Apple suele sorprender mucho en España con su política de actualizaciones de software. Mientras que fabricantes ofrecen unos pocos años de vida útil a sus dispositivos, la manzana mordida da soporte a productos de hace incluso una década.
Este mantra se ha vuelto a repetir con la actualización de los iPhone 5S e iPhone 6, que han recibido una nueva versión de iOS. Concretamente, iOS 12.5.8, para extender ciertos certificados de funciones concretas.
Hablamos de teléfonos que cuentan con 13 y 12 años de antigüedad respectivamente, y que obviamente están más que descatalogados y descontinuados. Pero no es la primera vez.
Las actualizaciones de iPhone 5S y 6
¿Por qué Apple ha lanzado una actualización de software para teléfonos que tienen ya más de una década? Lo cierto es que iOS 12.5.8 extiende los certificados necesarios para usar apps y funciones especiales.
Concretamente, sirven para permitir el uso de las apps FaceTime y Mensajes y para realizar el procedimiento de activación del dispositivo, con todas las ventajas que ello conlleva.
iPhone 5S.
En palabras de la misma Apple, la extensión del certificado permitirá que los iPhone 5S y 6 sigan pudiendo utilizar estos servicios "después de enero del 2027", por lo que han ganado una segunda vida.
Si el certificado hubiera expirado, entonces los teléfonos no podrían usar ninguno de estos servicios. Esta es la segunda actualización recibida en ambos dispositivos en los últimos meses; la última fue iOS 12.5.7, en enero del 2023.
El problema es que esto mantiene las funcionalidades más básicas de los iPhone 5S y 6, pero no arregla muchas otras. Existen muchas apps del día a día que no son compatibles con iOS 12 y versiones incluso posteriores.
Actualmente, apps tan importantes como WhatsApp requieren, como mínimo, el uso de iOS 15.1 para funcionar. ChatGPT requiere iOS 18.2 y Chrome, en sus últimas versiones, necesita iOS 17 o versiones posteriores.
iPhone 6 en color oro.
¿Quiere decir esto que los iPhone 5S e iPhone 6 son inservibles? Ni mucho menos; son opciones ideales para tener de recambio en caso de no tener acceso a un teléfono principal o para muchos otros usos.
Sin embargo, la imposibilidad de usar ciertas aplicaciones que hoy en día consideramos imprescindibles hace que su uso en 2026 sea como mínimo, difícil.
Máxime cuando existen dispositivos mucho más nuevos, como los iPhone 11 Pro Max o los Apple Watch Series 3 que ya son considerados por Apple como productos vintage, también descatalogados.
