Una de las situaciónes más comunes con la app de mensajería más usada de España,  WhatsApp, es la necesidad de recuperar conversaciones antiguas. Más allá de hacerlo en el buscador, para tirar de hemeroteca con la aplicación muchas veces es necesario recurrir a capturas de pantalla. Sin embargo, éstas no son todo lo precisas que debería, ya que son fácilmente manipulables, por lo que es mejor ir al archivo.

Noticias relacionadas

Lo ideal es tener la conversación guardada, pero en otros casos simplemente no es posible. Es en este momento cuando entra en juego un pequeño truco de WhatsApp que no todo el mundo conoce: exportar tu conversación.

A la espera de las novedades que puedan venir, esta funcionalidad es una de las más útiles. Si quieres borrar una conversación pero no quieres perder el contenido de la misma, tan solo tienes que exportarlo, usando una opción que WhatsApp incluye de forma nativa.

Exportando la conversación, conseguirás un archivo de texto o un archivo comprimido que aglutinará todos los chats que hayamos tenido con una persona - incluso los archivos si así lo deseamos-, una forma de tener una prueba de todo lo escrito.

Exportar chats es fácil

Pasos para exportar un chat. Manuel Fernández Omicrono

El proceso es muy sencillo, y similar en iOS como en Android. En el primero tendremos que pulsar sobre el nombre del contacto y abajo del todo hay una opción que pone "Exportar chat". Si pulsamos, nos preguntará si queremos exportar el chat adjuntando los archivos o sin adjuntarlos.

Eligiendo la primera opción, crearemos un archivo comprimido que tendrá todo el texto del chat y los archivos, aunque el mensaje de correo que recibiremos tendrá un mayor tamaño. Con la segunda opción, crearemos un archivo de texto.

En Android por su parte solo habrá que pulsar sobre las opciones del chat, ir a "Más" y ahí aparecerá la opción de exportar chat. En ambos casos se podrá escoger si se desea compartir el archivo exportado a una aplicación o recibir todo el chat por correo electrónico.

Revisar fácilmente

Una de las ventajas de tener el archivo de texto en este caso es que se puede revisar fácilmente si alguien ha modificado el archivo, lo que sería un indicio de que alguien lo ha falsificado. Una forma de asegurarnos de qué se decía en el mensaje original, ya que un pantallazo de WhatsApp puede ser modificado a través de montajes y es más difícil de detectar en situaciones como juicios.

Un archivo de texto que no haya sido modificado es genuino, lo que implica que nada de lo que hay escrito se ha cambiado. Esta es una prueba más relevante para algunos que unos pantallazos que se pueden falsificar fácilmente.

Os recomendamos exportar el archivo al chat de mensajes guardados de Telegram (ahora que tiene más usuarios) o en su defecto que lo guardéis en un dispositivo de almacenamiento, o en una plataforma de almacenamiento en la nube.

También te puede interesar...