Al mismo tiempo que SpaceX prepara su gigantesca nave Starship para su primer vuelo orbital que será en los próximos meses, el Falcon Heavy culmina su segundo vuelo militar, tras pasar años sin actividad. La empresa de Elon Musk se pone de nuevo al servicio de la Fuerza Espacial de Estados Unidos su cohete más potente en operativo culmina con éxito una misión que se ha podido seguir este domingo en directo desde España.

El Falcon Heavy regresaba al espacio desde el Centro Espacial Kennedy (KSC) de la NASA en Florida a las 23:56 horas de España este domingo 15 de enero. La misión USSF-67 llevó a órbita una serie de satélites militares destinados a las comunicaciones y apoyo táctico para las tropas, funciones que se han incrementado con la guerra de Ucrania y en las que colabora España.

En el directo se ha podido apreciar cómo las dos etapas del Falcon Heavy se separaban y el USSF-67 regresaba a Tierra. El propulsor central del USSF-67 es un vehículo nuevo que no tiene la oportunidad de reutilizarse en otros viajes, al contrario que los propulsores laterales que aterrizaron de manera segura en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral.

Esta fase central se hundió en el océano Atlántico como estaba previsto poco después del despegue y de haber consumido su combustible para regresar en el punto exacto. La etapa superior del Falcon Heavy, por el contrario, siguió ascendiendo con las cargas útiles hasta la órbita. Esta parte del viaje no se mostró en el directo que se había cerrado tras el regreso del propulsor.

El satélite principal del USSF-67 es el Continuous Broadcast Augmenting SATCOM 2 (CBAS-2), que se dirige a la órbita geoestacionaria, a unos 35.700 kilómetros sobre la Tierra. "Proporcionará capacidades de retransmisión de comunicaciones en apoyo de nuestros líderes superiores y comandantes combatientes", ha indicado la Fuerza Espacial de EEUU en un comunicado, como refleja Space.com.

Cohete de SpaceX llegando a la órbita SpaceX Omicrono

Al cohete también se subieron otras cargas como el propulsor ESPA de larga duración (LDPE-3A) que puede albergar hasta seis satélites pequeños, cinco de los cuales los ocupó la Fuerza Espacial con satélites como Catcher y WASSAT, de los que hay menos información, que pretenden proporcionar información al sistema responsable de mantener las capacidades de acción de los soldados en el campo de batalla, como las inclemencias climáticas.

El resto de equipos a bordo del LDPE-3A son prototipos operativos para "mejorar la conciencia situacional y un prototipo operativo de carga útil de criptografía/codificación de interfaz que proporciona una capacidad de comunicación segura entre el espacio y la tierra", escribió la Fuerza Espacial en el comunicado.

El Falcon Heavy empieza a coger ritmo, este es el segundo lanzamiento que realiza en pocos meses tras un parón de más de tres años causado por los retrasos de los clientes para terminar sus cargas útiles. En esta espera el rey de los cohetes ha quedado desbancado por el inmenso cohete de Artemis el SLS, pero pronto podría llegar el Starship para disputar ese puesto.

También te puede interesar...