Hace escasas horas saltaba la noticia en España. La administración Trump demandaba a Google por posición de dominio en Internet. El ejecutivo del magnate presidencial, en una demanda histórica contra Google, ponía sobre la mesa el característico poder que la empresa tiene como "guardián de Internet" y recalcó algunas de sus actitudes más anticompetitivas.

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Puede parecer que todo esto es nuevo, pero no es así. Uno de los mayores quebraderos de cabeza de Google ha sido siempre el recibir acusaciones de organizaciones antimonoplio. Y es que hay actitudes dentro de la empresa de Mountain View que han hecho saltar las alarmas, como el acuerdo multimillonario que Google mantiene con rivales para favorecer su buscador frente al de otras empresas.

Tal y como podemos leer en The Wall Street JournalGoogle mantiene ciertos acuerdos con empresas como Apple de carácter multimillonario que estarían consiguiendo, entre otras cosas, que el buscador de Google fuera el predefinido en los iPhone. Una posición de tremenda ventaja que a Google le supone un buen pico de presupuesto al año.

Google y Apple, en acuerdos

Logo de Google en su sede.

El corazón de la demanda de los EEUU a Google llevada a cabo por el Departamento de Justicia del país reside sobre los acuerdos multimillonarios que Google mantiene con Apple para conseguir que el buscador por defecto sea el de Google en los iPhone. Una lucrativa vía para conseguir una posición dominante dentro del mercado de buscadores, donde Google es rey.

Actualmente, todos los iPhone tienen por defecto activado el navegador de Google. Si se quieren realizar consultas por Internet, el dispositivo por defecto usará el buscador de la empresa de Alphabet, consumiendo además la publicidad añadida dentro de esas búsquedas. Que esta sea una vía de ingresos para Google no es un misterio en absoluto.

Si bien ninguno de los CEOs de las compañías involucradas figuran en la demanda, el Gobierno de Trump cree que tanto Sundar Pichai (Google) como Tim Cook (Apple) se reunieron en 2018 para discutir cómo ambas empresas podían impulsar los ingresos por búsquedas. Llamativo fue el seguimiento de uno de los ejecutivos de Apple en conjunto con su homónimo de Google, llegando a afirmar que su visión consistía en que ambas empresas "trabajásemos como si fuéramos una sola".

El valor del acuerdo que mantienen Google y Apple no se ha desvelado pero la demanda hacia Google sostiene que este equivale al 15 o 20% de las ganancias anuales de Apple. Esto, según el The Wall Street Journal, se traduce en que Google paga a Apple más de 11.000 millones de dólares para mantener el buscador por defecto en los iPhone. O lo que es lo mismo, un tercio de las ganancias de Alphabet.

Como resultado y según la demanda del Gobierno, el tráfico generado en búsquedas por los dispositivos de Apple suma la mitad del volumen de búsquedas de Google. Alternativas como Bing, el buscador de Microsoft, sólo tienen una cuota de mercado de menos el 10% frente al 88% de Google.

Google no está de acuerdo

Googleplex.

Kent Walker, director legal de Google, considera que esta demanda "no ayuda nada a los consumidores. Por el contrario, apuntalaría artificialmente alternativas de búsqueda de menor calidad, elevaría los precios de los teléfonos y dificultaría que las personas obtengan los servicios de búsqueda que desean utilizar". Google cree que su acuerdo "no era diferente de los acuerdos que muchas otras empresas han utilizado tradicionalmente para distribuir software".

La demanda alega que este ecosistema ha conseguido negar a los competidores de Google la capacidad de poder hacer frente al poder de su buscador. "Google ha excluido casi por completo a sus competidores de la distribución móvil", dice la demanda.

Pese a ello, el alcance monetario de los acuerdos nunca ha sido determinado más allá del que se establece en la demanda de Trump. En junio, Toni Sacconaghi, analista de Bernstein, estimó que Google le paga a Apple hasta 8.000 millones de dólares, y otros sitúan la cifra igual de alta o más que la que establece el ejecutivo de Trump.

Este acuerdo no ha sido la única práctica anticompetitiva de Google, según la demanda. Google habría tomado medidas para congelar la competencia de apps alternativas en Android, sistema operativo que representa el 40% del uso de dispositivos móviles. Google induce a esas empresas a convertir su motor de búsqueda en el predeterminado mediante estrictos acuerdos contractuales y otras medidas.