundidad del dibujo registrada anteriormente, pero también es una forma muy sencilla de revisar si el neumático está afectado por alguna revisión.

Hay una vertiente muy interesante, ya que estas etiquetas ayudan a registrar en qué punto del proceso se encuentra el neumático, y si se destina al reciclaje o al desguace, quedarán marcados por igual.

El fabricante, al igual que el distribuidor de neumáticos, se benefician de un sistema rápido y eficaz para leer cada entrada de una goma a su almacén.

Un proceso que hasta la llegada de las etiquetas requería la supervisión manual, susceptible de errores, lo que podía propiciar la pérdida de unidades cuando las cifras de envíos y recepción no encajaban.

La marca Continental indica que solo los técnicos registrados en su servicio y que estén autorizados pueden usarlo para acceder a los registros completos del estado del neumático.

Según Michelin, más de 100 millones de neumáticos ya ruedan por las carreteras con esta tecnología. Es la marca referente en la introducción de esta tecnología al igual que por el rendimiento y durabilidad de sus gomas.

Desde 2022, fabricantes como Pirelli, Michelin y Goodyear han formado la asociación GDSO dedicada al despliegue del rastreo de neumáticos y al acceso y control de los datos de rastreo.