El sobrepeso y la obesidad es uno de los mayores riesgos para la salud que tienen los ciudadanos de España. Un riesgo que se ha incrementado durante la pandemia ya que la gran mayoría de españoles han ganado peso durante el confinamiento. Ahora, un grupo de investigadores la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) y del Reino Unido han diseñado un dispositivo que presume de ser el primero para perder peso en el mundo. 

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El sistema para hacerlo no es tan sofisticado como podría parecer: obliga a quien lo lleva puesto a mantener la boca cerrada -literalmente-, con lo que evita el picoteo entre horas y saltarse así una dieta. Quien lleve el equipo puesto tendrá que hacerlo junto a una dieta puesta por un endocrino, pues la idea de los desarrolladores del proyecto es que la persona se alimente exclusivamente a través de una dieta líquida, al menos en su primera fase. 

El DentalSlim Diet Control se trata de un dispositivo intraoral, que es colocado en los dientes traseros por un dentista y utiliza pernos con imanes para evitar que quien lo lleve puesto abra la boca. Ésta tan sólo podrá abrirse unos 2 mm. La idea es que el usuario pueda alimentarse a través de una dieta líquida, pero mantenga permite la libertad de expresión y no restringe la respiración.

Imanes que bloquean la boca

La idea de cerrar la mandíbula para que la persona no pueda comer no es nueva. En la década de los 80 dentistas y médicos probaron fijar la mandíbula de pacientes como elemento clave para ayudar en la pérdida de peso, especialmente en casos en los que la persona no era capaz de contenerse por sí misma.

Ese tratamiendo dio buenos resultados en lo que a pérdida de peso se refiere, siendo comunes que los pacientes experimentasen reducciones de peso de entre 20 y 30 kilos en seis meses. Sin embargo, muchos desarrollaron afecciones psiquiátricas agudas, otros enfermedades dentales, desplazamiento de mandíbula e incluso existía el riesgo de asfixia si el paciente vomitaba, ya que no podrían abrir la boca. 

Este dispositivo quiere adaptar esa idea con un nuevo concepto basado en imanes. El DentalSlim Diet Control cuenta con imanes de campo cerrado que bloquean la mandíbula, lo que da como resultado una apertura de la boca limitada, por lo que es posible un grado razonable de habla normal con claridad. En este caso, se adaptó la resistencia de los imanes, así como se ha realizado un diseño con silicona para que el mecanismo evite una fricción molesta con la mejilla. 

Instalación del sistema. Nature

Los creadores del dispositivo explican que es mucho menos invasivo que la técnica que se usaba en 1980 y que "un dentista puede aplicar el dispositivo en unos 20 minutos después del entrenamiento básico y es fácil de colocar y quitar", explica el investigador principal del proyecto, el profesor y vicerrector adjunto de ciencias de la salud de la Universidad de Otago, Paul Brunton. Aunque reconoce que es necesario el seguimiento regular tanto de un médico, como un endocrino y un dentista.

Además, se incorporó una característica de seguridad en el dispositivo que permitía la desconexión remota del mismo y al instante en de emergencia (como un ataque de pánico o riesgo de asfixia). Los impulsores del estudio pidieron tanto al paciente como a una persona de confianza que llevasen en todo momento el dispositivo a mano, para activarlo si hubiese sido necesario. Aunque explican que no hizo falta.

"La belleza de esto es que una vez que los pacientes están equipados con el dispositivo, después de dos o tres semanas pueden desconectar los imanes. Luego podrían tener un período con una dieta menos restringida y luego volver al tratamiento", detalla el investigador.

6 kilos menos en 14 días

Brunton asimismo indica que el dispositivo será "una herramienta eficaz, segura y económica para las personas que luchan contra la obesidad". Lo coloca un dentista, el usuario puede soltarlo en caso de emergencia y puede colocarse y quitarse repetidamente.

Brunton explica que lo que propicia el dispositivo a las personas que luchan contra la obesidad es establecer nuevos hábitos y cumplir con una dieta baja en calorías durante un periodo de tiempo determinado, "realmente pone en marcha el proceso". 

Los ensayos realizados en 7 pacientes obesos y sanos usaron los dispositivos durante 14 días, un tiempo en el que la pérdida media de peso fue de 6,36 kilogramos (en torno al 5% de su peso corporal), al tiempo que estuvieron alimentados a través de una dieta líquida que les aportaba 1.200 calorías diarias. 

Profesor Paul Brunton. Otago University

El estudio publicado en Nature refleja que los participantes tenían problemas para pronunciar algunas palabras "sólo ocasionalmente" se sentían tensos y avergonzados. Asimsimo, pese a tener imanes en la boca "casi nunca" informaron un cambio en la sensación del gusto o se sintieron incómodos al beber. Sin embargo, sí llegaron a dejar claro que sentían que la vida en general era menos satisfactoria, pese a todo se mostraron motivados para seguir perdiendo peso durante más tiempo.

Este procedimiento es agresivo con respecto a otras dietas y programas para perder peso, sin embargo, este procedimiento bucal quiere ser la alternativa a la cirugía bariátrica, cuyos pacientes "viven con las consecuencias de eso de por vida, que pueden ser bastante desagradables".

El propio Brunton reconoce que aunque hay pacientes que realmente quieren perder peso, a otros les cuesta comprometerse, por lo que han ideado el dispositivo. Sin embargo, también explica que puede ser el invento perfecto cuando el paciente se tiene que someter a una operación de algún tipo, necesita obligatoriamente perder peso para hacerlo y por sí mismo no es capaz de afrontar una dieta.