Los cascos de motos son esenciales para proteger a los motoristas frente a impactos. A pesar de lo que pueda parecer, este elemento sigue evolucionando para ofrecer más seguridad y comodidad en la carretera.
Desde limpiaparabrisas que resuelven los problemas de visibilidad hasta sistemas ideados en España capaces de enviar mensajes de emergencia en caso de accidentes, son muchas las innovaciones que se pueden encontrar ahora integradas en el casco de los motoristas.
Una de ellas es la visera que evita al instante destellos de luz que pueden cegar al motorista. Varias marcas están implementando esta innovación prometiendo resultados ultrarápidos. Gracias a los cristales electrocrómicos y paneles solares, el Sol deja de ser un peligro en carretera.
De ventanas a cascos
Los cristales fotocromáticos son lentes que se oscurecen con la luz del sol (radiación UV) y se aclaran cuando esta desaparece. Se utilizan con frecuencia desde hace años en multitud de productos, como las ventanas de las casas para regular la luz interior.
Algunas de estas ventanas, incluso, se han diseñado de forma que son capaces de generar energía solar. También son frecuentes estos cristales en gafas, pero no deben confundirse con las lentes polarizadas, estas llevan un filtro que bloquea la luz reflejada en superficies horizontales dejando pasar la luz directa pero reduciendo deslumbramientos.
Otra opción son los llamados cristales "inteligentes" o electrocrómicos, que cambian su transparencia o tono cuando se les aplica una pequeña corriente eléctrica, regulando así cuánta luz y calor atraviesan la ventana..
En el caso de los fotocromáticos, los cristales tradicionales están compuestos por moléculas fotosensibles (por ejemplo, haluros de plata, compuestos de cobre o moléculas orgánicas especiales) que cambian de estructura cuando reciben radiación ultravioleta.
Casco en túnel de viento de pruebas
Al cambiar de forma, esas moléculas absorben más luz y el cristal se oscurece; cuando dejas de estar al sol, vuelven a su forma original y la lente se aclara de nuevo. Este efecto, por lo general se produce de forma gradual, pero en carretera, la industria del motor busca acelerar el proceso.
En el caso de los cristales electrocrómicos, se componen de varias láminas de vidrio con capas intermedias de materiales transparentes y óxidos metálicos que cambian de color o transparencia al aplicar un voltaje. Los iones se desplazan entre capas y el vidrio pasa de transparente a oscurecido u opaco; al invertir o cortar la corriente, vuelve de forma gradual a su estado original.
Por debajo del segundo
En el caso de los cascos para motoristas, su principal ventaja reside en la rapidez de reacción. A las velocidades que alcanzan los vehículos y las motos, los segundos son cruciales ante un destello o cambios de iluminación.
La marca Shark Helmets defiende que su visor es capaz de mejorar la visibilidad en tiempo real para incrementar la seguridad del piloto. Este fabricante de cascos de motos ha presentado recientemente el sistema IRID.
Se trata de una visera que se oscurece ante la luz solar directa. También está diseñada para ser completamente impermeable e incorpora un revestimiento antivaho, lo que mejora aún más su eficacia en diversas condiciones de conducción.
El tinte aparece en menos de un segundo, cuando el casco recibe luz solar de forma directa. En concreto, su panel solar integrado en la parte frontal es el responsable de enviar energía inmediatamente a la película de cristal líquido dentro de la visera. La pantalla pasa de claro a oscuro y viceversa de forma ultrarrápida.
La visera IRID actualmente solo es compatible con los cascos premium de la marca, en concreto con los modelos Race R Pro, Aeron GP y Aeron. Está disponible en tres versiones: una transparente homologada para carretera y dos versiones más oscuras diseñadas para circuito. Sin embargo, esta tecnología supone una inversión considerable. La visera por sí sola puede costar más de 390 €, a lo que hay que añadir el precio del casco compatible.
No son las primeras en proponer esta innovación. La marca Shetters ya presentó hace años. Esta marca de gafas diseña lentes para múltiples escenarios, como deporte de montaña o ciclismo.
Visera de moto de Shetters
Aseguran que manda la orden a la pantalla en tan solo 0,4 segundos. Equipadas con un microchip en la visera, este recibe el aviso de la célula fotosensible que se encarga de detectar el grado de luminosidad exterior, para que la pantalla se oscurezca o aclare inmediatamente.
Ante esta señal, los componentes químicos de la pantalla reaccionan rápido. Shetters indica que el microchip puede programarse para que el usuario cambie y defina a su gusto tanto el color como la velocidad y sensibilidad de la lente.
La ventaja de esta técnica es la libertad que presenta de baterías u otros sistemas que requieran mayor mantenimiento. El panel solar implica que el sistema sea autónomo y el motorista pueda centrarse solo en disfrutar de la carretera.
