Aunque en España tengamos la suerte de no estar experimentándolo (al menos por ahora), prácticamente dos tercios de la población mundial viven en regiones con escasez de agua. Es una realidad tan cruda que cada año mueren más de siete millones de personas por enfermedades relacionadas directamente con el agua.

Durante muchos años se ha hablado de la importancia del proceso de desalinización del agua para que los más desfavorecidos puedan disfrutar de este bien tan esencial para la vida. No obstante, los grandes gastos que implica han provocado que, desgraciadamente, aún siga estancado este tema.

Sin embargo, todo podría dar un vuelco de 360 grados gracias al gadget que ha desarrollado una firma londinense. Se trata de un dispositivo portátil que convierte el agua de mar en potable y que es bastante económico.

Escasez de agua

QuenchSea, una startup inglesa, es quien está detrás de este innovador dispositivo que han decidido bautizar con el mismo nombre de la empresa. Como podéis observar en las imágenes, éste cuenta con un tamaño bastante compacto, pesa menos de un kilogramo y guarda un parecido razonable con una plancha de vapor de toda la vida.

QuenchSea

Este gadget podría cambiar la vida de millones de personas al ofrecerles la oportunidad de ser autosuficientes en lo que al agua se refiere, al menos si tienen el mar cerca, pues es capaz de convertir el agua de mar en potable. En condiciones óptimas, el proceso duraría aproximadamente una hora para producir tres litros de agua dulce.

¿Cómo lo hace?

Para conseguirlo QuenchSea combina un filtro triple (que elimina sólidos en suspensión, bacterias, virus, parásitos y microplásticos), un sistema hidráulico (que genera presión de hasta 60 bares) y una membrana de ósmosis inversa que permite eliminar las sales del agua marina utilizando energía humana. Es decir, tendremos que mover una especie de palanca para desalinizar el agua en cuestión.

Movimiento para desalinizar con QuenchSea. QuenchSea Omicrono

QuenchSea asegura que su sistema garantiza obtener agua de menos de 1.000 TDS (sólidos totales disueltos), habiendo obtenido una media de entre 200 y 700 TDS en sus pruebas, cumpliendo así con los estándares de la OMS. Según la compañía londinense, el dispositivo ha funcionado a la perfección con el agua del golfo Pérsico (Dubái), caracterizada por ser una de las más saladas del mundo, con 43.000 TDS.

Dispositivo para desalinizar el agua. QuenchSea Omicrono

Lejos de parecer uno de esos proyectos que desaparecen de un día para otro, éste parece ir totalmente en serio, ya que dispositivo ha sido testeado por TUV Nord, una de las organizaciones de inspección y certificación de pruebas más prestigiosas del mundo.

Precio muy económico

Como comentábamos, las dimensiones del dispositivo son fundamentales, pues permiten desplazarlo de manera fácil, aunque de nada serviría si fuese un gadget caro. Por suerte, es bastante económico: en teoría, éste tendrá un precio final de 87 euros, pero puede reservarse ahora mismo por 53 euros.

Pese a ello, cabe recalcar que aún están buscando financiación, por lo que QuenchSea ha iniciado una recaudación de fondos en Indiegogo que ya ha recaudado más de 100.000 euros en tan solo unos días, superando así de sobra su meta inicial de 21.000 euros.

La empresa asegura que su objetivo es poder donar 100 millones de estos dispositivos para 2027, con lo que lograrían ayudar a más de mil millones de personas. Esperamos que el proyecto consiga seguir adelante, ya que podría facilitar que dentro de unos años ningún ciudadano del planeta tenga que preocuparse por no tener agua limpia que llevarse a la boca.

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