SpaceX ha lanzado con éxito la pasada madrugada el gigantesco cohete Starship, el cohete más grande y potente del mundo, en su decimotercer vuelo de prueba.
Lo ha hecho tras dos aplazamientos, el primero por un fallo en los motores detectado en el encendido final y el segundo por las malas condiciones meteorológicas que impedían analizar el nuevo escudo térmico de la nave.
El vuelo presentó una nueva versión del cohete, crucial para los planes de la compañía. Estos incluyen la expansión del servicio de internet satelital Starlink, el alunizaje tripulado para la NASA en 2028 y, finalmente, el despliegue de miles de satélites para establecer el procesamiento de inteligencia artificial en órbita.
La misión, de aproximadamente una hora de duración, concluyó con la reentrada de Starship a través de la atmósfera terrestre, con daños aparentemente mínimos en su escudo térmico.
Esto representó una mejora con respecto a las pruebas anteriores y un paso más hacia el objetivo del CEO Elon Musk de que el cohete vuele y regrese con la misma frecuencia que un avión.
Liftoff of Starship! pic.twitter.com/RdieYIh6Fd
— SpaceX (@SpaceX) July 24, 2026
"¡El último diseño del escudo térmico tiene un aspecto fantástico!", expresó entusiasmado el propio Elon Musk en X mientras hacía seguimiento de la misión.
Nuevos satélites Starlink
Otro de los detalles clave del lanzamiento fue el despliegue de 20 satélites Starlink V3, una versión mucho más potente con mayor ancho de banda y velocidad de internet.
Starship soared on the second flight of the next generation, deploying advanced Starlink satellites for the first time and providing priceless data as it travelled through air, space, and sea → https://t.co/Rp7VwBzpWx pic.twitter.com/vCYYKvGvDK
— SpaceX (@SpaceX) July 25, 2026
Estos se conectaron brevemente con la red existente de SpaceX, compuesta por unos 10.000 satélites en órbita.
Posteriormente, según lo previsto, siguieron la trayectoria suborbital de la nave al reingresar en la atmósfera terrestre y se desintegraron.
La idea de la compañía es que a finales de año SpaceX comience a utilizar el monstruoso cohete Starship para expandir su red Starlink con los satélites V3.
Busca ir añadiendo la capacidad suficiente para que los teléfonos móviles convencionales puedan conectarse directamente a los satélites y obtener servicio fuera de las zonas de cobertura móvil habituales.
Un amerizaje mejorable
La gigantesca nave de 122 metros de altura volvió a encender sus motores para enderezarse y amerizó en el Océano Índico, simulando así su regreso a tierra en Texas en una misión real.
Eso sí, no todo fue perfecto.
Super Heavy has splashed down in the Gulf of America! pic.twitter.com/lHdEznFpT4
— SpaceX (@SpaceX) July 24, 2026
Al principio del vuelo, cuando la Starship se acercaba a los 26.400 kilómetros por hora unos 10 minutos después del despegue, su propulsor Super Heavy de primera etapa no logró un regreso a tierra perfecto y el impacto en el Golfo de México fue más fuerte de lo esperado, según informó SpaceX.
Cinco motores no se volvieron a encender, lo que impidió frenar el descenso, según un gráfico mostrado en la transmisión en directo. En una prueba similar realizada en mayo, cuatro motores también fallaron y el propulsor impactó con fuerza en el Golfo.
"Buscábamos un amerizaje más suave, y como pudieron ver, llegó con bastante velocidad", declaró Dan Huot, portavoz de SpaceX, durante la transmisión en directo de la prueba del viernes.
Starship jubilará al Falcon 9
La apuesta de SpaceX por la Starship es total, tanto que ha comenzado a jubilar a su popular Falcon 9, el cohete de carga más utilizado de la compañía.
Según informa Bloomberg, la compañía ha comenzado a rechazar las reservas de los operadores de satélites que solicitan vuelos a bordo del Falcon 9 más allá de 2028, fiando todo al enorme Starship que será clave para la estrategia de la compañía.
Aun así, es probable que el Falcon 9 se siga utilizando para lanzamientos del Departamento de Defensa y la NASA.
Además de SpaceX, la NASA es una de las más interesadas en el desarrollo con éxito de este programa Starship.
La agencia espacial estadounidense necesita esta tercera versión del Starship para transportar astronautas a la superficie lunar en la misión Artemis.
La misión tripulada a la Luna fue aplazada de finales de 2026 a mediados de 2027, en parte debido a los retrasos en el desarrollo del cohete.
"Felicidades por el lanzamiento del vuelo 13. Estoy emocionado por lo que aprenderemos de esta misión. Cuando Starship entre en funcionamiento, sus capacidades serán revolucionarias, ¡y una de las más importantes será asegurarnos de que nunca más renunciemos a la Luna!", comentó el administrador de la NASA, Jared Isaacman en X.
SpaceX compite directamente con Blue Origin, la compañía aeroespacial del magnate Jeff Bezos, que ofrece su sistema Blue Moon como alternativa.
