Estamos yendo de cabeza a una era en la cuál lo digital manda. Atrás quedaron aquellos tiempos en los que apilábamos CDs y DVDs en nuestra habitación para escucharlos en nuestro Walkman, ordenador o equipo de música. Ahora los formatos físicos están cada vez más obsoletos y buena prueba de ello es el auge cada vez más importante de los servicios online frente a alternativas como estos discos.

Pero si ha habido una tecnología incomprendida en estos años ha sido el minidisc. Estos pequeños discos tuvieron su auge, pero poco a poco fueron los más afectados por la era digital hasta pasar a un plano cada vez más secundario. Hoy en día están próximos a estinguirse, pero no todo está perdido: se siguen fabricando.

El minidisc no se ha rendido: Japón los sigue fabricando

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Estos minidiscos no han tenido jamás el éxito y el auge de sus hermanos mayores, los discos compactos normales. En EE.UU no tuvieron apenas representación y aunque se usaron en Europa no tuvieron el éxito deseado. No obstante, en Japón sí que tuvieron muchísimo éxito y se convirtieron en todo un estándar. Es más que obvio que estos minidisc están próximos a desaparecer, pero aún resisten.

Esto es debido a que a día de hoy sólo una empresa los fabrica, Teac. Sony, por su parte, aún sigue apoyando dicha industria ya que aunque dejó de vender en 2013 reproductores que soportaran este formato sigue fabricando minidiscos en blanco para apoyar a los reproductores existentes. Y todo esto es sorprendente ya que el minidisc, debido a su historia, debería haber muerto tiempo atrás.

Estos discos empezaron su andadura en 1991, es decir, hace nada más ni nada menos que 28 años. Tenía muchas ventajas respecto al CD convencional; era más compacto y se podía transportar con más facilidad, no saltaba del walkman cuando lo abrías y estos estaban recubiertos por una funda de plástico. No obstante, el CD estaba tan instaurado que pocos usaron el MD más allá de los nipones.

Tras esto, llegó el iPod y posteriormente el iPhone. Sí, no tuvieron un éxito abismal en Japón, pero tuvieron un efecto colateral: el impulso de la era digital que vivimos hoy. Spotify, YouTube y demás servicios nos aportaban música online sin tener que llevar más que el aparato reproductor que hoy en día es nuestro teléfono móvil. Si el MD era ya un producto de nicho, estos avances terminaron por acabar con ellos casi definitivamente. Un dato que habla bien de esto es que el mayor pico de ventas que tuvo el MD fue hace ya 19 años, en el 2000.

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Hoy en día, Teac ha afirmado que aunque sigue fabricando y vendiendo estos discos cesará su producción en los próximos años. Los CD que han tenido un escenario mucho más a su favor estos años también están cada vez más obsoletos y apenas se usan salvo en contadas ocasiones. A si que aunque la muerte de estos geniales minidisc esté anunciada, siempre recordaremos esos tiempos en los que llevábamos nuestro walkman con orgullo y escuchando algunas de nuestras canciones favoritas.

Foto de portada: Wikipedia / Amp1010

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