Si hay un detalle que diferencia a los primeros smartphones de los actuales no es la pantalla, las cámaras ni siquiera cómo han cambiado los sistemas operativos. No, todas esas diferencias son incrementales y no funcionales; la verdadera diferencia es que ya no eres capaz de abrir tu smartphone.

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A estas alturas ya nos hemos acostumbrado, pero hubo un tiempo en el que cada vez que salía un móvil sin batería intercambiable se montaba todo un jaleo en Internet. Hoy en día, lo raro es encontrar un móvil nuevo con batería intercambiable, especialmente a partir de la gama media.

Con el paso de los años, hemos aceptado el intercambio de esa posibilidad por otras ventajas, como la recarga inalámbrica, la resistencia al agua, o simplemente un diseño más limpio. Pero ¿realmente merece la pena ese sacrificio?

Cambiar la batería, objetivo UE

Reemplazar la batería de un smartphone es una tarea imposible para la mayoría de los usuarios, dejando sólo dos opciones: o pagas al servicio técnico oficial para que te la cambie con sus herramientas especializadas, o te compras un móvil nuevo.

Eso supone que muchos móviles que pueden seguir siendo usados acaban en la basura, y que las compañías tienen alicientes para fomentar estas prácticas. No ha pasado tanto tiempo desde que Apple tuvo que ofrecer cambios de batería como disculpa por haber implementado una función que empeoraba su rendimiento con el tiempo.

Pronto puede que estos fabricantes no tengan más remedio que cambiar sus diseños, si la nueva propuesta de la Comisión Europea se hace realidad; según ha filtrado el medio holandés Het Financieele Dagblad, los comisarios quieren obligar a los fabricantes a facilitar los reemplazos de batería.

Batería de litio @lastly en Unsplash

Frans Timmermans, vicepresidente primero de la Comisión Europea, sería el encargado de proponer esta legislación a mediados del próximo marzo; aunque el texto inicial está cerca de ser terminado, aún faltan algunos detalles.

Y es que la propuesta no solo se centrará sólo en el diseño de los propios móviles, sino también en nuevas obligaciones para el reciclado de dispositivos, la reutilización de materias primas y una producción más sostenible.

Esta nueva medida encajaría con otras promovidas por la Unión Europea para reducir la producción de basura, especialmente tecnológica; en la misma dirección está la futura ley que obligará a los fabricantes a usar el mismo tipo de cargador para sus dispositivos.

El "Derecho a Reparar"

A falta de conocer el texto final, esta propuesta podría atar las manos de los fabricantes a la hora de ofrecer diseños originales en sus dispositivos. No está claro tampoco qué quiere decir que tienen que "facilitar los recambios de batería"; no tiene porqué implicar que los móviles tengan que volver a incluir baterías intercambiables. Puede simplemente que el proceso de cambio de batería tenga que ser más sencillo o de fácil acceso.

Smartphone sin batería StockSnap en Pixabay

Para algunas compañías, esto puede tener consecuencias importantes en sus diseños y sus negocios. Apple es una de las que más ha luchado contra medidas semejantes en otros países, llegando a pedir la retirada de leyes relacionadas con el "derecho a reparar"; en Europa, este derecho ha dado los primeros pasos, pero por ahora no ha afectado a la industria de los smartphones.