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Apple, que trabaja en un sistema de alquiler del iPhone, prepara una ambiciosa ofensiva comercial para renovar prácticamente toda su línea de portátiles MacBook y sobremesas iMac entre este otoño y los primeros meses de 2027.

Detrás de esta aceleración se encuentra un factor determinante: el auge vertiginoso de los agentes de inteligencia artificial (IA) y la necesidad de contar con una potencia de cálculo local que responda a estas exigencias.

Según revela el analista Mark Gurman en Bloomberg, la hoja de ruta de la compañía arrancará tras el verano.

Los primeros en hacer acto de presencia serán un renovado MacBook Pro de 14 pulgadas de entrada —que estrenará la arquitectura del chip M6— y una nueva generación del iMac, que romperá dos años de sequía sin actualizar el icónico "todo en uno".

Ambos proyectos, identificados internamente con las claves J804 para el portátil y J833/J834 para el sobremesa, ya habrían completado su fase de desarrollo.

iMac M4 Chema Flores Omicrono

El plato fuerte de esta transición llegará entre finales de este año y principios del próximo con el rediseño total de los MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas.

Estos modelos no solo integrarán los potentes procesadores M5 Pro y M5 Max, sino que marcarán dos hitos inéditos en la historia de la familia Mac: la llegada de paneles con tecnología OLED —con colores más vivos y negros puros— y la incorporación de pantallas táctiles.

Para más adelante, Apple ya contempla la llegada de los chips M7 centrados específicamente en cargas de trabajo de inteligencia artificial, saltándose las versiones de gama alta del procesador M6.

Esta renovación también alcanzará al popular MacBook Air de 13 y 15 pulgadas a comienzos del próximo año, así como al recién llegado MacBook Neo, el portátil de entrada que recibirá un impulso en su memoria y el procesador A19 Pro.

MacBook Neo Chema Omicrono

El renovado interés por el Mac viene de la mano de modelos como el Mac Studio y el Mac mini, convertidos en las herramientas favoritas de los desarrolladores para ejecutar modelos de IA local. Sin embargo, este pico de demanda coincide con un cuello de botella logístico: la escasez global de chips de memoria.

A pesar de que Apple ya prueba internamente versiones de estos sobremesas con procesadores M5 Pro, M5 Ultra y M6, la falta de componentes está retrasando los envíos actuales hasta tres meses y condicionando el despliegue de las nuevas unidades.

Esta tensión en la cadena de suministro fue, de hecho, uno de los factores que empujó a la firma a ajustar al alza los precios de toda su gama Mac el pasado mes de junio.

Con este movimiento de catálogo, Apple busca consolidar su posición de liderazgo técnico en la era de la inteligencia artificial, eliminando problemas de rendimiento y ofreciendo un hardware preparado para las cargas de trabajo del futuro inmediato.