El mantenimiento de aeronaves, como una de las ramas de la aeronáutica, es una de las industrias más avanzadas del mundo. Las piezas con las que se reparan los aviones deben contar con unas características muy concretas que deben pasar todo tipo de controles. Más todavía si esos aviones van a volar países como España, perteneciente a la Unión Europea, con unos controles férreos donde cada cambio es estudiado meticulosamente.

Noticias relacionadas

Y al igual que los aviones van evolucionando, los métodos de mantenimiento hacen lo propio aprovechándose de tecnologías como la impresión en 3D. Uno de los fabricantes que lo está utilizando es Saab, el departamento de aviones militares de los suecos ya está probando cómo piezas hechas con impresoras 3D funcionan en sus cazas.

Las ventajas son infinitas, pasar de tener stock de cada uno de los cientos -cuando no miles- de componentes de las aeronaves requiere de un despliegue logístico importante. En cambio, disponer de unas cuantas máquinas de impresión 3D y material en bruto es mucho más flexible.

Imprimir cazas

Las primeras pruebas en vuelo llevadas a cabo por Saab se produjeron el pasado 19 de marzo de este 2021 en las instalaciones de la compañía en la ciudad sueca de Linköping. Días antes de tan señalada fecha, se instaló una pieza impresa en 3D a una de las unidades que tiene Saab para realizar pruebas de su modelo Gripen, la estrella de la compañía.

Pieza impresa en 3D Saab Omicrono

La pieza fue impresa mediante fabricación aditiva utilizando un polímero de nylon llamado PA2200. Como primera piedra en lo que promete ser un nuevo sistema de fabricación de piezas para reparaciones rápidas. Un escenario que se da cuando el caza se encuentra desplegado en alguna misión y sufre daños lejos de las bases de reparaciones tradicionales.

El proceso de fabricación fue aparentemente sencillo, tal y como recoge la propia Saab en un comunicado. Afirman que no contaban con un modelo a ordenador de la pieza a cambiar, así que utilizaron un escáner para sacar una pieza exacta. Solo que en lugar de seguir un procedimiento de fabricación tradicional a base de moldes y mecanizado, la impresora 3D hizo la pieza desde cero con las mismas medidas.

"La inspección inicial después del vuelo de la pieza fue muy positiva y mostró que no se habían producido cambios estructurales durante el vuelo", ha declarado Hakan Stake, gerente de contratos de mantenimiento de Gripen y gerente del proyecto de desarrollo. Stake también indica el potencial de esta tecnología en los talleres ambulantes que las fuerzas armadas deben montar en sus campamentos.

Saab Gripen Saab Omicrono

"Ya no se tendrá que recurrir a reparaciones de emergencia ni canibalizar otras aeronaves averiadas", señala Stake. Que también permite reducir el tiempo de mantenimiento de los cazas afectados incrementando así su disponibilidad para dar servicio aéreo.

Más pruebas

Por el momento, Saab anuncia que para lograr el objetivo de poner en funcionamiento esta tecnología, se requieren un mayor número de pruebas. Y es que este hito es tan solo el último de los pasos de un programa que Saab inauguró en el año 2017 cuando la compañía cofundó un consorcio cuyo fin es el de promover esta tecnología.

"Este vuelo de prueba de un componente con impacto operaciones es un paso importante ya que una aeronave, incluidas todas sus piezas, siempre tiene que cumplir con los requisitos más estrictos de aeronavegabilidad", ha dicho Ellen Molin, vicepresidente senior y directora del área comercial de mantenimiento y servicios de Saab.

Saab Gripen Saab Omicrono

En cuanto al siguiente paso, desde la compañía apuntan a la necesidad de buscar un material alternativo al PA2200. En concreto, uno que sea igualmente flexible pero que logre resistir el frío extremo que se alcanza cuando las aeronaves ascienden. Al mismo tiempo que desarrollarán un sistema de contenedores que permitirá realizar el despliegue de impresoras 3D allá donde sean requeridas.

También te puede interesar...