El avance de la inteligencia artificial generativa (IAG) ha materializado una alarmante amenaza para la privacidad en internet.
Un estudio del Institute for Strategic Dialogue (ISD) revela cifras impactantes sobre este fenómeno tras identificar 181 páginas web que ofrecen herramientas conocidas como "nudify".
Estos portales, capaces de transformar fotografías convencionales en falsas imágenes íntimas mediante tecnología deepfake, acumulan en conjunto alrededor de 40 millones de visitantes únicos al mes.
Esta abrumadora demanda demuestra cómo cualquier foto pública puede convertirse, sin conocimiento ni consentimiento de la víctima, en materia prima para crear contenido sexual artificial.
El impacto psicológico de estas prácticas es devastador, independientemente del origen técnico del material.
"Que una imagen sea falsa no significa que el daño también lo sea. Hoy basta con disponer de una fotografía para generar contenido sexual aparentemente realista y utilizarlo como una forma de humillación, acoso o presión sobre otra persona", señala en un comunicado Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España.
"Por eso es importante reducir la cantidad de información e imágenes que dejamos expuestas, pero también saber reaccionar rápidamente si algo así ocurre", añade el experto.
Hacker.
Este problema afecta críticamente a los menores; estudios recientes indican que casi la mitad de los adolescentes ya ha estado expuesto a estos contenidos sintéticos en la red.
Prevenir estas agresiones exige adoptar una postura proactiva respecto a nuestra huella digital. ESET recomienda revisar periódicamente la privacidad en las redes sociales para restringir quién puede acceder a nuestras fotografías personales.
También resulta fundamental proteger las cuentas mediante contraseñas únicas y la autenticación de doble factor, evitando que los atacantes roben material privado.
Además, la firma de ciberseguridad aconseja extremar la precaución al utilizar aplicaciones que exigen subir imágenes, recordando que su disponibilidad en las tiendas oficiales no garantiza de forma automática un manejo ético, privado o seguro de nuestros datos.
Si una persona se convierte en víctima de un falso desnudo, la regla de oro es no ceder jamás ante las amenazas ni negociar con el extorsionador.
El primer paso es salvaguardar todas las pruebas, como mensajes, enlaces y capturas de pantalla, antes de bloquear al agresor.
Posteriormente, se debe solicitar la retirada del contenido a las plataformas y emplear servicios como StopNCII o Take It Down.
En España, el Canal Prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos permite solicitar la retirada urgente del material difundido ilícitamente, siendo también vital acudir a los buscadores para desindexar el contenido y a las autoridades policiales si hay chantaje.
Cabe señalar que, para combatir esta amenaza, Europa está endureciendo su regulación. A partir del 2 de diciembre de 2026, el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea prohibirá las prácticas relacionadas con la generación de contenido íntimo de personas reales sin su consentimiento.
Este escudo normativo se complementa con la directiva europea sobre violencia digital, enfocada en frenar la difusión no consentida de deepfakes sexuales, que los Estados miembros deberán incorporar a sus legislaciones nacionales antes de junio de 2027.
Estas medidas buscan establecer un firme muro de contención legal frente al uso malintencionado de la tecnología.
