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El culebrón de Grok y el desnudo indiscriminado de mujeres a manos de Grok, el chatbot de IA de X, no parece cesar, incluso después de que la madre de uno de los múltiples hijos del magnate se viera afectada.

Las sucesivas investigaciones que se han suscitado sobre X, tanto por parte de organismos externos como los ubicados en la Unión Europea, llevaron a que Elon Musk implementase medidas de seguridad. No han servido para nada.

El periodista Robert Hart de The Verge pudo comprobar que efectivamente, Grok sigue desnudando a gente. No solo eso; demostró que aún era relativamente fácil obtener imágenes sexualmente explícitas con un poco de esfuerzo.

Grok no ha mejorado nada

Cuando estalló la polémica, se supo que Grok no se había centrado únicamente en desnudar o sexualizar mujeres. Menores de edad y adolescentes también se vieron involucradas en esta deplorable tendencia.

El pasado 14 de enero, Elon Musk negó que se hubieran dado imágenes de menores. "No tengo conocimiento de ninguna imagen de menores desnudos generada por Grok. Literalmente ninguna", dijo Musk.

En este mensaje, Musk dejó claro que Grok cumplía con las legislaciones locales en las que el chatbot estaba disponible y que las medidas implementadas evitaban que la IA produjese nada ilegal.

Hart probó a subir imágenes totalmente normales de sí mismo, vestido, a las versiones de Grok en X, en su web independiente y en su aplicación dedicada. En algunos casos, no necesitó siquiera cuenta en la plataforma.

Grok no tuvo problema alguno en desnudar a Hart y sexualizarlo, mostrándolo en ropa interior e incluso generando imágenes de él en situaciones claramente provocadoras, con ropa sexualizada y en posturas sexuales "en varios estados de desnudez".

No contento con ello, Grok llegó a crear una "compañera prácticamente desnuda" para que hiciera de compañera en esas poses. Llegó hasta a generar genitales sin que el mismo Hart se lo hubiera pedido siquiera.

Es cierto que Grok llegó a negarse, pero en pocas ocasiones. El periodista solo tuvo que llevar a cabo "varias iteraciones de sugerencias" para obtener estas fotografías; lo máximo que logró fueron imágenes denegadas o censuradas.

Al menos, Hart comprobó que Grok rechazaba cualquier solicitud explícita para desnudar a personas reales, como poner a una persona en bikini, desnudara, etcétera. Aún seguían existiendo métodos para saltarse la censura.

En un primer momento, Musk limitó enormemente la función de editar imágenes para los suscriptores de pago y posteriormente, impidió que nadie, ni siquiera sus suscriptores, pudiera desnudar a gente con su inteligencia artificial.

Desgraciadamente, e incluso tras estas limitaciones, Grok sigue pudiendo editar estas fotografías a través de su servicio en web independiente, desde su apartado de chatbot en X y más importante aún, desde su app independiente.

El día en el que Musk limitó de forma casi total la capacidad de editar imágenes en X, Grok publicó en su perfil numerosos mensajes seguidos pidiendo a los usuarios descargar su aplicación para smartphones.