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Aunque China ya haya puesto el ojo sobre una posible burbuja relacionada con los robots humanoides, este mercado está en alza con modelos que aspiran a revolucionar hogares e industrias en España.

El enfoque en muchos casos es el industrial, con modelos específicamente diseñados para fábricas y centros de distribución. Fauna Robotics quiere cambiar eso con Sprout, un robot diseñado para operar con humanos.

La startup pretende cambiar de tercio con Sprout, buscando algo más semejante a los míticos robots asistentes del cine que a lo que pretenden UBTech Robotics o Boston Dynamics con sus respectivos dispositivos.

Sprout, el robot asistente para humanos

Sprout es un robot, dicen sus creadores, "con el que querrás estar", que pretende iniciar una nueva categoría de robot diseñada enteramente para trabajar en los espacios donde vivimos y trabajamos.

El tamaño del robot así lo atestigua; apenas mide un metro, es suave al tacto y es ligero. Se mueve sin hacer ruido y no presenta problemas de seguridad. No tiene puntos de presión ni bordes afilados.

Su cara también presenta un diseño expresivo que "transmite intención e invita a la interacción", un punto habitualmente olvidado en esta clase de robots humanoides y que es vital a la hora de funcionar junto a humanos.

No solo promete ser seguro, sino socialmente accesible y amigable, especialmente para con los desarrolladores, que prometen ser la piedra angular de las funciones de Sprout de cara a su desempeño en el mundo real.

La idea es evitar que si se realiza un avance de carácter profundo en un robot no se tenga que construir un robot entero en torno a este concepto. Los desarrolladores harán que Sprout crezca.

Por si fuera poco, el dispositivo es totalmente modular, lo que lo postula como un "lienzo para la manipulación", las interfaces de voz, la planificación de tareas y más importante aún, la interacción humano-robot.

Gracias a las capacidades de navegación, percepción y movimiento que presenta Sprout desde el primer momento, los investigadores pueden ir directamente a lo importante y centrarse en aplicaciones avanzadas.

Otras bondades incluyen 29 grados de libertad en sus extremidades, que se unen a un conjunto de 22,7 kilos. Incluso dispone de 'cejas', pinzas a modo de manos y un sistema NVIDIA Jetson AGX Orin para su funcionamiento.

Tendrá un precio de 50.000 dólares y se ofrecerá en 5 colores: naranja, verde liquen, dorado, amarillo y azul. Su pila de software es modular y aplica a todo el cuerpo, lo que le permite controlar todas sus extremidades de forma eficiente y directa.

Sprout, explican sus desarrolladores, responde a la incipiente escasez de mano de obra en sectores sociales críticos, que van desde la salud hasta la educación y el cuidado de las personas.

Sprout. Fauna Robotics Omicrono

En este sentido, Sprout pretende ser una plataforma que se adapte e integre a dichos entornos sociales, así como a los desarrollos centrados en las interacciones con humanos en un plano más social.

Cabe destacar que este enfoque no es casual. Algunos de los trabajadores de Fauna Robotics provienen de Google DeepMind, división de IA de Google que ya potencia una plétora de robots industriales.