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Los técnicos encargados de investigar las causas del accidente ferroviario de Adamuz, que ha provocado al menos 41 muertos, están centrando la investigación en la rotura de la vía por un mal embridamiento como la posible causa del descarrilamiento del tren de Iryo.

La investigación de este terrible accidente ha rescatado informes anteriores y avivado el debate sobre el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria en España. En agosto de 2025, los maquinistas del sindicato SEMAF mandaban el aviso, advertían que el deterioro de las vías

Los maquinistas solicitaron entonces que se redujera la velocidad de los trenes a no más de 250 km/hora. A mayor velocidad, aumentan las fuerzas dinámicas y la sensibilidad ante pequeñas irregularidades, amplificando vibraciones y esfuerzos en carril, traviesas y balasto. Los trenes accidentados no viajaban a mayor velocidad.

Investigadores de la Guardia Civil analizan la vía por la que circulaba el tren Iryo siniestrado este domingo.

En una entrevista para Onda Cero, Diego Martín Fernández, secretario general del Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (SEMAF) ha indicado que la carta pretendía reforzar los estándares de mantenimiento por una cuestión de comodidad para los pasajeros y empleados del servicio. "De haber tenido indicios de un riesgo realmente grave, habríamos tratado de paralizar el servicio", ha dicho.

Hay que recordar, que la vía de Adamuz había terminado de renovarse en mayo, aunque se valora un posible fallo en la soldadura manual. No obstante, la preocupación por las vibraciones durante los viajes se ha extendido entre la población. Aun así, los expertos advierten que roturas como esta no son frecuentes.

Por qué vibran los trenes

Cuando el tren vibra mucho o genera un ruido excesivo durante un tramo, es fácil pensar que la vía o las ruedas están a punto de romperse. Sin embargo, los expertos advierten que la respuesta es justo la contraria.

Las vibraciones, por lo general, suelen deberse a un desgaste superficial cuando el riel se ondula y las soldaduras se desgastan por el uso y paso del tiempo. Esto genera un pequeño bache que hace que el tren se agite más y haga ruido al pasar.

Aunque puede ser un indicativo de que la infraestructura requiere de mantenimiento, las roturas como las que podría ser la causa del reciente accidente son muy poco habituales. Los trenes están diseñados para soportar esos pequeños baches y vibraciones durante el trayecto.

En vez de una rotura, se forma una onda que puede tener solo unas pocas décimas de milímetro de profundidad, pero provoca que el tren vibre. En cambio, la rotura se produce por la tensión interna que acumulan materiales tan duros como el acero del que están hechas las vías. Cuando se produce esa fractura, el golpe es seco y no avisa como pueda parecer con las vibraciones.

La principal causa sería el aumento del uso. En la carta, el sindicato advertía que en las líneas liberalizadas se veía un desgaste mayor por el aumento del tráfico en los últimos años. "Si la infraestructura está peor, los trenes también sufren, es un círculo vicioso", ha explicado en la entrevista Martí Fernández.