Los ladrillos son un elemento clave en la construcción, tanto en España como en el resto del mundo. Un material que sigue avanzando, con bloques de plástico que facilitan las tareas a los albañiles u otros que se construyen como Lego; y que también se usa para crear una innovadora batería térmica que acabará con las calderas de gas en la industria.
En Alemania ha comenzado la construcción de una innovadora batería térmica en la planta química de la empresa de materiales Covestro en la ciudad de Brunsbüttel formada por unos nuevos ladrillos capaces de almacenar calor y suministrar vapor sin depender del gas.
Desarrollada junto con la firma estadounidense Rondo Energy, esta batería térmica, denominada 'Rondo Heat Battery' se apoya en materiales sencillos, como son los ladrillos, para ofrecer una alternativa sostenible a la generación de vapor mediante combustibles fósiles, que se usan habitualmente en procesos industriales.
Almacenan calor
El proyecto aborda uno de los grandes desafíos de la industria pesada: generar vapor de forma constante sin combustibles fósiles, aprovechando el excedente de electricidad renovable para producir calor industrial disponible las 24 horas.
Representantes de Covestro con un ladrillo térmico.
El corazón del sistema son los ladrillos refractarios, que son parecidos a los que se usan desde hace años para acumular calor en los altos hornos de las acerías. También destacan los sensores, el control digital y la integración con la red eléctrica.
El funcionamiento de la 'Rondo Heat Battery' es el siguiente. La batería se carga cuando los precios de la electricidad bajan debido a la alta producción de energías renovables (como la eólica o solar).
En ese instante, la electricidad se transforma en calor que se almacena en miles de ladrillos. Pasadas unas horas o incluso varios días, el calor se libera para alimentar una caldera convencional que genera vapor de alta temperatura sin emisiones directas ni necesidad de combustibles fósiles, como el gas.
Con electricidad procedente de fuentes de energía renovables, con este sistema se puede generar de forma continua una cantidad constante de vapor. Y esto da como resultado una continuidad para la fábrica y flexibilidad para la red.
De hecho, el objetivo de este proyecto es reemplazar las calderas de combustibles fósiles en plantas industriales de operación continua.
Covestro asegura en un comunicado que su instalación en Brunsbüttel tendrá una capacidad de 100 MWh térmicos y está diseñada para cubrir aproximadamente el 10 % del vapor que necesita el complejo; lo que ahorrará hasta 13.000 toneladas de emisiones de CO₂ al año.
Finales de 2026
La batería térmica está prevista para entrar en funcionamiento a finales de 2026. Para Covestro, la generación de vapor es una parte esencial del proceso de producción y representa una gran parte del consumo energético.
En la planta de Brunsbüttel, el vapor se sigue generando con gas natural. Y basándose en la experiencia que logren con la 'Rondo Heat Battery', la empresa está evaluando la posibilidad de implementarla a mayor escala.
"Como empresa innovadora, siempre nos entusiasma poder seguir desarrollando y probando ideas prometedoras que nos acerquen a nuestros objetivos de economía circular y producción climáticamente neutra", subraya en un comunicado Thorsten Dreier, director de tecnología de Covestro.
Esquema del funcionamiento de los ladrillos térmicos como batería.
"La batería térmica es una de esas ideas: una nueva tecnología que nos permite avanzar un paso más en nuestro camino hacia un futuro sostenible", añade. Para el estado alemán de Schleswig-Holstein, el proyecto representa un paso importante en el camino hacia la neutralidad climática del estado.
Así lo destaca Tobias Goldschmidt, ministro de Transición Energética, Protección del Clima, Medio Ambiente y Naturaleza del estado: "La rápida expansión de las energías renovables impulsa nuestra sede en Schleswig-Holstein y posibilita proyectos de futuro como la batería térmica".
El político asegura que "Covestro y Rondo demuestran de forma impresionante cómo impulsan la transición energética con fuerza innovadora, conocimientos tecnológicos y plena confianza. Proyectos como este contribuyen significativamente a la soberanía energética y a la consecución de nuestros objetivos de neutralidad climática".
Eric Trusiewicz, director ejecutivo de Rondo Energy, afirma en el comunicado que a medida que las energías renovables se expanden, "generan cada vez más periodos diarios de electricidad abundante y económica". Y alerta que la industria europea "necesita energía fiable y asequible para mantenerse competitiva".
Gracias a su batería térmica hecha con estos ladrillos, las dos empresas han demostrado que "el calor industrial limpio puede ser altamente fiable y una herramienta eficaz para equilibrar la red, a la vez que construimos la infraestructura energética necesaria para fortalecer la base industrial y la seguridad energética de Europa".
En conjunto, esta tecnología anticipa un futuro en el que la energía eólica y solar no solo abastezca hogares y transporte, sino también calderas, hornos y procesos industriales de gran demanda energética.
En zonas con abundante generación renovable, estas baterías térmicas podrían actuar como puntos de equilibrio, almacenando el exceso de electricidad y liberando calor justo cuando el sistema lo requiere.
A medio plazo, su integración con redes de calefacción urbana, plantas de hidrógeno verde o tecnologías de captura de dióxido de carbono (CO₂) podría dar forma a ecosistemas energéticos locales, donde ciudad e industria compartan infraestructuras y beneficios.
