Las estrategias y recursos del ejército ucraniano para hacer frente a la invasión rusa, pese a su evidente desventaja numérica y de poderío militar, siguen sorprendiendo a propios y extraños. Cuando se cumplen cerca de tres meses desde el inicio de las hostilidades, además de solicitar ayuda a países como España, el ejército de Ucrania no ha dudado en convertir camionetas en plataformas lanzamisiles o en aprovechar los fallos de diseño en tanques o helicópteros rusos. Ahora se ha desvelado otra de sus tácticas: utilizar motos eléctricas para sus equipos de francotiradores

En los últimos años los vehículos eléctricos, especialmente las motos, habían despertado gran interés por parte de ejércitos de todo el mundo, incluidas las fuerzas especiales de EEUU, por sus múltiples ventajas sobre el terreno frente a vehículos de combustibles fósiles, pero hasta ahora no se habían empleado en un conflicto armado a esta escala.

En este contexto resulta especialmente relevante la historia de los vehículos de la empresa ucraniana Eleek, que ha adaptado para uso militar su modelo Atom, un híbrido entre bicicleta eléctrica y moto de cross que ahora está siendo utilizada por varios escuadrones de francotiradores ucranianos.

Rápida y silenciosa

Tras el inicio de la guerra, el propietario de la empresa entregó todos los vehículos que tenía a los militares para intentar contribuir en la medida de lo posible a la resistencia frente a la invasión rusa. Ahora, por encargo del ejército, su fábrica ha empezado a producir Atom Military, un modelo adaptado a las operaciones de combate del ejército.

Motos Eleek Atom Military Eleek Omicrono

Atom Military es ligera, ya que apenas llega a los 60 kg, puede recorrer hasta 150 km con una carga de 5 horas y es capaz de transportar hasta 150 kg Gracias al motor eléctrico chino QuanShun V3 205 3000 W 4T, Atom permite viajar sin generar apenas ruido a velocidades de hasta unos 90 kilómetros por hora. También puede ser utilizada en "modo de bicicleta" si es necesario, para ahorrar batería en caso de que esté a punto de agotarse o para no quedarse en mitad del fuego cruzado si ya está agotada.

Las motos incluyen un USB opcional para cargar todo tipo de dispositivos y una toma de corriente de 220 V, de modo que no necesitan pesadas y voluminosas baterías adicionales o enchufes especiales. "Ya han conseguido visitar algunos puntos calientes, ayudando a sus conductores a realizar con éxito sus tareas", dice la empresa en su página de Facebook sin aportar más detalles.

Francotiradores motorizados

"Tenemos que llegar y marcharnos rápido, así que necesitamos motocicletas eléctricas", declaró Mamuka Mamulashvili, veterano de las guerras de Abjasia, Chechenia y Tsjinvali que ejerce como comandante de la Legión Georgiana integrada en el ejército ucraniano a The War Zone. No hay ningún otro vehículo tan rápido y silencioso en el arsenal de Ucrania, así que se ha convertido en un recurso vital, sobre todo para los francotiradores.

Motos eléctricas como Atom Military, a unos 4.200 euros la unidad, se han convertido en un complemento fundamental para el éxito de estos especialistas en acertar a sus objetivos desde largas distancias. Gracias a ellas pueden apostarse en un lugar para disparar durante cinco o diez minutos y luego salir rápidamente de ahí, antes de que los rusos dirijan los obuses de su artillería sobre dicha posición.

Así, los soldados equipados con estas ligeras motos todoterreno, con suspensión, frenos y ruedas de cross, pueden llegar imperceptiblemente a zonas favorables para el ataque, incluso si están situadas cerca de las posiciones enemigas, y marcharse sin ser detectados.

Mensajería

Los mandos ucranianos también utilizan este tipo de vehículos como medio de comunicación alternativo. Si los rusos consiguen cortar las rutas tradicionales de comunicación en algún lugar o utilizan sistemas de guerra electrónica capaces de interceptar mensajes, los soldados pueden utilizar estas motos para mantener el contacto entre distintos batallones en el frente, una versión moderna de la hazaña que dio origen al maratón.

Moto Eleek Atom Military Eleek Omicrono

Además, gracias al reducido tamaño del motor y el escaso calor que genera, los mensajeros pueden pasar desapercibidos frente a la detección por imagen térmica. Es una ayuda inestimable para que los soldados motorizados puedan eludir la vigilancia de los drones rusos.

Sus especificaciones técnicas también hacen de estas motos híbridas una buena alternativa para transportar pequeños cargamentos de material sin ser descubiertos por el enemigo, o proporcionar un rápido auxilio a los militares heridos si son conducidas por médicos o enfermeros. 

Tendencia mundial

El uso de motocicletas eléctricas y e-bikes para uso militar es algo cada vez más habitual. Por ejemplo, las fuerzas armadas de Noruega empezaron a probar bicicletas eléctricas con neumáticos gruesos en aplicaciones de vigilancia de fronteras en 2018.

E-bikes Stealth del ejército australiano Australian Government Department of Defense Omicrono

Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Nueva Zelanda empezaron a probar las bicicletas eléctricas UBCO en 2020 para patrullar zonas estratégicas, mientras los soldados australianos llevan un año probando las capacidades de las bicicletas eléctricas Stealth.

Además de los equipos de operaciones especiales de EEUU, múltiples unidades de las fuerzas especiales de distintos países de Europa y Oriente Medio también están probando bicicletas eléctricas de montaña de alta potencia para comprobar su eficacia en distintos tipos de terreno.

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