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Tecnología

530 millones de euros gastados en un submarino que no flota

Seguramente Isaac Peral temblaría en su tumba al ver esta noticia y más si supiera que este submarino lleva su nombre. Además si añadimos el tema económico tal y como está España, ya no solo es innecesario un gasto tan elevado en un submarino mientras que por otra parte se recorta en sanidad o educación pero el tema político puede tener cabida en medios más afines para tales temáticas.

El “Isaac Peral” era el primero de una generación de cuatro submarinos de una versión más avanzada de los submarinos Clase S-80 de la Armada Española el cual estaba previsto que fuera botado este mismo año y entregado a la Armada en marzo de 2015 sin embargo se ha cometido un gravísimo error en su construcción hasta el punto de retrasar su botadura hasta uno o dos años más tarde de lo previsto por “sobrepeso” y es que, cuando parecía que el Isaac Peral iba a estar listo para llegar a tiempo a su botadura, un “ligero” error de cálculo ha hecho que el submarino pese entre 75 y 100 toneladas de más lo cual pone en peligro su flotabilidad y posibilidad de emerger.

Para solucionar esto, Navantia, la constructora naval responsable de su construcción tendrá que rediseñar de nuevo todo el submarino para poder solventar este problema por lo cual, además del retraso de 1 o 2 años para su botadura, sumando a su presupuesto de 530 millones de euros gastados para el mismo unos 7,3 millones de euros más sumándose a los 30 millones de euros aproximadamente para mantener a punto el submarino Tramuntana S.74, uno de los 2 submarinos que tiene activos la Armada Española.

Este no es el primer problema con el que se encuentra el Isaac Peral dado que ya se topó con otro con anterioridad debido a su sistema innovador de reflote mediante un sistema de propulsión independiente del aire (AIP). Esta innovación conlleva a que a diferencia de los submarinos diesel anteriores, el Isaac Peral evitaría tener que emerger cada pocas horas y hacerlo cada 15 o 20 días equiparándose en autonomía casi con submarinos nucleares pero este sistema falló durante las pruebas del mismo. El procesador de bioetanol, que produce hidrógeno mediante este mismo materia falló a la hora de miniaturizar un procesador a gran escala de demostración y el prototipo se quemó.

Por parte del Ministerio de Defensa se intentó minimizar el daño sufrido argumentando que estas cosas son habituales y de lo más normales aunque, por otra parte este tipo de errores sumando el hecho de la situación económica de España no parece ser la decisión más acertada.

Fuente: RT.com