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Desde gafas diseñadas para personas con dislexia hasta coches eléctricos o plásticos biodegradables, los jóvenes inventores de España y todo el mundo siguen demostrando que la innovación no tiene edad. El último ejemplo llega de unos estudiantes alemanes que han desarrollado un robot capaz de retirar con mayor rapidez la nieve de las calles, una herramienta útil en temporales invernales como los que provoca estos días la borrasca Marta en España.

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Stuttgart (Alemania) han creado un innovador robot quitanieves autónomo e inteligente, denominado Lynx, diseñado para limpiar un tramo fijo de nieve lo más rápido y con la mayor precisión posible sin control humano.

En las zonas con gélidas temperaturas invernales, la mayoría de la gente tiene que quitar la nieve de la puerta de su casa usando palas, lo que supone una tarea algo tediosa y cansada.

Para acabar con ello, los estudiantes pensaron que, si existen robots que aspiran el suelo de las casas y cortan el césped, también deberían poder quitar la nieve de las calles. Por lo que se pusieron a trabajar en Lynx.

Un sistema modular

El grupo de estudiantes, que forma parte de ARTUS (Equipo de Robótica Autónoma de la Universidad de Stuttgart) presentó su nueva máquina en la Competición de Quitanieves Autónomos 2026 celebrada en Minneapolis, Estados Unidos, donde quedaron en la cuarta posición.

Así es Lynx, el robot quitanieves autónomo ideado por unos estudiantes

Un evento en el que participan universidades de todo el mundo, que diseñan y construyen sus propias máquinas quitanieves a las que les integran sensores, sistemas de control y hardware de movilidad para navegar de forma autónoma por terrenos helados y nieve densa.

Los estudiantes han estado trabajando y perfeccionando a Lynx durante un año. Se trata de un ingenioso robot quitanieves que tiene aproximadamente el tamaño de una lavadora, es robusto y puede soportar temperaturas gélidas y desplazarse por terrenos accidentados.

Técnicamente, está ideado como un sistema modular que permite a los subsistemas independientes realizar funciones específicas, interactuar entre sí a través de interfaces seleccionadas y solo cobran vida como un robot cuando trabajan juntos.

En estos módulos se incluyen sensores y cámaras que gestionan la percepción del entorno y la navegación. Es decir, esta combinación le permite detectar obstáculos, reconocer los límites del área de trabajo y ajustar su trayectoria incluso cuando la nieve acumula capas irregulares o tapa parcialmente el terreno.

Estos sensores recogen datos de forma continua y los envían al software de control, que interpreta la escena, calcula la mejor ruta y corrige el movimiento del robot para mantenerlo en el recorrido marcado sin intervención humana, incluso cuando encuentra hielo, nieve acumulada o irregularidades en el terreno.

Mientras que un algoritmo evalúa constantemente la posición del robot, calcula correcciones de rumbo y adapta la velocidad para maximizar tanto la cantidad de nieve retirada como la precisión del recorrido.

El robot quitanieves autónomo ideado por unos estudiantes. Universidad de Stuttgart Omicrono

Otro detalle interesante del diseño de Lynx es que incluye un chasis ágil accionado por cadena y una potente batería que, con unos 5 kWh, proporciona 290 veces más energía que la de un smartphone.

Estos dos últimos elementos también proporcionan tracción y resistencia en condiciones de frío. Al contar con un diseño modular, es posible sustituir accesorios como sopladores de hojas, podadoras o conjuntos de sensores adicionales para explorar y estudiar terrenos desconocidos.

Durante el concurso, los jueces destacaron la capacidad del robot para orientarse con precisión en un entorno hostil, con frío extremo, nieve densa y visibilidad reducida, donde muchos sistemas automatizados fallan o pierden fiabilidad.

"Optamos deliberadamente por un enfoque modular. La ventaja es que los módulos se pueden intercambiar, lo que permite adaptar el robot a diferentes tareas", señala en un comunicado Gall, uno de los estudiantes de la Universidad de Stuttgart.

Continuar su desarrollo

ARTUS tiene previsto volver a la competición en 2027 y sigue reclutando nuevos miembros para ampliar tanto las capacidades de Lynx como su investigación más amplia en sistemas autónomos.

"Queremos seguir desarrollando Lynx y planeamos adoptar otra plataforma. Nuestro objetivo es combinar hardware con software intuitivo para crear soluciones técnicas que puedan aplicarse en diversos campos", añade Gall.

El robot quitanieves autónomo. Universidad de Stuttgart Omicrono

Más allá de retirar nieve, Lynx abre la puerta a múltiples aplicaciones en las que un robot autónomo, robusto y modular puede moverse por terrenos complicados.

Gracias a su chasis de orugas, su batería de alta capacidad y la posibilidad de cambiar los módulos frontales y los sensores, podría emplearse para explorar y cartografiar terrenos difíciles, inspeccionar infraestructuras en zonas de difícil acceso o transportar material en tareas de logística en entornos industriales o rurales.

En escenarios de investigación, este tipo de plataforma también podría usarse para recopilar datos ambientales, apoyar proyectos científicos en climas extremos o actuar como vehículo de pruebas para nuevos sistemas de visión y navegación autónoma.

Cabe señalar que ARTUS es un grupo creado en mayo de 2024 por 20 estudiantes de diversas disciplinas de ingeniería, entre ellas geodesia, ingeniería aeroespacial, cibernética técnica, ingeniería mecánica e informática de la Universidad de Stuttgart.

De hecho, este grupo se creó para ofrecer a los estudiantes una experiencia práctica más allá de la teoría impartida en el aula y para explorar las aplicaciones de la robótica autónoma.