Este año Apple va a presentar, si no hay cambios de última hora, el nuevo iPhone plegable, el primero de la era de John Ternus como CEO de la empresa. Pero también está sobre la mesa de trabajo el futuro de su reloj inteligente.
Según esa información, el equipo de diseño industrial de Apple lleva más de un año valorando distintas direcciones para el Apple Watch.
La firma todavía no ha decidido qué camino tomará, pero las opciones que se estudian apuntan a un cambio profundo respecto al reloj que conocemos desde 2018.
Entre las ideas que maneja el equipo de diseño se encuentran versiones del reloj sin pantalla, pensadas para competir directamente con las bandas de fitness como la Google Fitbit Air y los anillos inteligentes. También se estudian pantallas de distintos tamaños y formatos, incluida una variante con esfera circular, aunque esta última opción es la que menos papeletas tiene de llegar a producción.
Apple también contempla ampliar los extremos de su catálogo. Por un lado, un modelo premium por encima del actual Apple Watch Ultra y de las variantes Hermès. Por otro, una opción todavía más económica que la Apple Watch SE.
Por qué Apple se plantea este giro
El Apple Watch mantiene el liderazgo del mercado de relojes inteligentes pese a la presión de rivales como Oura, Whoop y Google. Counterpoint Research señaló que las ventas del dispositivo crecieron un 21% en el primer trimestre, mientras que Samsung también registró un descenso en el mismo periodo.
Pero el terreno está cambiando alrededor de Apple. Las bandas de fitness sin pantalla y los anillos inteligentes ganan terreno entre los usuarios porque suelen ser más ligeros y baratos, y se centran casi por completo en el seguimiento de salud y actividad física.
Desde su presentación hace más de una década, el Apple Watch ha mantenido una filosofía de mejoras graduales. Pantallas más grandes y finas, el propio Apple Watch Ultra, conectividad celular y satelital, y funciones de salud como el electrocardiograma, la detección de hipertensión o las alertas de apnea del sueño han llegado con los años, pero el diseño general y la forma de usar el reloj apenas han variado.
Inteligencia artificial y salud, los otros focos
Más allá del diseño físico, Apple también busca que sus dispositivos de muñeca ganen peso en inteligencia artificial y salud. La compañía trabaja en una versión de Siri impulsada por IA y en un seguimiento de salud más avanzado, a la vez que prepara una reforma de la app Salud bajo la supervisión de Eddy Cue.
Estos esfuerzos podrían traducirse en nuevas funciones de bienestar y salud asistidas por IA en futuros modelos del Apple Watch. Es la respuesta de Apple a un mercado de dispositivos wearables que evoluciona más rápido de lo habitual.
El negocio de estos dispositivos, además de los de hogar y accesorios de Apple creció cerca de un 7% en el último trimestre, un ritmo muy inferior al 18% de crecimiento que registraron los ingresos totales de producto de la compañía. Ese contraste ayuda a explicar el interés de Apple por revisar a fondo esta categoría.
Mientras tanto, actualizaciones más convencionales
A corto plazo, se espera que Apple siga por la vía tradicional. El Apple Watch Series 12 y el Apple Watch Ultra 4 recibirían mejoras internas, entre ellas un salto de rendimiento notable respecto a la generación actual.
También se barajan cambios más cosméticos, como una opción de caja de cerámica, nuevos colores, nuevas correas y funciones adicionales de salud y actividad física. El Apple Watch Ultra conserva el diseño básico que estrenó en 2022, mientras que el modelo estándar sigue el lenguaje visual que Apple introdujo con la Series 4 en 2018.
El gran rediseño, en cualquier caso, sigue en fase de estudio. Apple continúa evaluando los distintos conceptos antes de decidir la dirección definitiva de su línea de relojes inteligentes.
