Pese a todas las bondades de Internet, hay que andarse con cuidado cuando navegamos por la red, ya que también hay quienes siempre intentarán aprovecharse del desconocimiento de los usuarios para tratar de sacar su propio beneficio económico. 

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Los ciberdelincuentes aprovechan el mínimo error para estafar y todos podemos convertirnos en su objetivo, por lo que siempre viene bien tener conocimientos sobre este campo. Por esa precisa razón, recientemente ha sido muy popular un curso gratis de la Policía española para aprender sobre ciberseguridad.

En este caso explicamos cómo evitar que te timen en el ámbito de los videojuegos online, un sector en el que a menudo se aprovechan de los gamers más novatos para robarles las credenciales de sus cuentas, dinero, etcétera.

Email exclusivo y contraseña robusta

El crecimiento imparable del negocio de los eSports y los videojuegos online ha supuesto, a su vez, un incremento exponencial de los ciberataques en dicho sector, según explica S2 Grupo. Abordamos las recomendaciones de esta firma de ciberseguridad española para evitar ser estafados.

Steam Omicrono

Para S2 Grupo uno de los principales errores es usar un correo electrónico que ya utilizamos para otros fines también para temas relacionados con los videojuegos. Éstos recomiendan tener uno exclusivo incluso para cada plataforma (Sony, Nintendo, Xbox, Steam, etcétera) en el que no demos ningún dato privado, además de no vincular el acceso a los juegos a través de nuestras redes sociales.

Asimismo, se aconseja emplear contraseñas nuevas y robustas. Deberían tener al menos 12 caracteres, entre los que se incluyan mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales. Puedes profundizar sobre este tema en este artículo en el que relatamos los trucos para tener una buena contraseña.

Tarjetas de crédito y tiendas oficiales

Lo ideal es que no asociemos ninguna tarjeta bancaria a la cuenta de una plataforma de videojuegos. Es preferible usar un monedero virtual, como una cuenta de PayPal exclusiva para dicho fin. Así, en el caso de caer en una trampa las consecuencias serán menores.

Niño gamer. @alexhaney en Unsplash Omicrono

Del mismo modo, siempre hay que descargar los videojuegos de las tiendas oficiales. Si lo hacemos desde un sitio web desconocido es probable que acabemos infectando nuestros dispositivos con un virus, posibilitando así que nos roben las credenciales.

Algo parecido pasa con los los foros o comunidades de videojuegos, donde es bastante frecuente que los jugadores compartan enlaces a sitios web. Si no estás seguro de su origen, es mejor que no accedas, ya que podrían infectar tu equipo.

Consola o el dispositivo

En lo referente a la consola en sí, desde S2 Grupo sugieren que no se manipulen o pirateen las consolas. Al hacerlo, se pierde la garantía del dispositivo, así como la seguridad aplicada desde el diseño.

Por otro lado, hemos de intentar conectarnos siempre a redes conocidas y fiables. Nada de utilizar la red WiFi del vecino ni la conexión del aeropuerto o el restaurante mientras jugamos con el móvil, por mucho que duela es preferible usar los datos móviles. Dichas conexiones públicas son abiertas, vulnerables y poco fiables, podrían hackearnos fácilmente.

Nintendo Switch. @alvarordesign en Unsplash Omicrono

Ya juguemos desde una consola, un ordenador o un smartphone, hay que tratar de tener el dispositivo actualizado siempre, además de instalar antivirus cuando sea posible.

S2 Grupo también recomienda desactivar el GPS del dispositivo e incluso usar un cubrecámaras para evitar ser blancos del ciberespionaje. Otra alternativa es el uso de apps de control parental si los que juegan son niños pequeños, además de tener en cuenta las edades recomendadas de cada título y educarles de modo que no hablen con cualquier extraño.

Acoso virtual

Si jugamos en un dispositivo que no es el nuestro, no hemos de olvidarnos de cerrar la sesión de nuestra cuenta antes de irnos, además de eliminar archivos temporales, historial de navegación y las cookies.

Por último, hemos de tener cuidado con el uso de los chats y las comunidades online, sobre todo si los gamers en cuestión son menores de edad. En muchas ocasiones, dichos lugares son el escenario perfecto para caer en las redes del acoso virtual.

En cualquier caso, todas las precauciones son pocas en este sentido, ya que cada vez hay más ciberdelincuentes que usan los videojuegos para acechar a sus víctimas.